El corazón del Granada CF

El sentir de un escudo que se impone al espacio y al tiempo

Los componentes de la peña, posando con una pancarta en la que reza su denominación. /IDEAL
Los componentes de la peña, posando con una pancarta en la que reza su denominación. / IDEAL

La 'Penya del Graná' en Lloret de Mar cumplirá en noviembre su séptimo aniversario. Con el descenso se les abre un abanico de destinos futbolísticos más asumibles, aunque confiesan que se consideran «algo más que una peña»

GABRIEL S. CARACUELGRANADA

Unos 970 kilómetros de trecho separan a Granada de otro punto con licencia rojiblanca para animar. Ese lugar es Lloret de Mar, municipio emplazado en la provincia de Gerona que cuenta con una agrupación afín al club nazarí. La causa es el anhelo por una tierra que algunos sienten como suya. Sebastián, el actual presidente, lo deja bien claro a partir del momento en el que se define como «cortijero de la Sierra de Parapanda». Nacido entre Íllora y Montefrío, acudió a Lloret en el 68 y con tan sólo 14 años para laborar, aunque confiesa que «la tierra de uno siempre se lleva dentro, por muy lejos que se esté». Él disfruto del Granada de Primera división en la etapa de los 70, cuando presidía el club Cándido Gómez y bajo activos tan carismáticos como Ñito, aquel guardameta tinerfeño que se hizo famoso en toda España por jugar con los pies a lo largo del campo.

Ya en Barcelona y hace siete años, el cachondeo entre varios amigos en torno a si hacer o no una peña -muchos de ellos andaluces-, fructificó con la fundación. Tenían la esperanza justa de que la idea carburase: «Nos esperábamos ser cuatro gatos, y la sorpresa fue que hubo una gran aceptación por parte incluso de gente no andaluza». A día de hoy son incluso multiculturales: «Uno de nuestros componentes, de raza negra, aprendió con nosotros a bailar sevillanas y las disfruta más que nadie», comenta entre risas. Y es que aparte de la mera actividad enfocada hacia el club también abordan diferentes tipos de ocupaciones, como clases de sevillanas o celebraciones en torno al día de la Patrona Virgen de la Angustias. De hecho, ha conformado la Asociación Cultural de los Pueblos de Íllora en Cataluña, donde se enrolan y celebran el día de Andalucía y todas aquellas festividades y costumbres del sur: «Somos algo más que una peña de fútbol», señala Sebastián.

Año de Fundación
2010.
Nº de peñistas
154.
Lugar de la sede
Lloret de Mar (Gerona).
Presidente
Sebastián Crespo Núñez.
Ubicación en el campo
No residen en Granada.

Todo el movimiento se desarrolla en el Bar-Restaurante Granada, negocio regentado por Sebastián, y donde se ubica la sede: «Aquí se vende cerveza, chorizo y jamón de mi tierra», reconoce.

En noviembre harán su séptimo aniversario de fundación, ocasión que suelen aprovechar para reunirse unas 200 personas y hacer una comilona. Un año acudió Javier Jiménez, por entonces el vicepresidente institucional de la entidad; Quique Pina les prometió su asistencia, pero justamente sucedió el cambio de mandatarios y no pudo ser posible.

También acometen un viaje anual a la ciudad de la Alhambra; de hecho esta campaña ya tienen consensuado acudir al Granada-Lugo de la octava jornada un nutrido grupo de ellos. Aunque un sueño destaca sobre los demás en la mente de Sebastián: conseguir que el club acuda a Lloret a jugar un amistoso. Por lo pronto, con el descenso se les abren muchos nuevos destinos a los que asistir de manera asumible, como Reus, el filial del Barcelona o el Nástic de Tarragona.

De todas las experiencias vividas destaca una, cuando el Granada se enfrentó al Marbella en Segunda B y lo vio en directo junto a 20 peñistas más. Recuerda que desde las taquillas se quedaron sin entradas físicas, y el club respondió dejando la entrada gratuita a muchos aficionados sin ningún tipo de ticket acreditativo.

El campo se desbordó por completo: «Había equipo, no nombres, la multitud estaba contenta con lo que veía cada domingo», reconoce, a modo de deseo respecto a las expectativas de la campaña venidera.

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