Operación Líbero

Riva defiende ante el juez la legalidad del fondo de inversión que respaldaba al Granada

El empresario italiano era el último que quedaba por declarar como investigado dentro de la causa abierta

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

El empresario italiano Raffaele Riva, administrador del fondo de inversión con el que trabajaba el Granada CF, declaró este miércoles como investigado dentro de la causa abierta tras la llamada operación Líbero, en la que están acusados, por supuestos delitos contra la Hacienda Pública y blanqueo de capitales, el expresidente Quique Pina, el antiguo máximo accionista Gino Pozzo y el propio club como persona jurídica. Pina, que está en libertad provisional con cargos tras pasar diecisiete días en la cárcel, añade el posible delito de insolvencia punible.

La fecha de la comparecencia de Raffaele Riva así como el porqué de su presencia en el procedimiento quedó reflejada en este periódico el pasado día 2 de marzo. El italiano ha respondido en su idioma, con traducción, a todas las preguntas del juez José de la Mata, la mayoría de ellas para esclarecer el funcionamiento de la sociedad Fifteen Securitisation SARL, la empresa que permitía la llegada de futbolistas de un alto nivel al equipo rojiblanco sin más coste que la asunción de su salario, en el periodo entre 2011 y 2016. Es algo que ya explicó Gino Pozzo también en su comparecencia.

Recordó cómo funcionaba el sistema, implantado al llegar a Primera división. La mercantil hacía la inversión por un jugador bajo consejo de la empresa de 'scouting' (vigilancia de jugadores) vinculada a Gino Pozzo, denominada Grup Serton. El futbolista desarrollaba su carrera (bien en el Granada u en otro equipo) y en el momento del traspaso, el fondo se llevaba el 95%. El club, por su parte, recibía el 5% más los derechos de formación, sin ningún riesgo económico para la entidad deportiva en el caso de que el futbolista no triunfara.

"Le permitió reflotar a un club que estaba en la quiebra económica, que pudiera disponer de una amplia plantilla de jugadores talentosos y que, en el momento en que se realizara un traspaso del jugador, el Granada se quedaba con ese porcentaje", expuso Riva.

Riva ha explicado que la finalidad del fondo era "el beneficio mutuo de las la partes". "Era un negocio win - win", resalta el comunicado emitido por sus asesores. Todo "dentro de la más estricta legalidad", argumentan. El uso de los fondos dentro de este deporte estuvieron permitidos hasta 2015, cuando quedaron prohibidos por la FIFA, aunque sin afectar a los contratos previos.

Riva también confirmó que Fifteen está radicada en Luxemburgo, donde esta práctica también era legal, y que es un país que pertenece a la UE, como España, por lo que no puede considerarse un paraíso fiscal. Adjuntó documentación al respecto.

Gino Pozzo reconoció en su momento ante De la Mata que su familia es una de las inversoras del fondo pero que ni eran los únicos ni lo controlaban. El entorno del italiano también informó de la consulta vinculante formulada a la Agencia Tributaria en 2012, en la que se daba el visto bueno a la operativa con el fondo luxemburgués.

Riva, persona que lleva años colaborando en negocios con Gino Pozzo y al que le une una gran amistad, colaboró en su momento la búsqueda de financiación alternativa antes de que el club llegara a Primera división. Fue el que estableció el contacto con Orange Chiffon Trading Limited. Una empresa a la que se cedió los derechos de algunos futbolistas en la temporada 2009-2010 por ocho millones de euros (junio de 2010). Contó con la consideración y aprobación judicial, de los acreedores del concurso y de los administradores. Tiempo después, ya en Primera, el club aplicó su derecho de recompra por diez, cuando la situación económica era más holgada (octubre de 2011). En su momento todo esto facilitó la aprobación del convenio de acreedores que sacó de la ruina al Granada y que quedó cerrado en 2016, libre de deuda, año en el que Pozzo vendió la institución al chino John Jiang.

En agosto de 2011 llegaría la transformación en SAD, en la que el Granada firma con la empresa Casals (de Pozzo, reconvertida en asesora financiera) para la búsqueda de una fórmula de financiación distinta, así como un contrato con la empresa de rastreo de futbolistas del italiano Grup Serton, que facilita hasta 500 expedientes de jugadores. Casals establece un nuevo contacto con Riva y es entonces cuando nace el fondo de inversión.

¿Cómo funcionaba el fondo?

Los asesores de Gino Pozzo han reflejado paso por paso cómo operaba el fondo:

-El titular y beneficiario último era Raffaele Riva.

-Pozzo, junto a su familia, participan de Fifteen. Su participación no es mayoritaria. Descartarían así que sea el propietario o que lo controle.

-Fifteen buscaba un inversor o varios para respaldar un pretendido fichaje por el Granada.

-Ese dinero se enviaba al club para que procediera a la compra del jugador.

-Fifteen emitía un bono por el equivalente de la cantidad a favor de los inversores. Desde ese momento eran propietarios de los derechos económicos. Por tanto, de los rendimientos futuros de un traspaso.

-El Granada abonaba su salario durante su estancia.

-Una vez que el club y el jugador decidían al tiempo un traspaso, se procedía al mismo.

-El Granada devolvía el 95% de la venta a Fifteen. Se quedaba con el 5%, ganase o perdiese el fondo. El beneficio del club incluía los derechos de formación. No había riesgo económico para sus arcas.

-Fifteen reinvirtió retornos en nuevos futbolistas y emisiones de bonos para sus inversores. La devolución para ellos arrancó en 2016 y todavía no ha terminado.

-Hay casos de minusvalías. Esto es, operaciones en los que no se ha amortizado la inversión con la venta, que asume el fondo como pérdidas.

-Esta estructura era conocida por la Agencia Tributaria española, a través de una consulta vinculante.

¿Qué pasó cuando se prohibieron los fondos?

FIFA cambia las reglas relacionadas con los fondos y los prohíbe, aplicándolo en 2015. Fue la popia FIFA, no otras autoridades, jueces europeos o en aplicación de legislación alguna.

Fifteen introdujo la práctica del 'neto pasivo' desde entonces: comenzó a prestar dinero al Granada y a recibir por él un porcentaje previamente acordado, sin participar en el riesgo variable de la operaciones.

Las diligencias previas que Gino Pozzo trata de desmentir

Los asesores de Pozzo consideran que «carece de todo fundammento» ciertas «argumentaciones y suposiciones» de las diligencias previas de la investigación. Descartan que Pozzo fuera el dueño del Granada antes de 2013, que se lucrara durante su periodo de accionista (aunque sí reconocen su asesoramiento deportivo y búsqueda de alternativas financieras); que fuera el mayor beneficiario del fondo (tampoco su gestor); o que interpusiera sociedades para cobrar rentas del Granada sin presentar declaración de bienes y derechos durante los ejercicios de su residencia en España.

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