Alas

La Resaca

La falta de revulsivos en las bandas se acusa en el Granada de forastero

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RAFAEL LAMELASGRANADA

1. Hubo un plan de choque coincidente entre el Reino de León y Vallecas, las dos últimas salidas del Granada. José Luis Oltra retiró pronto a Javier Espinosa de la mediapunta y pasó a actuar con dos delanteros. Minuto 62 en tierras castellanoleonesas, minuto 55 en Madrid. Este sistema, el 4-4-2, sacrifica el enganche y en teoría puede mermar el control del centro del campo. A favor, suma una alternativa ofensiva, proclive además a la continuación en soluciones más directas, sin masticar tanto la jugada.

2. Rey Manaj, el elemento clave de este módulo, se transforma así en un complemento para Joselu y agrega otro rematador. Una boya hacia la que se dirigen los envíos largos. El albanés, con su corpachón, los baja y retiene, o los prolonga con un mero roce, para que sigan hacia el espacio de ruptura del punta onubense. Es un recurso elemental pero que puede llegar a ser muy útil. Esto acercó a los rojiblancos al gol ante el equipo de la franja. Llegaron sus ocasiones más claras del partido.

3. El problema es que esta configuración necesita más que nunca de la frescura por bandas para aumentar las situaciones de lanzamiento dentro del área. Ante la Cultural, Oltra se agarró a Antonio Puertas en la derecha por un fatigado Pedro. El almeriense no deslumbró aquel día, pero sí supuso una alternativa con habilidad en el uno contra uno para inquietar al lateral Viti y que no se proyectara hacia la vanguardia. Le fijó en el flanco. El gol de Joselu en el encuentro nació en el otro costado, tras una subida de Kunde que mejoró Machís con una diagonal hacia dentro y un buen centro. El frenesí por fuera activó al ariete.

4. Esto fue lo que varió en el terreno del popular barrio madrileño, donde no se solucionó el apagón en los extremos. El agotamiento de Pedro Sánchez resultaba visible y el mal día de Machís, también. El Granada demandaba mucho oxígeno junto a la cal, pero Oltra apostó esta vez por una variante que excluía al hombre de banda que tenía en el banquillo, Puertas.

5. Introdujo a Baena por Machís y escoró a Joselu a la zurda. Ahí tuvo experiencia hace años pero es evidente que ya ha llovido desde entonces y que a esa altura (minuto 77), tras machacarse en la presión, Joselu estaba ya para esprintar poco y ayudar aun menos a Álex Martínez. El dibujo giró a un 4-2-3-1 asimétrico, con un ojo guiñado. El Rayo intensificó las llegadas por los carriles y surgieron sus mejores oportunidades. Una de Galán, un cabeceo de Guerra, un tiro cruzado de Embarba y el córner del que se originó el tanto de Dorado. En ese tramo, apenas Kunde, adelantado como ‘diez’, contestó en la otra vera, con un tiro liviano.

6. La merma en el rendimiento de los nazaríes como forasteros se está acusando. Ponen esfuerzo, compiten con cierta igualdad pero hacen valer poco esas virtudes jerárquicas que sí se comprueban en Los Cármenes. Más allá del factor ambiental, la cotización a la baja de ciertos futbolistas lejos de casa lastra la obtención de mejores resultados.

7. La escuadra alcanzó una cumbre en el Sadar. Fue un desarrollo serio, sin apenas sufrimiento, acariciando el triunfo si a Machís le llegan a salir bien un puñado de escapadas. Sin su velocidad, bien porque le obstaculicen o porque su aportación no fluya, el Granada se vuelve empachoso y se le hace un nudo para anotar. Le costó ante la Cultural y se quedó seco ante el Rayo, que al final convirtió de la manera más inesperada, con un actor inusual.

8. Puertas tiene plaza fija en las convocatorias aunque no entrara en los planes el sábado ni tampoco frente al Huesca, cuando el técnico abrochó la zona derecha con Quini como interior. Es cierto que Puertas no ha agarrado la plaza con firmeza cuando se le ha puesto ante los focos pero Oltra sigue necesitando un aguijón. Salvo que Licá asombre de repente, el preparador valenciano tendrá que  escarbar en pos de una alternativa. No tiene muchas más, salvo que en enero se encomiende al mercado.

9. No se ha planteado el retorno al 4-4-2 de arranque por el momento. Ya sea con Manaj como titular o restableciendo a Adrián Ramos, al que le va a llevar un trecho meterse en la dinámica adecuada para estar a la altura de su reputación previa. El campeonato empezó bajo este boceto pero los mejores resultados aparecieron con mediapunta. Empezó Peña y luego se asentó Espinosa ante sus ausencias. Al talaverano le asoma el talento pero sigue presa de una irregularidad manifiesta.

10. Como locales, sus desapariciones se notan menos, porque el conjunto tiene más determinación con la pelota y se puede permitir que se desenchufe un rato. Pero a domicilio, con adversarios que aprietan, como el propio Rayo, no exento de buenos futbolistas, los bajonazos de Espinosa se evidencian más. Tampoco Montoro anduvo fino. Se echó de menos a Alberto Martín. Uno que era suplente y que se reivindicó. La mejor manera de ayudar a la elección del entrenador.

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