Granada CF

El proyecto titubea en los comienzos

Álex Martínez se dispone a centrar en el partido disputado contra el Barcelona B el pasado viernes por la noche en Los Cármenes./Ramón L. Pérez
Álex Martínez se dispone a centrar en el partido disputado contra el Barcelona B el pasado viernes por la noche en Los Cármenes. / Ramón L. Pérez

El Granada ha consumido tres jornadas y no logra convencer ni en juego ni en resultados, lo que ya crea inquietud en los aficionados

Julio Piñero
JULIO PIÑERO

El aficionado a un equipo de fútbol se muestra reacio a que le reclamen paciencia. En su mente plagada de ilusión al arrancar un nuevo proyecto imagina situaciones idílicas y crea una expectativas altas ante la llegada de los que se han incorporado para esa campaña en la plantilla. Se tiende a pensar que todo ese entramado que se configura va a funcionar desde el primer momento y la tendencia general es a realizar valoraciones sobre los parámetros en los que se va a desarrollar la temporada.

Es algo que ocurre en torno al Granada y casi en cualquier otro sitio. El anhelo es que el equipo funcione desde el primer día y que transmita superioridad sobre cualquier rival. Tras el descenso se ha confeccionado una plantilla ambiciosa sobre el papel. La ventaja económica que acompaña a los equipos que pierden la categoría hace pensar que la travesía va a resultar sencilla, pero la realidad a las primeras de cambios ya ha enseñado que la tarea va a resultar ardua.

Ha quedado claro en las tres primeras jornadas que el equipo rojiblanco no transmite la seguridad esperada. Las dudas han aparecido pronto y surgen miles de vaticinios sobre el porvenir que va a deparar este curso en la denominada Liga 1|2|3. La idea que intenta imponer José Luis Oltra tiende a ser fundamentalmente ofensiva en el mensaje, pese a que después no se haya observado en la práctica. Los planes se truncan por las circunstancias del juego y por el estilo que también proponen los rivales.

La dificultad en la creación ofensiva genera desasosiego y debe hallarse solución

Como consuelo queda que el conjunto granadino no ha perdido ni tampoco ha ido en ningún momento por debajo en el marcador ante los tres primeros oponentes. Sin embargo, le ha faltado equilibrio. Ante el Albacete no se sobresaltó atrás, algo que si sucedió en La Romareda y el pasado viernes en Los Cármenes. Esa convicción defensiva de la primera jornada ha quedado en el olvido. El Zaragoza hizo lucirse a Javi Varas en varias ocasiones y el Barcelona B llegó con soltura en varias ocasiones durante la segunda parte del último partido, una situación que resulta como mínimo inquietante.

Menos convincente aún han resultado las sensaciones en la producción ofensiva. El equipo ha tenido empuje, pero el criterio empleado para profundizar en dirección al área contraria no ha sido el imaginado. Se ha observado falta de ideas, escasa visión de juego para atisbar los espacios y la posibilidad de abrir las defensas rivales. Por momentos se han dejado ver intenciones que invitan al optimismo futuro, pero nadie está dispuesto a esperar mucho más.

El equipo de Oltra estuvo muy plano en demasiadas fases y eso resulta preocupante. No sirve de nada negar la realidad de lo sucedido en las jornadas iniciales. Lo idóneo es asumirlo para encontrar cuanto antes las soluciones adecuadas. El estancamiento para engendrar situaciones ofensivas es lo que acompaña por ahora. Solo en revueltas aisladas se ha conseguido perforar el marco contrario. Es lo que sucedió para encontrar los dos goles frente al filial culé. Sin jugar a casi nada, el Granada se adelantó por medio de un penalti y después en el comienzo de la segunda mitad gracias a una brillante acción individual de Pedro.

Más competencia

La proposición de juego que se pretende aún dista mucho de lo que debe ser para contar con mayores opciones de ganar partidos. Es cierto que los últimos retoques a la plantilla se dieron en los días finales del cierre del mercado. Llegó el extremo Licá, que debe crear una mayor competencia en las bandas y también podrá entrar en acción Sergio Peña, un jugador que regresó mucho más maduro en el pasado mercado de invierno al filial tras sus cesiones en el fútbol peruano. Su visión de juego debe ayudar en la faceta creadora, aunque tampoco sería apropiado cargarle de una responsabilidad elevada desde el principio. Es algo que hasta podría perjudicarle.

Las piezas se han engrasado en una primera fase durante el verano, pero aún no se ha alcanzado el deseado nivel de acoplamiento. Se han visto detalles y lo necesario es darle continuidad. El Granada debe contar con varios planes para intentar sobrepasar los entramados defensivos contrarios. Los laterales sí convencieron ante el Barcelona B, aunque no tanto los centrales. El centro del campo cojeó al caer lesionado Montoro, el único capaz de buscar el pase a los espacios. En los extremos el único que ha funcionado hasta el momento es Pedro, que llegó como tapado en la nómina de fichajes y que por ahora es indiscutible. Tampoco en la zona puntera se ha dado conexión. Adrián Ramos aún debe adquirir mayor tono físico para soltarse del todo y Joselu necesitar rematar en mejores situaciones durante los partidos para hacer más daño.

Es la radiografía que se obtiene después de lo observado en las tres primeras batallas sobre el césped. La guerra por ascender va a resultar dura y el equipo rojiblanco necesita insistir mucho en las facetas del juego que debe mejorar para mostrarse muy competitivo. El mercado ya está cerrado hasta enero y no hay permiso para realizar modificaciones en la plantilla. Los aficionados quieren ilusionarse cuanto antes. Es duro que hayan pasado ya seis meses sin ver ganar a los suyos en un partido oficial.

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