Operación Líbero

Jet privado, comilonas y trajes a costa del Granada

Quique Pina (centro), ayer en el estadio Carranza, en Cádiz, junto a David Navarro (izq) y Juan Carlos Cordero (drcha)./LA VOZ
Quique Pina (centro), ayer en el estadio Carranza, en Cádiz, junto a David Navarro (izq) y Juan Carlos Cordero (drcha). / LA VOZ

Quique Pina era un ‘insolvente’ que manejaba 36 cuentas bancarias; entre ellas, las del Granada. La Agencia Tributaria y una auditoría desvelan que, en la temporada 2015-2016, gastó 61.000 en alquilar un avión y cargó al club, al menos, 31.000 euros por compras y servicios aparentemente personales. Hasta las visitas al oculista

Q. CHIRINO / Y. HUERTAS / R. LAMELAS GRANADA

Hasta el 24 de junio de 2010, Quique Pina fue un empresario de cierto éxito en el mundo del fútbol. Ese día se convirtió, formalmente, en una persona sin patrimonio visible ni empresas de su propiedad. Un ‘insolvente’ que, pese a todo, vive en una mansión, maneja coches de lujo y un yate. El sumario de la operación Líbero lo explica todo.

Ese 24 de junio de 2010 fue declarado, junto a sus padres, responsable solidario de una deuda de 3.200.584 euros como administradores del Ciudad de Murcia. A fínales de 2017, la Agencia Tributaria solo había recuperado –pese a realizar 120 diligencias de embargo– 159.880 euros; de los que 40.000 los encontró en una caja de seguridad contratada por los progenitores de Pina en una sucursal. Con los intereses, la deuda con Hacienda ronda ya los cuatro millones.

Reaparece en el Cádiz-Lorca

Quique Pina cumplió su propósito y estuvo ayer presente en el palco del estadio Ramón de Carranza para ver el Cádiz-Lorca junto a algunos de sus más estrechos colaboradores, como Juan Carlos Cordero o David Navarro. Pina sigue siendo consejero aunque tiene sus funciones ejecutivas revocadas de momento.

Meses antes de que le declarasen responsable, el patrimonio de Quique Pina cambió de manos, aunque se quedó en la familia. El 23 de marzo de 2010, su empresa Calambur pasó a estar administrada por su hermana Elena. El 28 de julio de ese mismo año, se produjo el mismo canje en el accionariado de Quique Sport.

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Según un informe de la Agencia Tributaria fechado el 3 de febrero de 2017, Quique Pina no tiene a su nombre ningún inmueble en España ni consta que presente declaración de la renta desde 2012. Como si estuviera en la indigencia.

Sin embargo, uno de los últimos autos dictados por el juez José de la Mata revela que el expresidente del Granada ha empleado supuestamente «mercantiles instrumentales, administradas sobre el papel por terceros de su confianza –familiares y amigos–, que habrían sido utilizadas para el cobro de salarios en los clubes de fútbol y comisiones derivadas de operaciones de traspasos de jugadores. Por otra parte, y debido a su irregular situación como deudor tributario, estas sociedades serían utilizadas para ostentar la titularidad de diferentes bienes muebles e inmuebles de los que Enrique Pina sería el titular real».

Con este sencillo engranaje financiero, un ‘insolvente’ ha ostentado un lujoso tren de vida a la altura de los galácticos del fútbol.

Aston Martin y el Porsche

La empresa Calambur apenas tiene un capital nominal de 3.006 euros. Pero con tan exiguo punto de partida, en 2015 su activo ascendía a 2,7 millones de euros y en 2016 declaró una cifra de negocio de 4,3 millones, de los que 1.640.000 procedieron del Watford y dos de otra entidad domiciliada en Luxemburgo.

A nombre de Calambur hay un Aston Martin V8, un Porsche Panamera y un Bentley Continental; coches que pueden superar los seis dígitos. Además, es la titular del yate El Duende, del que Quique Pina disfruta en Puerto Banús y cuyos empleados –incluido el capitán de la embarcación– estuvieron en la nómina del Granada, según la información obtenida por el Servicio de Vigilancia Aduanera.

Calambur también recibió pingües ingresos del Granada, que según las pesquisas podrían corresponderse con un presunto sueldo encubierto de Pina. A modo de ejemplo, sólo en la temporada 2014-2015, la sociedad administrada aparentemente por la hermana del expresidente percibió medio millón de euros por supuestas tareas de captación de nuevas promesas.

La otra empresa presuntamente instrumental ni siquiera disimula en el nombre: Quique Sport. Sus inversiones financieras ascienden a 2,4 millones y tiene cinco inmuebles con cinco aparcamientos; entre ellos, el chalé donde vive Pina.

El expresidente ‘insolvente’ ha vivido durante estos años a todo trapo a costa de las sociedades interpuestas y del Granada, según argumenta el sumario de la operación Líbero. En la causa se habla de un supuesto manejo de «importantes cantidades en efectivo».

A golpe de tarjeta

La Agencia Tributaria (AEAT) ha constatado que, entre 2012 y 2017, pese a no presentar ni declaración de IRPF, Pina ha sido titular de 12 cuentas bancarias y estaba autorizado para manejar otras 24, entre ellas, cuatro del anterior Granada CF y siete de sendas empresas con domicilio en Uruguay. La AEAT localiza una disposición en efectivo de una de sus cuentas de 90.000 euros. Y además advierte: «Constan numerosas operaciones de disposiciones/imposiciones en cuentas del Granada CF». Prácticamente, el grueso de sus gastos personales.

Los informes de la AEAT y las auditorías externas desvelan el uso que Quique Pina hizo de las tarjetas del club. Sólo en la temporada 2015/2016, previa a la llegada de John Jiang, tuvo un sueldo bruto de 150.000 euros –al margen de las facturas a las empresas administradas por su hermana–, más una gratificación de 12.500 euros tras dimitir. Pero aquí no está lo sustancial. La auditoría también detecta que el club gastó 52.000 euros en el alquiler de la vivienda del expresidente, que no figuran como gratificación en especie, tal y como marca la legislación. Al margen, esa temporada la entidad presentó gastos por desplazamientos de Quique Pina por importe de 119.000 euros. De esta cantidad, 61.000 euros corresponden al alquiler de un avión privado.

Los auditores seleccionan una muestra de los gastos y contabilizan, al menos, 31.000 euros cargados al club por el expresidente en esa temporada que no se corresponden, aparentemente, con el desempeño de sus funciones. El Granada de Gino Pozzo pagó a Pina hasta el oculista.

Del Spotify a bolsos caros

Quique Pina cargó al Granada desde cantidades insignificantes hasta mariscadas, noches en hoteles de lujo o vuelos en jet privado. Los auditores desglosan, por ejemplo, importes de 9,99 euros por la suscripción a Spotify, diversos consumos en iTunes o la adquisición de unas mancuernas (19,90) para estar en forma. Pero también diversos recibos en tiendas de ropa –uno de 885 euros– y 1.470 euros en la tienda de bolsos de Versace en Puerto Banús.

Relax en la Costa Azul

El 1 de mayo de 2016 se cargó una factura de 5.000 euros al club por un jet privado entre Mallorca y Alicante. El equipo había disputado un día antes un encuentro en casa frente a Las Palmas, que ganó 3-2 tras remontar un 0-2 adverso. Un día después, se abonan 257 euros por un hotel en Puente Romano, Marbella.

El 2 de agosto de 2015 el Granada justifica como gastos de desplazamientos del entonces presidente la estancia en un lujoso hotel de cinco estrellas de la Costa Azul de Francia. Ese mismo día se registraron cuantiosos gastos en bares de copas y restaurantes.

El sumario de la operación Líbero ha destapado los entresijos de la singular gestión que tuvo el club con los anteriores dueños: el Granada abonó hasta el oftalmólogo de Quique Pina. Sólo en la temporada 2015-2016, al menos, se justificaron varias visitas al especialista que sumaron 2.317 euros.

‘Insolvente’, pero con buena vista para los negocios. Hasta que apareció el juez De la Mata.

Calambur Intermediaciones

Se constituye el 28 de julio de 2009, con domicilio social en Murcia. El 23 de marzo de 2010, Quique Pina transmite todas las participaciones a su hermana Elena, administradora única y autorizada en las cuentas bancarias. Según el impuesto sobre sociedades de 2015, su activo asciende a 2.722.697 euros, de los que 287.337 los tiene en efectivo. Es la titular de un Aston Martin, un Porsche Panamera y un Bentley Continental, además de la embarcación Astandoa modelo 95 GLX, adquirida el 25 de junio de 2014 y que disfruta Quique Pina. Supuestamente, 300.000 euros de este yate se abonaron a través del Granada. El club también tuvo en nómina a los trabajadores que cuidaban la embarcación. Entran sustanciosas divisas del exterior. En 2016, dos millones desde Luxemburgo por la venta del Granada y 1.627.090 del Reino Unido, por intermediar para el Watford.

Quique Sport

Se constituye el 12 de diciembre de 1996, con domicilio fiscal en Murcia. En la declaración del impuesto de sociedades, desde 2012 pasa de estar administrada al 100% por Quique Pina a gestionarla su hermana. El 28 de julio de 2010, ante notario, Calambur la adquiere. Es una sociedad patrimonial, con cinco inmuebles residenciales y cinco aparcamientos. Los valora contablemente en 1.002.700 euros. Las inversiones financieras sumaban, según el informe de la AEATde 2017, 2.480.785 euros. El 20 de marzo de 2012 consta una entrada de 410.000 euros desde Emiratos Árabes en concepto de préstamos concedidos por no residentes a residente.

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