En prisión

Pina sigue siendo el único imputado en el marco de la ‘operación Líbero’

Pina sigue siendo el único imputado en el marco de la ‘operación Líbero’
Alfredo Aguilar

Ya han declarado su padre, su hermana, el exgerente David Navarro y el agente Joaquín Vigueras. Hoy lo harán los hermanos Cordero

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

Quique Pina, expresidente del Granada, sigue siendo el único imputado en el marco de la ‘operación Líbero’, después de que el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata haya tomado declaración a varias personas de su entorno en calidad de testigos, como son los casos de su padre, Juan José Pina; su hermana, Elena Pina; el exgerente deportivo del Granada David Navarro –ahora en el Cádiz–; el asesor David Buitrago y el agente de futbolistas Joaquín Viguera. Hoy le tocará el turno a los hermanos Cordero, Juan Carlos y Jorge.

Pese a que el magistrado De la Mata levantó el secreto de sumario el viernes, día que envío a Pina a prisión sin fianza por el riesgo de destrucción de pruebas, sus abogados todavía no han podido acceder a los cinco tomos completados en las actuaciones policiales del 31 de enero. Una jornada en la que se registraron las sedes del Granada y el Cádiz, más su domicilio en Molina de Segura, a lo que se añadieron otras pesquisas en despachos de Murcia y Barcelona. El lunes los letrados ya intentaron conocer la información pero no pudieron ni verla ni retirarla en soportes de almacenamiento informático. Tendrán que esperar unos días para recibir una clave de acceso.

Pina está acusado de los delitos de fraude fiscal, insolvencia punible y blanqueo de capitales, aunque no de falsedad documental, como se llegó a deslizar. Presuntamente lideraba una red societaria que habría defraudado a Hacienda grandes cantidades de dinero, además de blanquear los fondos en ‘paraísos fiscales’, con inversiones inmobiliarias. Las cinco páginas del auto de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF) profundizan en una cuestión no ocultada en su época de gestor del Granada y que se había tomado como legal: el uso de los fondos de inversión para el control de los derechos de los futbolistas. En el caso del Granada, un 90% de los ingresos de una venta de estos jugadores era enviado al fondo, mientras que el 10 se quedaba en el club. La Policía lo vería como un aparente expolio, añadiendo desvíos no justificados o no declarados en algunas de estas operaciones, en las cuales intervendrían una serie de empresas ‘pantallas’. Unas, vinculadas al murciano. Otras, a Gino Pozzo, que aparece mencionado varias veces en el informe pero que no ha sido citado a declarar hasta ahora. Es algo que escama al entorno de Pina, porque entienden que este régimen de propiedad estaba avalado por LaLiga y que su dominio estaba en manos de la familia del italiano mediante testaferros.

El Granada mantiene su cautela hasta que no se sepa más

La postura del Granada CF no ha cambiado respecto al caso que afecta al expresidente Pina. El club mantiene el silencio oficial y la cautela ante los acontecimientos, hasta que no se esclarezcan. Será entonces cuando la dirección decida si tiene que tomar alguna medida, en función de lo que acabe por resolver el juez. De las personas que han estado o están vinculadas al club es probable que sean llamadas a declarar la exdirectora financiera, Mireya Zorrilla, quien alcanzó un acuerdo de rescisión de su contrato recientemente; y el actual asesor externo Pedro González Segura, quien salió de la entidad en su anterior etapa precisamente por un encontronazo con Pina por su modelo de gestión.

Bajo investigación también se subrayan las cuestiones patrimoniales, con inmuebles, coches y hasta un barco a nombre de allegados, de los que disfrutaba él. Llueve sobre mojado porque por estos motivos ya fue investigado en 2013, fruto de la querella que le interpuso el empresario Jiménez Zorrilla por el impago de su comisión por la venta del Ciudad de Murcia a Carlos Marsá. Aquello –con sentencia del Supremo tras la que siguió sin pagar por su aparente insolvencia– propició las primeras averiguaciones de la UDEF, que fueron archivadas al alcanzarse un acuerdo entre Pina y Zorrilla. Ahora se profundiza en ello. Esta, la parte relacionada con sus supuestos bienes, es la que personas al corriente de las actuaciones consideran más difícil de aclarar.

En Soto del Real

Pina está encerrado en Soto del Real, popular por algunos internos relacionados con casos de corrupción que permanecen o han pasado por allí. Del ámbito deportivo se encuentra aún el expresidente del Barcelona Sandro Rosell. Solo le han podido visitar los abogados y su pareja, ya que no le permiten comunicarse con los llamados a declarar. El letrado Alfonso Contreras es quien defiende sus derechos hasta la fecha, aunque podría cambiar.

El primero en declarar como testigo fue Joaquín Vigueras, agente de futbolistas responsable de la empresa JV Sports. Según fuentes vinculadas a él, su comparecencia no pasó de los quince minutos y cuentan que calificó su relación como «profesional» y «amistosa». Estas fuentes abundan en que «no tenía constancia» de las prácticas por las que se acusa al murciano y que JV Sports lo tiene «todo en regla».

Varios de sus representados estuvieron en su día ligados al Granada, como Brayan Angulo, Jaime Romero, Eddy Silvestre, Alfredo Ortuño, Marcelo o Sergi Guardiola. El círculo de Vigueras reitera que existía una relación de «confianza» con Pina y que las comisiones cobradas «están declaradas». Sus movimientos habrían dejado en las arcas del club en torno a cinco millones de euros.

El sentir colectivo de los declarantes está siendo de tranquilidad, exponiendo sus relaciones con el murciano, aunque nadie ha querido hacer manifestaciones públicas. El proceso sigue, con Pina a la sombra. Hoy hablan los Cordero.

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