Granada CF

Dos pilares esenciales para cambiar el rumbo

Ramos, en el entrenamiento de este lunes/Pepe Villoslada/GCF
Ramos, en el entrenamiento de este lunes / Pepe Villoslada/GCF

La vuelta de Adrián Ramos, que ya trabaja con el grupo, y la previsible de Saunier ofrecen a Morilla mejores argumentos

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGranada

Muchos y muy variados errores han acompañado a Pedro Morilla en su corto pero intenso periplo como entrenador del Granada. Algunos se le pueden achacar directamente a su gestión y otros recaen en los jugadores, que tampoco están en su mejor momento de forma en su mayoría. Igualmente, el destino le había preparado el escenario menos propicio al entrenador sevillano cuando se le entregaron las llaves del vestuario rojiblanco. Morilla se encontró con un equipo sin tres de sus pilares fundamentales: Adrián Ramos, Matthieu Saunier y Darwin Machís.

La baja de este último es la más sensible por el tremendo peso que ha demostrado tener en el equipo desde el principio de temporada. Su error infantil al caer en la provocación de un contrario en el partido ante el Oviedo se tradujo en un cabezazo que le ha costado cuatro partidos de sanción. A él y al Granada, afectado por la decisión directamente. Morilla explicó a este periódico en una entrevista hace tres semanas que había tenido una conversación con el venezolano. «Fue un calentón. Ya hemos hablado con él. Le hemos dicho que cuando regrese tiene que estar al 200%, porque estos cuatro partidos se los debe al equipo también», explicó entonces. También admitió que «el Granada en la primera parte de la temporada ha tenido dependencia de Machís y hay que aprender a jugar sin él». Algo que ni Oltra ni él han conseguido hasta la fecha.

El técnico sevillano podrá disponer de su baluarte ofensivo para el partido ante la Cultural Leonesa, pero esta semana para la cita en Sevilla no, ya que le queda por cumplir el último de los cuatro partidos de castigo impuestos. Por contra, sí puede trabajar con otro de los jugadores que marca diferencias en la categoría como Adrián Ramos. Llega en el momento justo, en pleno debate con el 'nueve'. En su ausencia este mes Joselu ha sumado más dudas a su rendimiento de la temporada y Manaj, protagonista emergente en la pasada jornada, dejó algunos buenos detalles pero tampoco proyectó una mejoría notable en el puesto de goleador.

Todos ellos brillan mucho más con un futbolista como Machís a su lado, que atrae a contrarios, genera espacios y sirve balones de gol. Algo similar ocurre con Adrián Ramos, con capacidad anotadora aunque no se destapa como un gran artillero, sino como un futbolista inteligente que hace jugar a sus compañeros. Detalles de calidad que escasean en la categoría. También el Granada gana presencia por alto, un hándicap actualmente para un equipo que quiere jugar más directo sin los actores adecuados.

Cuatro partidos

Ramos se produjo una rotura fibrilar la semana previa al partido ante el Oviedo, aquel que le costó el puesto a José Luis Oltra. Le diagnosticaron un mes de baja que ha cumplido escrupulosamente. Con sus antecedentes siempre procura no forzar un ápice para evitar recaídas. Ayer pudo completar parte de la sesión de trabajo con el resto de sus compañeros, una gran noticia. Dejó detalles, como siempre. La duda es saber si está para jugar desde el principio, pues acumula cuatro semanas sin competir.

Durante ese tiempo el Granada ha perdido dos partidos (ante Oviedo y Lorca), ha empatado uno (Osasuna) y ganó al Numancia con lo justo. Acumula una cantidad importante de problemas arriba que, en parte, espera solucionar con el cafetero.

Ramos está completando una temporada muy intermitente debido a cuestiones extradeportivas y físicas. Cuando ha estado, no presencialmente sobre el campo sino mentalmente comprometido, el equipo ha elevado el nivel sensiblemente. Por ahora acumula 18 partidos jugados, 13 de ellos de titular. En ellos ha anotado tres goles, una cifra baja. Cuando mejor estaba le llegó la lesión muscular que le ha apartado de la actualidad un tiempo, pero regresa con la intención de ayudar a solventar una situación que se ha complicado en exceso en estas semanas en las que no ha jugado.

Duda

El cuerpo técnico también esperaba esta semana la presencia de Matthieu Saunier, sin embargo, ayer no saltó al césped de la ciudad deportiva. Con el francés toda precaución es poca. Desde que está Morilla no ha jugado un partido. El primero lo vivió desde el banquillo, una decisión que sorprendió, pero al parecer ya entonces presentaba las molestias musculares que ha arrastrado en semanas posteriores y no se le quiso forzar. Los pronósticos apuntaban a su presencia en Lorca, pero tampoco llegó a tiempo a la cita. Nadie imaginaba que también se perdería el partido frente a Osasuna. El mismo futbolista fue el que no se sentía al cien por cien, por eso se quedó fuera de la convocatoria una vez más, a pesar de que hizo los últimos entrenamientos de la semana con sus compañeros.

El encuentro frente al Sevilla Atlético es el fijado para verlo de nuevo de corto. Esa es la previsión, aunque con Saunier nunca se sabe. De ser así, Morilla gana en calidad técnica, pues el galo es el central mejor dotado para sacar la pelota jugada desde atrás, un hándicap que arrastra claramente Germán. Chico Flores, en menor medida.  También es un defensa expeditivo que aborta muchas posibles acciones de peligro rivales antes de que se generen. El único problema que arrastra desde el principio de temporada es el uso de los codos en los balones por alto, que le han costado varias cartulinas amarillas hasta la fecha.

Nadie a estas alturas duda de la importancia de un futbolista como Saunier en el Granada. Ha jugado 22 partidos, todos ellos de titular. De los 12 que se ha perdido, la mayoría por lesión menos uno que por sanción –acumulación de amarillas– en cuatro el conjunto rojiblanco fue capaz de ganar, seis los empató y dos acabaron en derrota –en Valladolid, la primera del curso, y en Lorca hace dos semanas–.

Fue sin duda uno de los elementos rompedores que llevaron a Oltra a cosechar su primer triunfo de la temporada. Se perdió los cinco primeros encuentros de Liga por decisión técnica. Cuando el valenciano le levantó el castigo, frente al Córdoba, el Granada ganó por fin.

El francés no se encuentra entre los jugadores que acumulan errores defensivos de gravedad que han costado puntos, como es el caso de Javi Varas recientemente. Suele jugar siempre a un buen nivel, una regularidad difícil de conseguir en un equipo que precisamente ha pecado, individualmente, de demasiada intermitencia.

Si finalmente Saunier está en condiciones de jugar y Morilla apuesta por su concurso, la duda es saber a cuál de los dos centrales que han jugado los tres últimos encuentros retira del 'once' titular. Germán siempre ha sido el tercero en la lista, pero bien es cierto que Chico Flores ha bajado el nivel últimamente, aunque ante Osasuna mejoró.

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