Granada CF

Pasarela de éxito en Rockefeller Center

Javi Márquez realiza una aproximación en un partido con el New York Cosmos./
Javi Márquez realiza una aproximación en un partido con el New York Cosmos.

El exrojiblanco Javi Márquez se proclamó subcampeón de la mediática NALS con el Cosmos de Nueva York | «Quien va a Estados Unidos pensando que es un cementerio de elefantes, el nivel se lo come», señala el catalán

Sergio Yepes
SERGIO YEPES

Rechazó «ofertas en España y también de algunos equipos de Europa», las lesiones «me respetaron», el entrenador «confió en mí» y lo cierto es que «las cosas me salieron muy bien», lo que acabó motivando que se estén «cumpliendo mis expectativas» y que «mi nombre haya crecido». Que sea incluso ya reconocido entre los diecinueve edificios del mastodóntico complejo comercial Rockefeller Center o a las faldas de la Estatua de la Libertad, que también «he visitado». Al hacer balance de lo que está dando de sí su primera aventura en el extranjero, el centrocampista exnazarí Javi Márquez (11/05/1986) se sonríe. Y dice que «no me arrepiento» cuando repara en este pasado 25 de febrero en el que se supo que tras haber causado baja en el Granada estaba dispuesto a cruzar el charco para comprometerse con el Cosmos de Nueva York. Con el heredero del mítico club en el que llegaron a figurar estrellas de la talla mundial de Franz Beckenbauer, Johan Neeskens o Edson Arantes do Nascimento, 'Pelé'. Y todo porque en virtud a sus buenos oficios no solo se ganó en julio la renovación hasta 2019, sino porque encima pudo disfrutar que el equipo refundado en 2010 se pudiera convertir este pasado 13 de noviembre en el subcampeón de la North American Soccer League (NASL). De una de las dos Ligas profesionales de fútbol de Estados Unidos en la que «cada vez compiten mejores jugadores» y por tanto pudo ratificar que «quien va pensando que aquello es un cementerio de elefantes, el nivel se lo come».

Senna y Raúl

Que Javi Márquez pudiera acabar integrando la disciplina de un equipo por el que desfilaron futbolistas tan reputados como los internacionales Marcos Senna o Raúl González, con quien incluso llegó a «estar en contacto», le hizo descubrir que «el nivel de fútbol de los Estados Unidos es creciente, con un juego muy físico, de idas y venidas que se asemeja al de la Premier League». También así pudo advertir la opulencia que caracteriza a una competición «sin descensos» y a la que se accede «a través de la adquisición de plazas» porque queda regida por «un sistema de franquicias».

El billonario Rocco Commisso

«A diferencia de la MSL -la otra Liga norteamericana- en la NASL los equipos no tienen límite salarial. Y eso les permite confeccionar potentes plantillas porque cuentan con presupuestos muy grandes», dice quien sabe bien de lo que habla porque el Cosmos es propiedad del italiano «Rocco Commisso», que es el «billonario» fundador y propietario del gigante de la comunicación Mediacom. Y claro, eso no sólo motiva que se haya visto acompañado en el vestuario «por jugadores de calidad» como el excentrocampista del Mallorca o del Borussia Mönchengladbach Juan Arango o el antiguo delantero de la Torino o la Juventus Amauri Carvalho. No, ese poderío también trasciende en detalles tan llamativos como que «cada vez que jugamos fuera volamos en clase business y nos alojamos en hoteles de la cadena Hilton».

Sin duda, toda una comodidad que al barcelonés le hizo afrontar en mejores condiciones su puesta en escena en un contexto de «mercadotecnia» que encima queda expuesto al gran foco mediático. «La asistencia a nuestros partidos depende de la meteorología o de que no coincidan jugando en casa los Knicks (de baloncesto) o los Yankees y los Mets (de béisbol). Pero también queda sujeto a lo que el club ofrezca, porque aquí funcionan mucho con el tema del entretenimiento, a través de diferentes actuaciones. Y eso ayuda a que cada vez sea más grande el nivel de seguimiento que tenemos. Estados Unidos es un país que está en primera línea de todo y eso atrae al mercado sudamericano o el asiático, que es donde están muy atentos al fútbol que realizamos», explica Márquez con la sensación de que la aventura también le está acercando a otro tipo de costumbres y rutinas.

«Después de los partidos, los jugadores tenemos un rato para los aficionados. Son veinticinco minutos en los que estás obligado a sentarte en una mesa y atender a quienes quieren un autógrafo o una fotografía. Pero después los fans saben que su turno ha terminado y ni te esperan fuera ni nada, porque son muy respetuosos», dice este que así ha podido conciliar con «total normalidad» su vida profesional con la personal.

Sin molestias

«En Estados Unidos todo el mundo va a su rollo. Y eso, por ejemplo, te permite usar el metro sin que te moleste nadie. O que vayas por la calle y veas a actores o actrices con normalidad. La gente no es tan curiosa como en España». Como en el país en el que se prestó cierta atención a las evoluciones que condujeron a su total resurgimiento.

En total, Javi Márquez disputó en 2017 veintisiete partidos con el Cosmos entre los que se encuentran el de la semifinal ganada en los penaltis a Miami (0-0, 5-6) y el de la final perdida contra San Francisco (2-0). Y los seis goles que marcó fueron la fiel constatación de que «cuando confían en uno es más fácil que te salgan las cosas».

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