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Operación salida tras los cuatro fichajes en el Granada

Operación salida tras los cuatro fichajes en el Granada
A. AGUILAR

El club se pone mañana a entrenar a la espera de que lleguen ofertas por algunos jugadores que aumenten el margen salarial para otros refuerzos a medio plazo

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

El primer tercio del mercado de fichajes ha concluido con satisfacción en el Granada. El club rojiblanco ha cerrado cuatro incorporaciones: Álvaro Vadillo, Rodri Ríos, Nicolás Aguirre y Fede Vico, este último oficializado ayer tras llevar días hecho. Los tres primeros aterrizan en propiedad. Vadillo y Aguirre, sin coste; Rodri, tras el pago de su cláusula de rescisión, de 70.000 euros más impuestos. Vico, por su parte, lo hace como cedido, aunque con una opción de compra factible en caso de ascenso a Primera. El Leganés, club que lo presta, cubre gran parte de la ficha del extremo cordobés. Hoy será presentado a las 12,30 horas.

A estas llegadas se unen varios futbolistas del filial. La entidad ha confirmado que tendrán plaza el portero Aarón Escandell y el lateral izquierdo Adri Castellano. Aunque no hay anuncio aún, parece que el central Pablo Vázquez, que actuó la última mitad de la pasada temporada como cedido en el Alcorcón, también podría encontrar espacio entre los centrales. El resto de jugadores del filial que se ejercitarán con los 'mayores' están de meritorios: los medios José Antonio González y Andrés García, y los extremos Jean Carlos y Juancho. La idea es que sigan después con el Recreativo Granada.

Tras las contrataciones reseñadas llega la segunda fase del mercado: intensificar la operación salida, quizás la más complicada. Si no hubiera marchas importantes, las limitaciones aparecerían por el tope salarial. Aún no se ha superado, pero el margen es escaso. Es básico ampliarlo para aspirar a primeras opciones.

La entidad ha conseguido sacar antes de iniciar la pretemporada a tres de los futbolistas con fichas más altas que estuvieron en préstamo el año anterior, como Rene Krhin, Mehdi Carcela o Rubén Pérez. La dirección no ha podido encontrar acomodo aún para Fran Rico, que vuelve lesionado de sus dos campañas en el Eibar y que está llamado a seguir con su recuperación. Su sueldo, alto para las posibilidades nazaríes, será un caballo de batalla con el centrocampista gallego. El club quiere brindarle el máximo respeto, pero su situación es difícil.

Centrales

El Granada busca efectivos para el centro de su zaga. Hernán Menosse no cuenta, aunque no ha encontrado ofertas apetecibles para dejar el equipo más allá de algún interés en Sudamérica. Los informes sobre Matthieu Saunier no discuten su calidad como defensor, pero se teme por su propensión a las lesiones y por ese carácter aprensivo que, ante cualquier dolor, le invita a parar. Puede llegar a ser un problema. En este contexto, sólo Germán Sánchez parece tener plaza asegurada. El joven Pablo Vázquez se lo tendrá que ganar.

El radar de centrales está activado. Hubo cierto interés –aunque no decidido– por Josema, central del Córdoba, de 22 años, que al final se ha salido cedido al Sochaux, escuadra francesa de Segunda que está dentro de la red que controla el Alavés. También se ha estudiado la situación de Javi Hernández, defensa del Madrid Castilla, de 20 años, con quien se valoró la opción de dejarlo con ficha del filial y entrenar con los 'mayores'. Finalmente hará lo propio en el Real Oviedo.

Precisamente el conjunto carbayón sería uno de los equipos a los que habría ofrecido sus servicios el centrocampista Raúl Baena, que también llamó a la puerta del club de su provincia de nacimiento, el Málaga. Los ovetenses ya se interesaron por él el curso pasado, pero la situación ha cambiado, pues el de Torrox viene de unos meses de bajo rendimiento y sus emolumentos son considerables. Aunque el Granada ha sopesado a futbolistas de su perfil, como Fede San Emeterio, de momento extiende su estancia.

Caso parecido con Javi Varas. La competencia de dos arqueros jóvenes como Rui Silva y Aarón Escandell no amedrenta al sevillano, que quiere cumplir su contrato –le queda un año más con opción a otro–. Su ilusión es convencer a Diego Martínez, que era auxiliar de Unai Emery cuando Varas estaba en el Sevilla, en la temporada 13/14, de que todavía se puede confiar en él.

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