GRANADA CF

Oltra revive su pasado más reciente

Oltra revive su pasado más reciente

El técnico valenciano dirigió al Córdoba, su próximo rival en Liga, durante las dos últimas temporadas, donde pasó del 'play off' al cese

CAMILO ÁLVAREZGRANADA

El Córdoba será el próximo rival del Granada en Los Cármenes (sábado, 18 horas), un partido que esconde muchos recuerdos para el actual entrenador rojiblanco, porque fue su último equipo y porque allí vivió una situación muy similar a la actual, con un inicio de curso que deja demasiadas dudas. En Córdoba fue capaz de recuperar terreno hasta meter al equipo en el 'play off' de ascenso. Eso en su primera campaña como entrenador blanquiverde, porque la segunda no la acabó.

Cuando se cerró su acuerdo para dirigir al Córdoba, también tenía ante sí un proyecto ambicioso con el claro objetivo de, al menos, pelear por el ascenso. A diferencia de lo ocurrido en Granada -suma las cinco primeras jornadas sin ganar-, en la ciudad vecina se estrenó con victoria ante el Valladolid (1-0), último verdugo granadinista. Pero acompañó ese triunfo de tres derrotas que empezaron a despertar ciertas críticas. Como ahora, el equipo mostraba excesiva debilidad y falta de cohesión. Aquel Córdoba «quería ser protagonista en los partidos, tener la pelota», explican desde la ciudad califal. También ejercía una presión alta para robar la pelota arriba. Todo ello se tradujo en un equipo sin demasiada identidad y frágil atrás.

La dinámica cambió radicalmente en la cuarta jornada. Una victoria por la mínima en Zaragoza con un gol en la única llegada del equipo cordobesista tuvo la culpa. Oltra varió su planteamiento para otorgar a su esquema de una mayor fortaleza. Atrasó las líneas y «se encomendó a sus tres hombres de arriba (Florin Andone, Xisco y Fidel)». Los resultados llegaron de inmediato con una serie de seis jornadas sin perder, todas ellas resueltas, además, con victoria salvo un empate.

Un fútbol poco vistoso pero efectivo que le llevó a convertirse en un claro candidato al ascenso. Vivió un nuevo periodo de incertidumbre al principio de la segunda vuelta, con varias derrotas consecutivas, que estuvieron a punto de provocar su destitución cuando «salió de la zona de 'play off'». Por aquel entonces, explican desde Córdoba, hizo muchas pruebas en sus alineaciones buscando la fórmula secreta, que estuvo en volver a sus orígenes, a su idea de pretemporada y de inicio de curso, la que mantiene en Granada por el momento.

Se rehizo para acabar entrando en la zona de eliminatorias para alcanzar la Primera división. El Girona acabó con las esperanzas cordobesista a la primera de cambio, pero el hecho de acabar entre los seis primeros la liga regular fue suficiente para mantener a Oltra en el cargo de cara a la siguiente campaña.

Su éxito, explican diferentes periodistas que siguen la actualidad del Córdoba a diario, se basó en la efectividad de sus futbolistas de ataque. Florin Andone fue el segundo máximo goleador de la categoría con 21 tantos aquel curso. Fidel le acompañó con 11 goles y Xisco logró 8. Un total de 40 entre los tres.

«Mejor plantilla»

Los tres estandartes se fueron en verano, un golpe casi imposible de recuperar. A pesar de ello Oltra quiso mandar un mensaje optimista. Aseguró que tenía «mejor plantilla» para afrontar la temporada 2016/17. Los números demostraron lo contrario. Le pasó factura también la lesión de larga duración del central Deivid, un pilar fundamental en su esquema. Este curso le ha pasado algo parecido con Germán, que estará entre dos y tres meses de baja y que hasta su lesión en el partido frente al Zaragoza estaba dejando grandes sensaciones. Oltra perdió el puesto en la jornada 16, cuando el Córdoba marchaba decimotercero después de cinco triunfos, siete empates y cinco derrotas. Le condenó una racha de siete jornadas sin ganar.

La directiva tomó la decisión sin el apoyo de la plantilla y de la afición. Oltra era muy querido en su vestuario pese a los malos resultados. De hecho, todos los miembros del primer equipo acudieron a la rueda de prensa de despedida del entrenador valenciano. Tampoco la hinchada, exigente como es la cordobesista, estaba de acuerdo con la destitución. Se había ganado el cariño de todos en temporada y media. Apuró hasta el final del año escolar en la ciudad califal para que sus hijos terminaran el colegio mientras esperaba propuestas de futuro, como la que le llegó de Granada.

Demasiados goles en contra

El Granada ha encajado hasta la fecha siete goles en contra. Repasando este dato en el resto de equipos se descubre que no es de los que más recibe, pero sí muestra demasiada debilidad. Los números serían aún más alarmantes si Javi Varas no hubiera estado tan acertado en estos cinco encuentros disputados hasta la fecha. La mejor prueba fue en Valladolid, donde el resultado pudo ser mucho más abultado.

Ese mal acompañó al técnico levantino en Córdoba incluso en su primer año, cuando fue quinto. A pesar de ser uno de los equipos punteros, fue el sexto de los 22 clubes en competición que más goles encajó. Por contra, se mostró muy efectivo en ataque y acabó como el segundo más goleador, sólo por detrás del Leganés, segundo al final de aquella temporada.

En Granada cuenta con casi los mismos ingredientes por lo visto hasta el momento. Un estilo que no se acaba de asentar, pues por el momento el conjunto rojiblanco no domina los encuentros. Debilidad defensiva que debe subsanar para empezar a crecer y muchos argumentos ofensivos a los que agarrarse. Contar con dos delanteros como Joselu -pichichi la temporada pasada- y Adrián Ramos, con Machís a un costado y el sorprendente Pedro al otro, le deberían allanar algo más el camino.

Todo pasa, como ocurrió en Córdoba en su primer año, por conseguir el máximo rendimiento de los futbolistas desequilibrantes. Por saber encajar una delantera con dos exponentes o regresar a la figura del mediapunta para lograr mayor conexión con el centro del campo. En definitiva, empezar a crear ocasiones de gol para que los hombres de arriba demuestren lo que valen.

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