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Granada CF
Presentación del nuevo entrenador del Granada, José Luis Oltra equipo.
Presentación del nuevo entrenador del Granada, José Luis Oltra equipo. / FERMÍN RODRÍGUEZ

GRANADA CF

«Es importante coger una ola buena, subirte a ella e intentar no soltarla»

  • José Luis Oltra, entrenador del Granada CF

  • El nuevo técnico rojiblanco prefiere «pasar página» para no dejar que el pesimismo del descenso le afecte y se centra en el objetivo

Viene a Granada con su mujer y sus dos hijos, de 10 y 13 años, que siempre le acompañan allá donde va, «mi mayor apoyo». Llega con un contrato de un año prorrogable en función de la consecución de objetivos y de «algunas otras variables» y con el convencimiento de que puede ser un gran año. José Luis Oltra (Valencia, 1969) es el nuevo director de orquesta rojiblanco.

¿Cómo se gestó su fichaje? ¿Cómo le presentaron el proyecto?

Manolo (Salvador) me dijo que me iba a llamar una persona del club para reunirme con Tony Adams. Luego tuve una segunda reunión en la que estuvo el propietario, John Jiang. Me presentaron el proyecto y me preguntaron por mis ideas futbolísticas, por mi concepto, mi manera de gestionar, qué pensaba sobre ciertas cosas. Era un proyecto ambicioso para volver (a Primera), con largo plazo, y desde el principio me sedujo mucho la opción. Hablaron claro y me comentaron que habría algún candidato más, lo normal en el fútbol. Manolo me comentó desde el primer momento que yo era su opción. Desde la semana pasada, estoy trabajando codo con codo con él en la planificación de la plantilla.

¿Cómo lleva un entrenador ese baile de nombres que se produce cuando un equipo busca técnico?

Son muchos años y estoy habituado. Nunca sabes cuánto hay de verdad y cuánto de rumor. También me lo planteo a la inversa. ¿Cómo se sentirán ellos (el Granada) al saber que tengo otras ofertas de equipos? Las he tenido. Al final soy un candidato de consenso. El presidente me ha transmitido toda la confianza, valora mi trayectoria, mi experiencia y mi preparación. Manolo me lo hizo saber porque me conocía perfectamente de mi etapa en el Levante. Estoy contento por la confianza que han depositado en mí. Lo llevas con naturalidad pero expectante. Al final se ha concretado porque es un gran proyecto, porque a mí me ha apetecido, pero podía no haberse hecho y lo entendería porque somos muchos (entrenadores) y clubes no hay tantos.

¿Qué sensaciones percibe desde que llegó?

Todavía no conozco a todo el mundo, me falta información para poder valorar, pero he notado el cariño de la gente en lo poco que he estado en la ciudad. También he notado en el club ganas de sumar, de apoyar y de remar en la misma dirección a todo el mundo. Se viene de un último año muy malo en todos los aspectos y la gente quiere pasar página y volver a tener una temporada tranquila y bonita. A nivel de proyecto, todo lo que me presentan me gusta mucho. La ciudad deportiva es espectacular y esto es fenomenal para un entrenador.

¿Por dónde se empieza a construir un equipo en esta situación?

Dando pequeños pasos, poniendo piedras desde los cimientos y con sentido común. Se trata de elegir una plantilla competitiva y comprometida, que sepa a dónde viene y hacia dónde va. También he visto antes de firmar la reacción de la afición cuando el equipo consumó el descenso después de un año bastante malo. Fue fantástico. Una reacción, dentro de la exigencia, más bien de comprensión. Tanto cuando he ido como jugador como entrenador es una afición que apoya, que respalda. Hay que cambiar bastantes cosas pero también darle valor y continuidad a lo que se ha hecho bien, que no todo se ha hecho mal. Confeccionar una plantilla acorde a las exigencias marcadas.

En su presentación daba la sensación de que no quería hablar mucho de lo ocurrido la temporada pasada. ¿Qué falló para que el Granada se viera en esa situación?

Igual que cuando consigues un objetivo probablemente todo el mundo haya sumado y haya salido todo redondo, y cuando no lo consigues y completas una temporada muy mala, como reflejan los números, todo haya influido. El Granada estuvo por debajo de su nivel en todas las parcelas. Evidentemente hubo una mala planificación. No estaba y no tengo mucha información así que no puedo hablar mucho. Prefiero pasar página, aprender de los errores y que no vuelvan a ocurrir. Centrarme en lo que viene, que no es poco.

Vista su experiencia con recién descendidos, ¿el componente psicológico es más importante de restaurar que el deportivo?

Ahora mismo, como va a haber mucho cambio en la configuración de la plantilla, en el vestuario vamos a partir de cero. En el club y en el entorno el primer mensaje es el de pasar página. Analizar, afrontar lo siguiente que nos viene y mejorar. Una cosa es que no ocultemos el objetivo o lo afrontemos con naturalidad y otra que nos genere urgencia. Hay que tener paciencia. Hay que sudar sangre para conseguir una victoria. El recorrido largo se supera con pasos cortos. Sin dejar de lado el objetivo, todo el mundo debe apartarlo a un lado y estar pensando en el presente. Unidos vamos a ser más fuertes.

La Segunda es una competición muy larga y los equipos presentan un nivel muy parecido. ¿Ahí radica su dificultad?

El principal rasgo de esta categoría es ese, la igualdad. Aunque el Levante haya hecho que este año haya parecido un camino sencillo no lo es, ganar cada partido cuesta mucho. Ellos han conseguido algo que es muy difícil, la regularidad, mucho de inercias y de dinámicas, por eso es importante coger una ola buena, subirte a ella e intentar no soltarla. Habrá momentos buenos y otros menos buenos, pero hay que seguir todos convencidos. Lo que dependa de ti, manejarlo bien, y lo demás afrontarlo. Esto cambia en dos o tres jornadas. En Córdoba, en febrero estaba más cerca del descenso que del ascenso. Una buena racha final le aupó a jugar el 'play off'. Para llegar al tramo final con opciones tendremos que hacerlo bien desde el principio.

¿Qué porcentaje de lo que ya se ha hecho de planificación deportiva lleva su sello?

Hay cosas que Manolo (Salvador) ya había hecho pero todas han tenido mi visto bueno, incluso con el asunto prácticamente cerrado. Desde la semana pasada hemos hablado mucho más, me ha contado cosas más concretas pero el máximo responsable es él, como no puede ser de otra manera. Es un hombre con mucha preparación y seguro que aquí va a confeccionar un equipo acorde a las exigencias que tenemos.

Le pongo encima de la mesa dos nombres: Joselu y Javi Varas.

Que yo tenga constancia, no hay nada cerrado y de jugadores que no están no voy a hablar. Tampoco de los que están, por si pueden salir. No me corresponde, y menos ahora. El tema de plantilla lo lleva él (Manolo Salvador). Estoy planificando mi propio trabajo para el inicio de la pretemporada.

Entonces ni le pregunto por Rubén Pérez y Adrián Ramos.

Es la misma respuesta.

¿Partir de cero a la hora de confeccionar la plantilla es un hándicap?

No lo creo. Tenemos un mes y medio para configurarla y unas seis semanas para acoplarnos y empezar a funcionar de manera colectiva. Al final los buenos futbolistas, aunque no lleven mucho tiempo juntos, funcionan. Lo que tiene que quedar claro es el modelo, el estilo que nos interesa.

Retraso en la pretemporada

Para el día 5 de julio, fecha que fijó Tony Adams para el inicio de la pretemporada, habrá una estructura sólida para poder empezar a trabajar.

Seguramente vamos a retrasar un poco el inicio de la pretemporada para tener un poco más de margen. Esperamos tener ya una base importante. Además, algunos de los que vengan lo van a hacer después de acabar la temporada este fin de semana o incluso el 25 de junio si juegan las eliminatorias de ascenso, así que necesitarán un periodo de descanso. Ningún equipo cierra la plantilla al principio de la pretemporada.

¿Afecta a la parcela deportiva la inestabilidad institucional salida de Sergi Vieta... que se ha implantado en el club tras acabar la temporada?

No tienen nada que ver. Los futbolistas, la mayoría, ni se van a enterar. Yo mismo no tengo constancia del asunto de Sergi Vieta. Yo me centro en la parcela deportiva. Lo importante es estructurar bien. Ellos (la propiedad) han visto cosas que no les han gustado y van a tomar decisiones para que el funcionamiento sea mejor. Considero que es importante tener un club estructurado, pero hasta la fecha no me parece que no lo sea.

Hablando con varios futbolistas que han entrenado a su cargo se percibe que allá donde ha entrenado ha dejado muy buenas sensaciones personales. ¿Cómo se consigue esto en un mundo como el del fútbol?

Como entrenador entiendo que no le puedo gustar a todo el mundo, que no se identifiquen con mi estilo, pero en lo personal es muy difícil que esto ocurra porque sí me considero muy buena persona. Posiblemente haya hecho alguna cosa mal o me haya podido equivocar, pero siempre sin intención. Mi comportamiento siempre es normal, directo, sincero, y la gente valora todo eso. El estar cerca de la afición, al jugador hablarle con claridad, no engañarlo, velar por los intereses del club. Eso hace que me vaya de los sitios dejando infinidad de amigos. Eso no quita que sea un entrenador exigente y que haya una disciplina que hay que cumplir.

Alejandro Alfaro, futbolista que ha entrenado con usted en tres equipos, dice que sabía mantener el buen ambiente incluso con los jugadores que menos actuaban.

El trabajo grupal está por encima de cualquier individualidad. Como gestor, tengo que decir las cosas claras, tratar igual a todos e intento estar cerca de ellos. También depende del carácter de los jugadores. He tenido mucha suerte en todos los vestuarios que he estado. A Alejandro le tengo mucho cariño y a veces, como con otros jugadores, la relación traspasa el ámbito profesional.

¿Siente que no ha disfrutado de Primera división como le habría gustado?

Le doy la vuelta. Entiendo que soy un privilegiado por estar donde estoy. He entrenado a equipos como el Córdoba, el Tenerife, el Recreativo, el Deportivo, el Mallorca, el Ciudad de Murcia, el Levante... Soy un privilegiado porque me dedico a lo que me gusta. El fútbol es mi pasión. Soy un enfermo del fútbol y encima me pagan por ello, eso no lo puede decir todo el mundo. Que me gustaría entrenar en Primera, sin duda; que creo que puedo hacerlo, también. No hay entrenadores de Primera o de Segunda, hay buenos y malos entrenadores. Estoy muy contento de estar en el Granada en Segunda división.

Repite lo de centrarse en el día a día, pero, inconscientemente, ¿cuando firmó su contrato con el Granada se vio a largo plazo dirigiéndolo en la élite?

Es el objetivo y el reto, que es mayúsculo, y para conseguirlo has de creer, y para ello tienes que visualizarlo. No voy a negar que lo he visto, pero la otra parte del cerebro, la racional, me dice: «olvídate de eso». Te has de ver hablando hoy con Manolo para el tema de algún jugador o con el preparador físico para la planificación de los entrenamientos. A pleno rendimiento en el día a día.