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Granada CF

GRANADA CF

El socio se cansó de esperar

El socio se cansó de esperar
/ FERMÍN RODRÍGUEZ
  • El Granada registró datos de asistencia inferiores a su número de abonados y a los del curso anterior

En el club se las prometían muy felices cuando vieron la inmejorable respuesta de la afición. El cambio de dueño y la llegada de Paco Jémez, junto a las promesas de crear un proyecto ilusionante, propiciaron un considerable aumento de la expectación de la masa social granadinista. Tras cinco años muy sufridos en los que la permanencia se había convertido en una agonía continua, parecía comenzar una nueva era.

A ello se unió la acertada política del club de mantener los precios de la temporada pasada, bastante asequibles teniendo en cuenta la media en Primera división, lo que propició un considerable aumento del número de socios. De los poco más de 11.000 del curso 2015/16 se pasó a los 15.550 con los que se cerró la última campaña de abonos.

Todo hacía presagiar que las cifras de asistencia en Los Cármenes se dispararían, acercándose a los datos con los que se cerró el primer año en la élite, cuando se superó el 85% de media. Por entonces el club contaba con un número de abonados muy similar al de esta última campaña. Sin embargo, la nefasta temporada ha pasado factura. Los últimos datos de asistencia han desplomado las cifras globales, pero, además, los malos resultados que registró el equipo desde el principio de curso hicieron que el estadio de Los Cármenes nunca se acercara al lleno total.

Sólo en la visita del Barcelona y del Real Madrid las gradas del recinto del Zaidín dejaron ver pocos asientos vacíos aparentemente, aunque según las cifras oficiales en ninguno de los dos casos se alcanzaron los 20.000 espectadores -el estadio tiene un aforo de 22.094-. También hubo buena afluencia en la visita de los dos equipos sevillanos. Ante el Sevilla el club granadino aseguró a mitad de la semana que se habían vendido todas las entradas, sin embargo, la cifra oficial fue de 16.023 espectadores, muy lejos del lleno.

Los más llamativo es que, viendo los números una vez completadas las 38 jornadas, el Granada ha cerrado el curso con una media de espectadores (15.242) inferior a su número de socios y también por debajo de las cifras del año anterior (15.852), cuando el equipo rojiblanco contaba con 4.300 socios menos. Y eso no es lo peor. El contar con un porcentaje de ocupación inferior tiene una penalización económica, ya que uno de los parámetros a la hora de definir la cantidad que corresponde a cada club por derechos de televisión se basa en sus datos de asistencia.

El desplome en las últimas jornadas, en las que el club ya había descendido o estaba a punto de hacerlo matemáticamente, ha influido decisivamente. En el último partido del campeonato, ante el Espanyol, no se llegó ni al cincuenta por ciento del total (10.076) espectadores. Ante el Málaga los números no fueron mucho mejores (12.099), una cantidad muy parecida a la que se registró en Los Cármenes contra el Celta (13.506). Ni un solo lleno que añadir a la lista, cuando en años anteriores al menos en los últimos tres o cuatro encuentros del campeonato, en los que el Granada se jugaba la permanencia, se colgó el cartel de 'no hay entradas'.

Lo cierto es que el Granada ha seguido la tendencia de muchos otros clubes de Primera división, pues la mayoría de clubes han bajado los datos de ocupación respecto al curso anterior. Sólo los tres ascendidos (Leganés, Alavés y Osasuna), Sporting de Gijón, sorprendentemente, el Málaga mínimamente, el Espanyol -que tenía muy fácil superar lo del año anterior pero que apenas supera al 50% de media- y Villarreal han logrado mejorar sus números de asistencia

Datos engañosos

Lo cierto es que para cualquiera que acuda al recinto del Zaidín en más de un partido, por no decir en todos, las cifras oficiales distan bastante de la realidad. Suelen quedarse muy por debajo de la percepción general. Desde el club explican el porqué de esta situación. La Liga obliga a todos los clubes a enviar los datos de asistencia unos minutos antes de que comience el encuentro, sin embargo, el público granadino suele acudir bastante tarde al estadio, incluso con el partido ya empezado. La dificultad para encontrar aparcamiento en los alrededor del estadio tiene gran parte de la culpa. Hasta que no pasa al menos el primer cuarto de hora de partido no se colocan definitivamente todos los asistentes, así que la cifra real de espectadores es sensiblemente superior a la que marcan los tornos.

Eso no significa que los datos de esta temporada puedan considerarse buenos, porque ni los oficiales ni los reales se acercan a lo que un equipo como el Granada se debe permitir cuando juega como local. Entre otras cosas porque un club modesto como este necesita obtener recursos económicos de partidas como esta.

Ahora que el club ha descendido los números de Segunda división serán a buen seguro inferiores a los actuales. En la temporada 2010/11, la última en la que el club militó en dicha categoría, se alcanzó la cifra de 10.104. Hay que tener en cuenta que entonces el estadio de Los Cármenes contaba con un aforo muy inferior, alrededor de 16.500 asientos, pues todavía no se habían instalado las gradas supletorias en las esquinas.