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Granada CF
Óscar Cano, en la grada del estadio Reino de León.
Óscar Cano, en la grada del estadio Reino de León. / I. RODRÍGUEZ

GRANADA CF

«No me hace feliz enfrentarme al Granada porque se produce tras un descenso»

  • Óscar Cano, director Deportivo de la Cultural Leonesa

  • «Sé que quieren subir, pero eso es un objetivo de rendimiento. Ahora hace falta saber cómo conseguirlo», comenta el extécnico granadino

El granadino Óscar Cano rubricó el 28 de mayo uno de los momentos más felices de su joven carrera como director deportivo después de que la Cultural Leonesa, equipo al que se incorporó en diciembre, derrotase al filial del FC Barcelona por 2-1 y así no sólo diera por bueno el 0-2 de la ida, sino que encima ascendiese a Segunda división. Con un año más de contrato por delante, el técnico del Parque Nueva Granada se propone «seguir disfrutando y aprovechando la oportunidad» que le fue concedida por la Academia Aspire, que es quien un año antes lo convirtió en seleccionador del combinado sub 19 de Catar y quien controla el 99,3% de las acciones de la formación castellana.

¿Cómo están siendo los festejos?

He tratado de mantenerme un poco al margen. Estuve en la cena de después del partido, pero no monté en el autobús de celebración de los jugadores. Desde la distancia sí que puedo decir que ha sido muy bonito ver feliz a todo el mundo. El día a día lo hago con compañeros que lo pasaron mal en la Cultural, que lucharon mucho para mantenerla en pie. Por eso para mí ha sido muy emocionante verlos disfrutar y también a la gente, que explotó de alegría y estuvo tirada en la calle, colapsando la ciudad. Llevaban 42 años sin disfrutar de la Segunda y eso se ha dejado notar.

¿Llegó a ver peligrar el ascenso cuando en el partido definitivo el Barcelona B se adelantó?

No. Era muy optimista porque conocía bastante bien a los dos conjuntos. Sí que es verdad que la gente más mayor se preocupó, lo reflejaba en sus caras. Pero la salida de la Cultural en la segunda mitad fue arrolladora. Eso hizo que empatáramos relativamente pronto y que el Barça B bajara el nivel. A partir de ahí el único equipo que había fue el nuestro.

De las jornadas 32 a la 35 la Cultural llegó a estar fuera del liderato del grupo I de Segunda B que ostentó de la 10 a la 31. ¿Habría ascendido igual si no lo llega a recuperar y a cerrar la Liga como campeón?

Creo que también habríamos subido por el camino largo. Es difícil que pueda transmitir con palabras la confianza que tenía en los jugadores y en el cuerpo técnico. Los que estamos en su entorno sabíamos que era muy complicado no subir. Hicimos 86 puntos y otros tantos goles. Pero es que aparte al equipo daba gusto verlo jugar. Hubo pocos en España que en ataque hicieran tantas cosas.

Usted se incorporó a la Cultural poco antes de 2017. ¿Hasta qué punto tiene su sello el éxito?

No he tenido más responsabilidad en el ascenso que la derivada del trabajo del día a día. Y más que el mío tiene el sello de Roberto Olabe, el director deportivo de Aspire, que fue quien eligió a las personas en función de lo que quería. Buscó la sinergia entre el técnico Rubén de la Barrera y yo, pues ya nos conocíamos de cuando yo dirigía al Poli Ejido y él quiso venir desde Galicia para vernos entrenar. Nos hemos apoyado el uno en el otro. Y yo le di mucha confianza, mucho más allá de los resultados.

¿Cómo de influyente fue su paso por la selección sub 19 de Catar para que acabase en el despacho de la Cultural Leonesa?

En principio no había ninguna relación. Pero cuando se forma parte de un proyecto que tiene varios tentáculos ya sabes que puedes acabar en cualquier sitio. Cuando acabé mi labor como seleccionador me ofrecieron continuarla hasta 2022. Pero yo les dije que no. Tampoco acepté ir a Independiente del Valle, de Ecuador. No me apetecía una aventura tan lejos. Y como Aspire quería que siguiera ligado a ellos, me ofrecieron lo de León y me gustó.

¿Estamos hablando de su mayor éxito en el mundo del fútbol?

No sabría decir. Creo que en mi trayectoria hubo mucho más positivo que negativo. Estuve en Segunda con el Salamanca, viví un ascenso a la 'B' con el filial del Betis, después estuve en Catar y creo que se hicieron buenas cosas por la progresión de algunos chicos o en función de las expectativas que había. En León me sumé a un proyecto que era ganador y que se confirmó como tal.

¿Qué tipo de equipo va a confeccionar y para qué objetivo?

El objetivo de la próxima campaña será la salvación. La Segunda es una categoría que conozco muy bien y en la que estás arriba o abajo en función de un par de resultados. Para la confección del plantel vamos a estar sujetos a un 'fair play' financiero que no conocemos aún y que nos va a marcar cuánto nos podemos gastar. Pero el hecho de que tengamos el respaldo de Aspire no quiere decir que vayamos a tirar el dinero. Seremos más austeros de lo que la gente se piensa. Llegarán entre diez u once futbolistas.

Paco Jémez y Lucas Alcaraz

¿Hay jugadores ya en la Cultural que podrían tener hueco en el Granada?

No sé. Primero tendría que saber qué es lo que quieren hacer allí. Ya me pareció alucinante que de un técnico como Paco Jémez pasaran a otro como Lucas Alcaraz, siendo los dos muy amigos míos. En este caso lo que creo que nos dignifica es que funcionamos a partir de una idea. Y que en base a ella traemos a quienes mejor pueden desarrollar esa idea. Sé que el Granada quiere subir, pero eso es un objetivo de rendimiento. Ahora hace falta saber cómo quiere conseguirlo.

Quizás ya lo sepa cuando se enfrenten en Liga. ¿Le motiva poder hacerlo habida cuenta de su pasado como rojiblanco? ¿Qué va a sentir entonces?

No me hace feliz porque eso se producirá después de que el Granada haya descendido, algo que no me motiva. Cuando vaya a Los Cármenes con la Cultural sentiré que estoy en casa, con gente conocida y buenos amigos.

A la espera de ese momento ya puede reivindicar con su ascenso que en Granada hay también muy buenos profesionales de fútbol.

Buenos profesionales hay en todos lados y Granada no es una excepción. No me reivindico. Más bien trato de seguir con mi camino en los contextos en que me lo permiten.

¿Qué le parece que por el momento sólo Juanan Entrena represente a la provincia en la plantilla nazarí?

Pues muy mal. No sé el nivel de jugadores que hay en la base más allá de aquellos con los que cuenta el Granada B, que sí los conozco. Pero no me quiero meter en el trabajo de los demás. El Granada ha vivido una temporada que fue mala para sus intereses y para todos los que lo queremos.

¿Está en sus planes prolongar por mucho más tiempo su carrera como director deportivo?

Bueno, aunque oficialmente estoy viviendo mi primera experiencia como tal, lo cierto es que milité en clubes en los que también tuve que hacer de secretario técnico encubierto. A partir de ahí todo el mundo sabe que lo que me gusta es entrenar. Eso sí, no lo haré mientras vea que pueda elegir y que las ofertas que me lleguen no son atractivas. Ahora mismo estoy muy a gusto porque siento que estoy en un proyecto ambicioso y porque hago las cosas a mi manera. Muchas veces hasta me sorprendo del grado de confianza con que cuento.

Por tanto, no tiene nada que temer su entrenador.

No, ya me preocupé de que mi llegada a la Cultural no crease un impacto equivocado. Aquí no quiero entrenar. Y menos sustituyendo a Rubén. Otra cosa es que algún club de superior categoría lo llamara... y aun así tendría mis dudas. En este circo puedo ejercer como un payasete más, pero esa nariz no me la voy a poner.