Ideal

Granada CF

LOS DEsCENSOS DEL GRANADA

La caída a la 'división de bronce'

Arriba, de iz. a dcha., Izcoa, Santi, Calera, Lina, Angulo y Fali. Abajo, Jorgoso, Planas, Alete, Antonio y Quiles.
Arriba, de iz. a dcha., Izcoa, Santi, Calera, Lina, Angulo y Fali. Abajo, Jorgoso, Planas, Alete, Antonio y Quiles. / J. L. ENTRALA
  • El Granada bajó a Segunda B por primera vez en su historia en 1981

El Granada CF celebró sus bodas de oro con una tragedia. Y es que el proyecto con el que el cuadro rojiblanco cumplía su vigésimo tercera campaña en Segunda no sólo no tomó una trayectoria ascendente que lo pusiera de vuelta a Primera, sino que encima acabó despeñándose hasta el barranco de la Segunda B, categoría en la que nunca antes había militado (se creó en 1978) y para la que hizo méritos tras ocupar la décimo séptima plaza con 33 unidades. Y todo, como consecuencia de una evolución lamentable en la que pesó como una losa la rapidez con la que creció su deuda -de 187 millones de pesetas pasó a 252- y también la confirmación de que el ex del Real Madrid Paco Gento fue mejor jugador que entrenador.

Tras experiencias discontinuas en el Castellón y el Palencia, al astro santanderino lo situó en el banquillo nazarí el zamorano José Iglesias 'Joseíto', que regresó al Granada CF en calidad de secretario técnico en 1980. Y lo cierto es que pronto comenzó a vislumbrarse que bajo su cargo no funcionaba una plantilla en la que algunos de los fichajes de 'campanillas' fueron los delanteros Francisco Aguilar y Luis José Lozano, provenientes del Atlético de Madrid y el Tarrassa. Porque lo grave no fue que en ninguna de las treinta y ocho jornadas disputadas el plantel nazarí llegase a ocupar alguna de las tres primeras plazas que permitían subir, sino que en un total de 37 estuviese de mitad de la tabla para abajo.

Ya resultó premonitorio que el plantel granadinista tuviera que esperar hasta la séptima jornada para conseguir su primera victoria, a la postre la más amplia como local: por 2-0 ante el Real Oviedo el 19 de octubre de 1980. Y ya terminó de resultar esclarecedor que a falta de un único partido para la conclusión de la primera vuelta se encontrara en la décimo sexta plaza con 15 unidades, que son justo las que tenía el primer equipo de los cuatro que se habría visto abocado a descender -el Getafe- . Tan desolador panorama se había acabado de redondear por una derrota ante la propia formación madrileña (3-2) el 4 de enero de 1981 que dio paso a la salida del club de Gento y la constitución de un tándem técnico para relevarlo: el formado por Manolo Ibáñez y el propio Joseíto.

Ibáñez y Joseíto

El dúo arrancó con buen pie ya que el Granada CF fue capaz de doblegar al Castilla (2-1) y al Palencia (2-0) de forma consecutiva -lo que supuso su ascensión hasta la décimo cuarta plaza en una tabla de veinte-. Además, supieron reconducir con otros tres triunfos consecutivos -Castellón (2-1), Linares (2-3)y Recreativo de Huelva (2-1) - el clima de crispación generado por una previa derrota contra el Atlético Madrileño (3-1) que al término de la jornada vigésimo octava había dejado al Granada en la décimo sexta plaza con 25 unidades, a sólo dos del corte del descenso. Pero lo cierto es que los 'nuevos' técnicos no pudieron evitar la debacle posterior, de naturaleza muy similar a la ya padecida al término del curso 1975/76.

Porque lo cierto es que en los últimos siete partidos del campeonato el Granada CF no fue capaz de obtener ni un solo triunfo. En el 'pozo' le metería una derrota en el Alfonso Murube contra la extinta AD Ceuta (3-0) que tuvo lugar el 10 de mayo de 1981, con motivo del antepenúltimo encuentro. Y de la décimo séptima posición que ocupó entonces la formación rojiblanca ya no conseguiría escapar, porque ante el Getafe no pudo sumar más que un empate en Los Cármenes (0-0) que dio paso a la recordada decepción en la capital de España contra el Castilla. Había que ganar, o empatar y esperar que el 'Recre' -también con 33 puntos- no sumara ante Atlético Madrileño y lo cierto es que el club nazarí no consiguió ni lo uno ni lo otro, porque en el 87 llegó el filial Bernal y estableció el 1-0 final con el que se redondearía aquel partido que se celebró el 24 de mayo de 1981. Justo un día antes de que la policía desarticulara una operación golpista que liderada por Ricardo Sáenz de Ynestrillas pretendía paliar la decepción que supuso para los exaltados ultraderechistas que fracasara la intentona acometida por Antonio Tejero el 23 de febrero anterior.