Ideal

Granada CF

LOS DESCENSOS DEL GRANADA

La metáfora rojiblanca de 'Regreso al Futuro'

Arriba, de izq. a dcha., Puente, Lina, Paquito, Pedraza, Castillo y Pastor. Abajo, Chrois, Husby, Ramón, Rivera y Castroverde.
Arriba, de izq. a dcha., Puente, Lina, Paquito, Pedraza, Castillo y Pastor. Abajo, Chrois, Husby, Ramón, Rivera y Castroverde.
  • En 1985, año del estreno de la famosa película, el Granada volvió a Segunda B, categoría que frecuentó bastante en lo sucesivo

Que el 19 de diciembre de 1985 se proyectara por vez primera en una sala de la capital -la de Aliatar- la primera entrega de la afamada saga cinematográfica 'Regreso al futuro' constituyó una macabra ironía en relación a lo que sucedió con el Granada al término de aquella campaña 1984/85 en la que cumplió su vigésimo novena participación en la Segunda división. Como consecuencia de un pobre peregrinar que curiosamente inició siendo líder, acabaría volviendo a la categoría de bronce que ya conoció efímeramente en el curso 1982/83 y que posteriormente 'disfrutaría' también en otros quince antes de la conclusión del siglo veinte. La confección de una plantilla con notables bajas como la del mediapunta Milos Kostic (OFK Belgrado), la del delantero José Carlos Fernández Tello (Málaga CF) o el extremo Pedro Valdo (Betis) defraudaría las expectativas y fue el caldo de cultivo ideal para que el equipo que comenzaría presidiendo Cándido Gómez acabase el torneo en la décimo octava posición de veinte con 33 puntos, a uno solo del corte de la salvación. Pero el paso del tiempo permite detectar con claridad otros factores claves para entender este nuevo fracaso.

En primer término, que no le acabara de ir bien al entrenador elegido para relevar a Felipe Mesones: Nando Yosu. El fichaje del de Mungía ya despertó división de opiniones porque tuvo lugar después de que hubiera descendido a la 'B' con el Linares, equipo al que sí que había mantenido en la categoría de plata al término de los cursos 1981/82 y 1982/83. Lo cierto es que las dudas en torno a su figura se incrementarían después de que tras la victoria inicial contra el Castellón (3-0) se encadenaran siete partidos sin ganar, lo que propició que el Granada cayera hasta la décimo octava plaza: la segunda de las cuatro que obligaban a bajar. Dos por encima, pero con sólo un punto de diferencia con respecto al fatídico corte, dejaría al cuadro rojiblanco cuando fue cesado tras consumarse una nueva decepción: la eliminación en segunda ronda de Copa del Rey a manos del modesto Estepona, equipo con el que perdió 3-2 y empató a uno tras la confrontación inicial contra el Ceuta (victorias por 2-1 y 0-1).

Pero es que aparte, y para mayor infortunio del Granada, resultó ser un auténtico desastre el coruñés José Antonio Naya, que es quien se haría cargo del plantel una vez que la transición en la décimo cuarta jornada la completase con éxito el mítico argentino José María 'Rulo' Pellejero -triunfo por 2-0 ante el Barcelona Atlético. Y es que aquel que se encontrase a los nazaríes duodécimos con trece unidades, dos por encima de la quema, sólo sería capaz de obtener en los siguientes doce partidos un triunfo -ante el Lorca por 2-0 el 3 de febrero de 1985-. Eso no sólo motivó que el Granada concluyese la vigésimo séptima jornada en la posición de colista -a seis puntos de la salvación-, sino que fuese destituido, tras pronunciar frases legendarias como aquella por la que aseguró que «el equipo se salvará aunque me cueste echarme 50 años encima».

Cabezas de ajo macho

El caso es que el pobre bagaje de aquel que llegase a restregar cabezas de ajo macho por las cabezas de los jugadores para quitarles el mal fario terminó de caldear un ambiente ya bastante cargado porque la deuda ascendía a 500 millones de pesetas, como adelantó IDEAL. O por la inestabilidad que presidía el gobierno del club, tras la dimisión de Candi el 26 de marzo de 1985, lo que supuso que Mariano Sánchez Osorio se viera en la tesitura de tener que ejercer como interino.

Ya por entonces estaba nuevamente al mando Pellejero, que mejoró muy ampliamente los números de Naya. Pero no lo suficiente. En total fueron doce encuentros, de los que se saldaron con éxito seis, se empataron tres y se perdieron otros tantos, el último en condiciones dramáticas. El 19 de mayo de 1985 el Granada, décimo séptimo, recibió al Castilla, sexto, a sabiendas de que la victoria le podía servir para salvarse y el empate en el caso de que no vencieran Bilbao Athletic o el Salamanca (como los rojiblancos, con 33 unidades). Pero lo cierto es que se consumó la debacle (1-4). Y todo por el buen hacer del a posteriori nazarí Pepe Mel, que marcó en los minutos 28 y 36 el 0-1 y el 0-2 que contrarrestaría Merayo en el 37 (1-2) y ampliarían Gay en el 44 (1-3) y Juliá en el 67 (1-4).

«¿Carretera? A donde vamos, no necesitaremos carreteras», dijo el actor Chris Lloyd interpretando a Emmett Brown 'Doc' en el popular film.