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Con calidad, pero inconstante

Carcela, en el partido ante el Celta.
Carcela, en el partido ante el Celta. / F. RODRÍGUEZ
  • Mehdi Carcela llegó para dar un un mayor nivel técnico a la plantilla. Dos de sus cinco goles los hizo con Paco Jémez. Volvió con fuerza tras haber estado en la Copa África con Marruecos, pero con el descenso consumado dejó de contar con participación en el equipo

Fue una de las grandes apuestas en materia de fichajes el pasado verano. Mehdi Carcela-González pertenecía al Benfica y era un jugador cotizado en el mercado, pese a contar con poco protagonismo en el equipo luso. La negociación permitió que a finales de agosto se cerrara definitivamente su traspaso. Pasó a ser propiedad del Granada y firmó por cuatro temporadas. Internacional absoluto con la selección de Marruecos, sus condiciones técnicas estaban fuera de toda duda y su incorporación permitía dar un salto de calidad en la plantilla, pese a que llegara ya con la temporada en marcha. Su rendimiento ha estado marcado por la irregularidad.

Fue presentado en plan estrella y Paco Jémez, por entonces entrenador del equipo rojiblanco, no tardó mucho en darle minutos y la titularidad. Debutó en la tercera jornada frente al Eibar y ya estuvo de inicio en el encuentro disputado en el Benito Villamarín con el Betis. En ese partido logró anotar un gran gol para adelantar al equipo, dando muestras de su capacidad para llevar peligro hacia el área contraria con su técnica y velocidad para desbordar por las bandas.

Desde ese momento ya se pudo comprobar que iba a ser un jugador determinante para la zona de ataque. Dos de los cinco goles que ha marcado a lo largo del año los firmó con el técnico cordobés en el banquillo. Su sistema de juego le benefició y marcó en dos de los cuatro partidos que jugó con él. Mantuvo la titularidad con la llegada de Lucas Alcaraz, pero su incidencia en el juego disminuyó en parte, al ser el equipo menos insistente en el apartado ofensivo. Aún así, marcó en el encuentro disputado en Mestalla frente al Valencia, que al menos sirvió para lograr un punto.

Continuó jugando con regularidad, pero ya no volvió a marcar hasta la segunda vuelta. Tras interrumpirse la competición por el parón navideño, se marchó concentrado con la selección de Marruecos para disputar la Copa África, aunque en realidad apenas dispuso de minutos, pero no pudo regresar hasta que no fue eliminado. Para principios de febrero ya estuvo en condiciones de volver a jugar. Fue titular y contribuyó en la victoria por la mínima frente a Las Palmas.

Brillo ante el Betis

Se da la circunstancia de que marcó de nuevo ante dos de los equipos frente a los que ya lo hizo en la primera vuelta. Un tanto suyo en la única victoria contundente de la temporada ante el Betis y otro en la jornada siguiente frente al Athletic. Ahí acabó ya su contribución en el plano realizador. La racha negativa que desembocó en la destitución de Lucas Alcaraz y la posterior llegada de Tony Adams al banquillo no cambió su disminución en el rendimiento.

La descomposición del equipo rojiblanco terminó por afectarle en su rendimiento y ya no volvió a ser el mismo con el acecho del descenso. Pareció entrar en una guerra por su cuenta, al igual que otros compañeros y no dio muestras ya de la calidad que antes sí había mostrado, aunque fuera solo a ratos. El extremo belga-marroquí se fue apagando con el paso del tiempo. El descenso se consumó y ya ni siquiera contó con participación en las cuatro últimas jornadas.

Son tres años de contrato que le restan, pero está destinado a salir. Es un futbolista cotizado en el mercado por su calidad y seguramente será traspasado. Su ficha es alta y no hay capacidad económica para asumirla en una plantilla de Segunda. Es algo que se empezó a asumir cuando se certificó de forma matemática la pérdida de categoría. De ahí a que dejara de ser utilizado durante los partidos. Solo ha sido titular en la mitad de los partidos que ha disputado el Granada esta temporada y aún así ha acabado junto a Pereira y Kravets entre los máximos goleadores del equipo. No hay dudas sobre su talento, pero lo cierto es que le ha faltado ser más constante y más solidario en el juego colectivo para haber destacado más.