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Granada CF
Sergi Vieta.
Sergi Vieta. / A. AGUILAR

GRANADA CF

La confusión interna en torno al poder

  • La salida del director general y el aumento de funciones de Cuerva están en el ambiente de un Granada sin organigrama

Se llama Sofía y es china. Llegó hace dos semanas al Granada para trabajar en el club y es una persona de la máxima confianza del presidente John Jiang. Desde su aterrizaje, su labor ha sido la de controlar todos los movimientos en las oficinas del club en el ámbito administrativo. De alguna manera es quien está chequeando la labor previa del director general, Sergi Vieta, que lleva un par de meses fuera de juego, tras tener peso en la jerarquía, 'quemado' también en la particular 'caza de brujas' emprendida tras la destitución del anterior director deportivo, Javier Torralbo 'Piru'. No ha pintado nada en el fichaje de Manolo Salvador, en la ruptura del convenio con Gino Pozzo, ni en cuantas reuniones se han celebrado en la sombra de cara al futuro del club, que incluyen contactos con extrabajadores incluso.

Aunque Vieta nunca ha formado parte de Media Base Sports, sí vino recomendado por Pere Guardiola, presidente de esta agencia, también del grupo Mediapro, donde sí estuvo Vieta. De alguna manera se ha visto arrastrado por la dinámica destructiva general y se establece una fecha previsible de salida cuando concluya este mes. A partir del 1 de julio figura en los contratos de los dirigentes una cláusula por la que se reducen sus emolumentos, dentro de los dos años que le restaban de vinculación.

Vieta ha sido acorralado en buena parte por Kangning Wang, vicepresidente ejecutivo y teórico delegado de Jiang en la ciudad. Sus reportes han señalado al director general. En realidad, la política deportiva estuvo casi siempre en manos de otros, aunque su firma fuera necesaria en los contratos, al igual que la del propio Wang. Fue todo potestad de Guardiola, quien se decantó por Paco Jémez como entrenador antes de nada, y de Piru, quien asumió los fichajes posteriores de jugadores, algunos de ellos con sueldos inflados por las apreturas del cierre de mercado.

Vieta sí tiene más responsabilidad en el despido de José 'Tin' Angulo aunque, según una fuente contó con el asesoramiento del departamento jurídico de LaLiga para afrontar la ruptura y no satisfacer el traspaso al Independiente del Valle. El pleito podría costar tanto una indemnización para el ecuatoriano como para su escuadra de origen, a la que ha regresado. También es uno de los padrinos de la renovación de Luas Alcaraz, que fue bien acogida por el presidente Jiang en su momento, como gesto de legitimación al granadino cuando el equipo aún no había entrado en profunda barrena plana. Su compensación tampoco ha sido tan lesiva para las arcas, pues aceptó el trato sugerido por la entidad, perdonando el 60% de su salario futuro. Se le cuelga en la mochila, pese a todo.

Con el de Vieta, también se ejecutarán otros previsibles despidos, dentro del plan de reducción de plantilla a todos los niveles. Habrá que ver si Sofía es esa «mánager general» a la que se refería Tony Adams en una entrevista en The Guardian, o bien faltan presencias en la cúpula. En la citada aparición en el rotativo, defendía la figura del director deportivo, Manolo Salvador, su gran apuesta personal, que ha estado bajo la lupa de otro asesor de DDMC en la carrera por el entrenador.

Si Vieta sale, será necesario el nombramiento al menos de un gerente para cubrir funciones básicas, pues parece que el asunto se inclina hacia el impulso de la figura de Ignacio Cuerva en el organigrama. Subiría así de categoría y aumentaría su responsabilidad, aunque sin definir qué rol concreto. Hasta podría erigirse en presidente, pasando Jiang a mero propietario, como en la cohabitación entre Pina y Pozzo.

Es probable que Cuerva busque colaboradores externos. No se descarta la entrada de algún ejecutivo, a buen seguro granadino, de confianza. Quizás, un colaborador de su etapa en la gestora que antecedió al mandato de Pina en su día.

La propiedad ha de aclarar el futuro de mucha gente, pues sin una estructura fuerte y nítida bajo el equipo, al final todo se contamina. La junta extraordinaria a celebrar a final de este mes ha de apuntalar otros asuntos, aunque no está claro si el consejero a nombrar será el propio Cuerva o no. Planean demasiadas dudas al respecto. Sólo Jiang, que sigue sin reaparecer, podría responderlas.