Ideal

Granada CF

granada cf | LOS DESCENSOS

El hombre en el espacio y el Granada, 'en la luna'

Arriba (iz-dcha), Piris, Larrabeiti, Gómez, Álvarez y Méndez; abajo, Vicente, Vázquez, Carranza, Larraz, Lalo y Cuervo.
Arriba (iz-dcha), Piris, Larrabeiti, Gómez, Álvarez y Méndez; abajo, Vicente, Vázquez, Carranza, Larraz, Lalo y Cuervo. / A. LASSO
  • Tres días antes de que Yuri Gagarin fuera el primer humano en visitar el espacio, el club rojiblanco se durmió y bajó a Segunda

El 12 de abril de 1961 el cosmonauta soviético Yuri Gagarin marcó un hito en la historia de la humanidad al convertirse en la primera persona en viajar al espacio exterior. Mientras tanto, el Granada CF dio la sensación de que se encontraba 'en la luna', estrellado en su particular universo de desgracias.

Y es que fue dos días antes cuando una inesperada derrota en el estadio Benito Villamarín frente al Real Betis por 2-1 se tradujo en el tercero de los descensos experimentados por el conjunto rojiblanco a lo largo de su octogenaria historia, en este caso a la categoría de plata. Y todo, como consecuencia de una nefasta campaña 1960/61 en la que sobraron dos jornadas y que suponía la octava de los nazaríes en Primera. Que la anterior se hubiera saldado con una plácida duodécima posición no sirvió de nada porque lo cierto es que en su primer curso completo como presidente José Jiménez Blanco auspició una auténtica revolución que se saldaría con una decepcionante última plaza en la tabla de dieciséis equipos. Sumó sólo 17 unidades en 30 partidos. Y eso motivó que registrase un récord negativo propio de porcentaje de captura de puntos (28,33%) que acaba de ser pulverizado en el ejercicio 2016/17 (17,54 %). Una temporada, esta última, que se ha convertido en un agujero negro para los anales. La debacle se comenzó a originar cuando Jiménez Blanco no puso todo de su parte para renovar a Jeno Kalmar, el técnico húngaro a quien se había debido la 'machada' del curso anterior e incluso la salvación de la campaña 1958/59, también en Primera. Pero es que, aparte, fracasó al sustituirlo por el barcelonés Fernando Argila, quien no supo canalizar las virtudes de un plantel profundamente remozado tras las bajas del mediapunta Benavídez, el centrocampista Ramoní (al Málaga), el lateral Becerril (Castellón) o el pivote Pellejero (Racing). Y eso que se produjeron fichajes contrastados como los del enganche Lalo y el interior Cuervo que, como el técnico, procedieron del Oviedo, o del punta Rafa, a la postre el máximo goleador histórico del Granada con 101 tantos, de los que 10 los sumó ese año.

Una cifra quizás un tanto exigua que tampoco ayudó en exceso en una trayectoria ciertamente deficiente. Y de la que comenzó a haber noticias al término de las cinco jornadas iniciales, saldadas con una victoria y un empate y la ocupación de la primera de las dos plazas que obligaban a disputar la promoción: la décimo tercera. Y aunque lo cierto es que hubo un repunte con la victoria cosechada en la sexta fecha ante el Athletic de Bilbao -un 2-0 que elevó a los nazaríes hasta la décima plaza- o con un empate en la décima contra el Oviedo por 0-0, traducido en una duodécima posición-, la recta final de la primera vuelta fue pésima. Al punto de que una derrota contra el Atlético de Madrid por 0-3 obligó a acabarla en el 'farolillo rojo' que ya se había ocupado en las jornadas 3 y 8.

La retirada de Candi

Un mazazo, sin duda, que supuso la salida de Argila y su sustitución por el madrileño Francisco Trinchant, a quien no se conocían más méritos que haber entrenado al Plus Ultra y el Recreativo de Huelva en Segunda y que tampoco aportaría ninguna solución. Y es que aunque su estreno se saldó con un par de triunfos consecutivos -contra la Real Sociedad (2-0) y el Elche (1-2)- que permitieron alcanzar la décimo tercera plaza, lo cierto es rápido volvieron las 'vacas flacas'. De hecho, una derrota por 5-0 contra el Real Madrid el 19 de febrero no sólo alimentó en la vigésimo segunda una racha nefasta de diez jornadas sin ganar (de la 18 a la 28), sino que obligó al Granada a retornar a una plaza de colista de la que ya no se desprendería.

Y de ahí a que no sirviera para nada el triunfo por 5-1 ante el Racing de Santander de la penúltima jornada. El 8 de febrero anterior la directiva había amenazado a la plantilla con no vender a ningún futbolista en caso de descenso, pero aquello tampoco funcionó, aparte de que acabaría siendo falso pues, por ejemplo, el meta Piris y el interior Carranza fueron vendidos al Espanyol.

No obstante, tan lamentable ejercicio también sirvió para que se produjeran algunas otras significativas salidas. Con 250 partidos a sus espaldas después de lucir la rojiblanca en un total de nueve cursos el defensor Vicente Díaz acabaría en el Jaén, que también acogería al canterano Manolo Méndez. Y el guardameta Cándido Gómez, a posteriori presidente, terminaría firmando su retirada el 13 de agosto después de diez temporadas de prestación de servicios rojiblancos en los que disputó un total de 198 encuentros.