Ideal

Granada CF

DESCENSOS DEL GRANADA

De la marcha fúnebre a las sinfónicas melodías

Arriba, de iz. a dcha: Carbelo, Salvador, Sáenz, Chaves, Toñín, Martín y Mompeán; abajo Ibáñez, Vecino, Morera, Pérez y Otto.
Arriba, de iz. a dcha: Carbelo, Salvador, Sáenz, Chaves, Toñín, Martín y Mompeán; abajo Ibáñez, Vecino, Morera, Pérez y Otto.
  • El Festival de Música y Danza animó a una ciudad afligida tras el descenso del Granada a Tercera, revocado por vía federativa

Bajo los auspicios del Ministerio de Asuntos Exteriores, de Cultura y de Información y Turismo de España, el 16 de junio de 1952 dio inicio en la plaza de los Aljibes de la Alhambra la I edición del Festival Internacional de Música y Danza. Un certamen prestigioso que sirvió para consolar a una ciudad que se encontraba deprimida. 72 días antes, el 6 de abril, y como culminación a una desastrosa temporada 1951/52, se había producido el segundo descenso del Granada, en este caso a Tercera. Así que los recitales que, por ejemplo, daría el guitarrista linarense Andrés Segovia servirían para animar a una afición afligida hasta que el 10 de julio posterior se conoció que la Federación Española de Fútbol renunciaba a su orquestada reestructuración de la Segunda -de dos grupos planificó reducir a uno- y que así el cuadro rojiblanco mantenía su plaza en 'plata'. Demasiado premio, sin duda, para la que el maestro José Luis Entrala dio en conocer como la peor plantilla que nunca antes había presentado la formación nazarí.

A sabiendas de que bajaban seis equipos, y de que promocionaban tres, el Granada arrancó su undécima participación en Segunda como componente del grupo sur. Las bajas del lateral Verde y del extremo Callejo -al Atlético de Madrid-, la del defensa Méndez, al Málaga CF, o la del medio/delantero Sosa, al Cartagena, no hacían presagiar nada bueno para el club habida cuenta también de que la deuda era casi inasumible por elevarse al millón de pesetas. Las cuentas agobiaban y eso motivó que hasta tres presidentes diferentes -Joaquín Serrano, Manuel López Font y Juan Alonso- estuvieran al frente de la nave hasta que salió al rescate Daniel Saucedo, quien se puso al mando de la primera junta gestora que se conocía en España. Sin duda, un hecho tan significativo como que por el banquillo desfilasen hasta tres entrenadores.

Tres entrenadores

El primero fue el tolosarra Ignacio María Alcorta 'Cholín', exjugador del Granada que ascendió por primera vez a la élite (1940) y que a la vista de las circunstancias se ofreció a trabajar gratis. Si fue así o no lo cierto es que tuvo que ser por poco tiempo, ya que el 6 de octubre acababa su ciclo con un balance de dos derrotas y dos victorias. Por ser undécimo el conjunto se encontraba 'señalado' entre los dieciséis participantes y la batuta la tomó el entonces jugador barcelonés Paco Más en un único partido -perdido contra el Hércules (4-1)- hasta dar paso al gerundés José Espada, con el que el cuadro rojiblanco nunca estuvo a salvo.

De hecho, ya hizo temer lo peor que el plantel nazarí acabara la primera vuelta en la misma undécima plaza con las 13 unidades que permitieron seis triunfos y un empate. Sin duda, un bagaje muy pobre que dio paso a la bajada hasta los infiernos. De las jornadas 16 a la 24 el Granada sólo obtendría un único triunfo -el cosechado el 13 de enero del 1952 ante el Mestalla por 2-0- por lo que acudió a las seis últimas jornadas en la décimo cuarta posición con 18 puntos, a 3 de las plazas que evitaban el descenso directo y a 6 de las que le salvaban de todo peligro.

Así no es de extrañar que a falta de uno quedara visto para sentencia su fracaso de bajar sin paso por eliminatorias. Con motivo de la vigésimo novena jornada no pudo pasar del empate (1-1) en el recibimiento que hizo al Linense porque el tanto de local Chaves en el minuto 5 fue contrarrestado con el que anotó Vázquez en el 55. Y así, la décima plaza que ostentaba el Baleares con 26 puntos ya le resultó inalcanzable, pues tenía 24, perdido el gol average con los insulares y sólo faltaba por disputar el choque finalmente perdido contra el CD Málaga (5-1), en el que se pudo corroborar nuevamente que efectivamente presentaba carencias una plantilla que supuso un gasto mensual de 42.000 pesetas y que acabaría décimo tercera posicionada.

Si acaso se salvaron del suspenso generalizado el delantero orensano Avelino Chaves, que fue el máximo realizador al contabilizar nueve dianas, o el portero toledano Luis Martín, que al igual que el anterior cumplía su segunda temporada como granadinista y lo jugaría todo. Al término de la campaña ambos harían las maletas, Real Zaragoza y Plus Ultra serían sus respectivos, y especialmente lo del primero sentó entre la afición como el par de bombas (Baker y Charlie) que Estados Unidos detonó dejándolas caer desde un avión los días 15 y 22 de abril de 1952. La resolución federativa, por la que al final sólo descendían directamente dos equipos por grupo, sonó por contra a música celestial. Como el Festival.