Ideal

Granada CF

Expediente 2016/17

Con mucha casta y polivalente

Estupiñán, junto a Alcaraz.
Estupiñán, junto a Alcaraz. / RAMÓN L. PÉREZ
  • Pervis Estupiñán ocupó ficha en el equipo juvenil, pero desde el principio jugó con el filial. Primero como lateral izquierdo y después reconvertido a central por Planagumá. Lucas Alcaraz le hizo debutar frente al Deportivo en la segunda vuelta

Llegó al fútbol español como un desconocido. El convenio establecido con Gino Pozzo permitió que otro joven valor de su factoría recalara en el Granada B. Pervis Estupiñán pertenece al Watford y en el plan contemplado para él debía hacer una escala en el filial rojiblanco, como tantos otros futbolistas lo han hecho en los últimos años tras aterrizar con la mayoría de edad recién cumplida. Con solo 18 años pudo ocupar ficha en el equipo juvenil, aunque desde el primer momento comenzó a trabajar a diario a las órdenes de Lluis Planagumá.

Le costó un poco al principio entrar en los planes para jugar. Tuvo al lateral izquierdo algecireño Tomás Sánchez por delante de él. Sin embargo, los problemas defensivos del filial en algunos partidos depararon que el técnico barcelonés se replanteara la situación. No estaba contento con el rendimiento de Pawel y Hugo Gomes para jugar junto a Martin Hongla en el eje de la zaga y decidió adaptar al futbolista ecuatoriano a esa posición a partir de la octava jornada. Le agradaba su carácter competitivo y su contundencia para defender.

Se acopló perfectamente a ese nuevo rol y se experimentó una mejoría del conjunto rojiblanco atrás. Lucas Alcaraz, asiduo a los encuentros que se disputaron en la primera vuelta en la Ciudad Deportiva Diputación en Armilla, ya comenzó a estar muy pendiente de su evolución. Tanto Gabriel Silva como Gastón Silva no terminaban de convencerle para jugar en el lateral izquierdo y Estupiñán si mostraba un buen nivel competitivo pese a su juventud, aún con la diferencia de categoría en la que estaba jugando en ese momento.

Llegó a marcar dos goles durante la primera vuelta con el Granada B. Muy valiente a la hora de incorporarse al remate en las acciones a balón parado, anotó dos tantos de cabeza tras el saque de faltas. Aportó mucho peligro en ese tipo de jugadas, pese a no ser jugador alto. Se asentó definitivamente con Planagumá, que lo tuvo como uno de los fijos en cada alineación, dejando fuera del equipo a otros centrales natos.

Esa continuidad se interrumpió, al ser citado por la selección sub 20 de Ecuador para disputar el Sudamericano durante el mes de enero, en el que finalmente logró clasificarse para el Mundial, que se disputa ahora. Estupiñán fue determinante para su equipo y hasta fue el máximo goleador de su combinado, al marcar algunas tantos de penalti. A su regreso a mitad de febrero, el entrenador del filial lo devolvió pronto a la titularidad, aunque a partir de ese momento ya sí lo empleó como lateral izquierdo.

Los problemas del primer equipo en defensa ya empezaron a avisar de que su estreno en Primera estaba muy cerca. Los problemas musculares de Héctor Hérnández llevaron a Lucas Alcaraz a reclamar su presencia habitual en las sesiones de entrenamiento. Empezó a entrar en las convocatorias del primer equipo y el 5 de abril le llegó el momento para ser titular al fin en Primera. Se estrenó en el encuentro disputado en Riazor frente al Deportivo. Fruto de los nervios del principiante, cometió un ingenuo penalti, al impedir un remate de un rival en el área.

Extracomunitario

No le llegó a pasar factura esa acción. Ya estaba ocupando la plaza de extracomunitario que quedaba libre y en el siguiente encuentro apareció de nuevo como titular ante el Valencia. En principio como lateral izquierdo, aunque tras ser sustituido Ingason por el desastre en el eje de la zaga en ese partido, el internacional ecuatoriano pasó a actuar como central, un puesto que ya desempeñó en la primera vuelta con el filial. La llegada de Tony Adams acabó con su aventura en el primer equipo. Dejó de ser convocado y de nuevo fue importante para el Granada B. Volvió a ser titular en tres partidos en Segunda B y a principios de mayo se marchó a su país para concentrarse con su selección de cara al Mundial sub 20.