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GRANADA CF | expediente

Destacado entre tanto suplicio

Ochoa saca en el partido ante Osasuna.
Ochoa saca en el partido ante Osasuna. / EFE
  • Guillermo Ochoa es el jugador que mejor rendimiento ha ofrecido en esta triste temporada, pese a que haya pasado a ostentar el récord negativo de portero más goleado en la historia de Primera. Sus actuaciones evitaron que los daños fueran aún mayores

Cuesta entender que el portero más goleado esta temporada y el que más de la historia en Primera haya sido el jugador más destacado del Granada. El caso es que es lo que ha sucedido y que en gran parte explica el rendimiento tan negativo ofrecido por un equipo que ha mostrado un escaso nivel competitivo. Sus actuaciones no han servido para evitar el descenso, pero si no llega a ser por Guillermo Ochoa es seguro que se habrían sumado aún menos puntos y los números hubieran sido todavía peores. Su trabajo ha evitado que la caída fuese todavía peor.

Nunca antes un portero recibió 82 goles. Hasta ahora ese récord lo ostentaba Ignacio Aizpurúa, al que le endosaron 79 con el Salamanca en la temporada 1995/96. Pese a todo, el cancerbero mexicano figura como el que más paradas ha realizado entre todos los guardametas de este año, dato indicativo de la cantidad de veces que los rivales han llegado a las inmediaciones del área frente a una defensa que ha mostrado su bajo nivel. Contabiliza 161 paradas en los 38 partidos que ha jugado, lo que supone 4,2 por encuentro.

Los cuatro entrenadores que han desfilado esta campaña por el banquillo rojiblanco no han pestañeado a la hora de apostar por él desde inicio. Esa continuidad le ha permitido disputar los 38 partidos de Liga y absorber todos los minutos. Un récord positivo que al menos se lleva en medio de tantos sinsabores por los datos tan negativos que ha traído el equipo en el año del descenso a Segunda. Comparte haberlo jugado todo junto a Gerónimo Rulli, el guardameta de la Real Sociedad. Son los dos únicos en la máxima categoría que lo han disputado todo.

Sólo dos tarjetas amarillas ha recibido en el transcurso de la temporada, pese a la cantidad de minutos que ha acumulado en terreno de juego. La primera la recibió en la primera vuelta en el partido disputado en Mestalla frente al Valencia, mientras que la otra en San Mamés con el Athletic. No es un jugador protestón ni de los que buscan perder tiempo cuando el marcador es favorable en los minutos finales, de ahí que apenas haya sido castigado en ese sentido.

En cuatro ocasiones logró mantener la portería a cero. Fue en los encuentros de Liga ante el Sporting de Gijón, Las Palmas y Deportivo, a los que hay que añadir el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey con el Osasuna. En el resto de compromisos siempre recibió al menos un tanto, pese a la cantidad de paradas que también acompañó. No ha resultado fácil la temporada para él y pese a todo ha rendido a buen nivel.

Cuestionado al principio

Llegó a ser cuestionado por algunos en el inicio de la temporada. Los cinco goles que encajó en el partido de la segunda jornada disputado en Las Palmas, con algún que otro fallo, los recibidos ante el Eibar y los siete que cayeron en el Vicente Calderón frente al Atlético de Madrid, levantaron ciertas críticas hacia su rendimiento en esas primeras ocho jornadas, pero ni Paco Jémez ni Lucas Alcaraz dudaron en mantenerlo como titular. Tampoco Tony Adams en la recta final del curso.

Su vinculación ha expirado con el final de esta temporada. Fue cedido por el Málaga el pasado verano, aunque queda ahora libre para fichar por el equipo que le ofrezca un proyecto que le seduzca. Los números negativos que presenta su expediente con este descenso no parece que vayan a incidir demasiado. Él ha conseguido sobresalir entre tanta mediocridad y parece que va a salir indemne entre tantos daños recibidos. Sus actuaciones han sido destacadas y las virtudes de gran portero van a prevalecer para que se sume a un equipo de la máxima categoría, ya sea en el fútbol español o en cualquier otra liga del continente. Siempre dio la cara y la afición se lo reconoció. Se va con la conciencia tranquila. Ofertas no le deben faltar.