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Un carrusel de rotaciones insólito

Pereira abandona el terreno de juego para dejar su sitio a Entrena.
Pereira abandona el terreno de juego para dejar su sitio a Entrena. / RAMÓN L. PÉREZ
  • Jémez, Alcaraz y Adams han rectificado sus onces antes de llegar al descanso

  • El de Aly Mallé ante el Madrid fue el último cambio tempranero de este curso en un Granada acostumbrado a mover el banquillo con celeridad

El reglamento del fútbol permite a los entrenadores de cualquier equipo profesional realizar un máximo de tres sustituciones por partido en el momento en el que lo estimen oportuno, siempre que el juego esté detenido y el árbitro haya autorizado la correspondiente sustitución. Por tanto, no está escrito en ningún lugar que los cambios deban llevarse a cabo en las segundas partes, pero suele ser lo habitual. Sin embargo, en el Granada de las once nacionalidades distintas lo insólito hace tiempo que empezó a verse como algo normal. En el último partido de liga ante el Real Madrid, el equipo granadino encajó dos goles en los primeros diez minutos y su técnico, Tony Adams, decidió retirar del campo a Aly Mallé para dar entrada a un mediocampista de corte más defensivo como Uche Agbo. Una solución desesperada, buscando más minimizar la humillación ante el conjunto madridista que intentar remontar el resultado adverso. Solo se llevaban 17 minutos de juego.

En el entorno del futbolista no sentó bien el cambio, pero el atacante maliense intentó «pasar página» con unas declaraciones al medio FootMali en las que afirmaba que ahora «solo piensa en crecer» y que haber podido jugar ante el Real Madrid le hace «sentirse orgulloso» porque ese «es el sueño de cualquier jugador». No declaró sentirse señalado ni castigado por su entrenador pero es que, y he aquí lo inusual en un equipo de élite, no es la primera ni la segunda vez que un técnico del Granada toma una decisión similar durante esta temporada.

Paco Jémez abrió la puerta de las sustituciones extravagantes en la segunda jornada de liga, cuando en el minuto 32 del choque ante la UD Las Palmas mandó al banquillo a Gabriel Silva para que dejase su lugar en el campo a Gastón Silva. La actuación del lateral izquierdo brasileño no estaba siendo convincente, de hecho había sido el principal responsable del 1-0 que campeaba en el marcador a favor del equipo canario, pero el charrúa no mejoró las prestaciones de su compañero y el conjunto granadino acabó perdiendo aquel partido por cinco goles a uno.

Transcurrió un mes y en la sexta jornada de liga el calendario quiso que el Granada se enfrentase al Deportivo Alavés en el estadio de Mendizorroza. Alberto Bueno fue sustituido en el descanso por Atzili y hasta ahí todo normal. Lo asombroso llegó en el minuto 71. El extremo israelí no cumplió las expectativas de Jémez así que pasó de ser sustituto a ser sustituido. Solo llevaba 26 minutos sobre el terreno de juego. Kravets, que era el sustituto del sustituto, lo hizo bien y marcó un gol en la recta final del choque pero el Granada perdió aquel duelo por 3-1 y la cabeza de Jémez acabaría rondando pocas horas después.

Desesperación absoluta

El técnico que más jornadas ha dirigido al Granada esta temporada, Lucas Alcaraz, fue más ortodoxo a la hora de completar sus sustituciones, pero el mal camino que tomó su equipo lo acabó conduciendo a tomar decisiones desesperadas. El conjunto rojiblanco estaba prácticamente desahuciado en la jornada 31 pero una victoria en casa ante el Valencia aún podía valer para luchar por la salvación hasta las últimas jornadas. El estropicio en defensa por parte del conjunto rojiblanco lo obligó a hacer rotaciones después de encajar dos goles en 21 minutos, que desataron el caos.

El público del Nuevo Los Cármenes estaba furioso por la pobre imagen de su equipo, desastroso tanto en ataque como en defensa. Alcaraz quitó a Ingason para dar entrada a Boga en el minuto 33 y en el 63 ya tenía todos los cambios hechos, lo que a la postre acabaría volviéndose en su contra después de la polémica celebración de Ponce tras marcar el 1-3 de aquel partido, que fue el último que dirigió como entrenador rojiblanco. Su sustituto en el banquillo, Tony Adams, continuó tomando decisiones desesperadas y en el Sevilla-Granada retiró del campo a Gastón Silva para que Cuenca ingresase en su lugar en el minuto 22. También se perdió (2-0) antes de que Mallé se uniese a esta sorprendente lista.