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Granada CF

GRANADA CF

Descensos con sensaciones opuestas

Tabanou cae ante la oposición de Unai García en el partido disputado en la primera vuelta.
Tabanou cae ante la oposición de Unai García en el partido disputado en la primera vuelta. / RAMÓN L. PÉREZ
  • El Granada ha ido a peor cada jornada, no así el Osasuna, que ha logrado competir con mayor dignidad

El Osasuna y el Granada están condenados a jugar la próxima temporada en Segunda. Es algo que saben desde hace algunas jornadas, pero en lo que se diferencian es en la forma en la que encaminan el final de este curso. El equipo navarro bajó de manera matemática incluso una semana antes. Sin embargo, su imagen no se ha visto tan mancillada como la del club rojiblanco, que ha ido a peor con el paso de los partidos y con unas sensaciones cada vez más negativas, lo que ha enardecido más a su afición. El equipo se ha ido descomponiendo y lo peor es que parece no tener freno conforme se aproxima el final.

Los rojillos han cosechado también derrotas, algunas incluso claras, como las que ha tenido en sus últimas salidas ante el Barcelona, Atlético de Madrid y Valencia. Pero han ofrecido en líneas generales mayor resistencia y han aportado más sensación de ser un equipo con alma y orgullo. Con las limitaciones que le acompañan, ha parecido más un bloque a la hora de jugar y se lo ha puesto más difícil a los rivales que ha tenido enfrente cada jornada. En casa incluso se ha crecido. Ha ganado un partido y ha empatado los otros dos en sus tres últimas comparecencias en El Sadar. Su última derrota como anfitrión se dio el pasado 1 de abril ante el Athletic.

Fuera de casa el Osasuna fue capaz de imponerse al Alavés hace un mes. Fue una victoria que le aportó esperanzas en ese momento para intentar superar una situación que ya se había tornado casi imposible, si bien insufló ánimos entre los jugadores y los aficionados, que observaron cómo la lucha al límite por sobrevivir en la máxima categoría estaba fuera de toda duda y nadie podía reprochar la falta de esfuerzo y la defensa de unos colores hasta el último minuto.

El Granada se ha venido abajo por completo desde el partido que disputó frente al Leganés el pasado 4 de marzo. Desde entonces ha contabilizado diez derrotas y solo un empate, el obtenido en Riazor frente al Deportivo. Un punto de 33 posibles que le hacen ser el peor equipo en los dos últimos meses. De muy diferente forma ha rendido el Osasuna en ese periodo, en el que ha obtenido dos victorias y tres empates en estas once jornadas más recientes, lo que supone que haya sumado nueve puntos desde marzo.

En esta fase de las últimas once jornadas, los registros los han ido separando aún más. El Osasuna ha conseguido trece goles en este periodo, mientras que los rojiblancos solo han obtenido cuatro. Se han quedado sin marcar en varias jornadas. Con Tony Adams solo se ha producido un tanto en los cinco encuentros que lleva. Fue el que logró Adrián Ramos frente a la Real Sociedad en Anoeta, que al final tampoco valió para puntuar, al llegar otro gol más del equipo de Eusebio Sacristán tras ese empate momentáneo en el marcador.

Al conjunto granadino solo le salva desde febrero los tres triunfos consecutivos que obtuvo en Los Cármenes al principio de la segunda vuelta. Esos nueve puntos sumados ante Las Palmas, Betis y Alavés provocaron que se recobrara el ánimo ante la posibilidad de recuperar tanto terreno perdido con anterioridad. Pero esa reacción no tuvo la continuidad imaginada. Después de eso se han dado seis derrotas seguidas en casa, algo que nunca había ocurrido durante la historia del equipo en la máxima categoría.

Otra política deportiva

El Osasuna no ha optado tras estar casi condenado al descenso en dar más minutos a jugadores que pueden estar la próxima temporada, como sí ha ocurrido en el Granada desde que llegó Tony Adams al banquillo. La política allí ha sido hacer jugar a los más competitivos para intentar hacer el mejor papel posible sobre el terreno de juego por encima de otros aspectos. Se especula con la posible salida de Sergio León, al haberse revalorizado con su rendimiento, pero eso no ha supuesto que hayan dejado de contar con él.

En el club granadino han actuado de forma muy distinta. Han desaparecido de las convocatorias jugadores como Wakaso y Carcela, que habían sido importantes con anterioridad. Todo se ha debido a que con casi toda seguridad no van a entrar en el proyecto de la siguiente temporada en Segunda. Por cuestiones económicas se prescindió además de Samper. Han primado más cuestiones de ese tipo que el intento de competir en cada uno de los últimos partidos con el mejor equipo posible. La diferencia en la imagen y en las sensaciones han sido evidentes sobre el terreno de juego entre el penúltimo y el último clasificado.