Ideal

Granada CF

FÚTBOL FEMENINO

Final amargo pese al broche de oro de no perder ni un solo partido

Las jugadoras del Granada femenino se abrazan.
Las jugadoras del Granada femenino se abrazan. / OLEA
  • El Granada femenino concluye la Liga invicto, con los mejores números de su historia, pero no les basta para logra el título y jugar la fase de ascenso

El 24 de abril de 2016 el Granada de Valverde perdió su último encuentro. Jornada vigésimo cuarta de la pasada temporada -por 0-1- ante un Betis que se proclamó campeón de liga. Desde entonces, estas mujeres no saben lo que es perder un encuentro. Las rojiblancas cerraron con una nueva victoria, esta vez en tierras castellano-manchegas, una temporada invictas, en la que además de sumar 70 puntos, han conseguido marcar 126 goles, mientras que han encajado tan solo 18. La mejor temporada en toda su historia. Números de vértigo para conformarse con un amargo subcampeonato que a causa de la política en lo que a fútbol femenino se refiere, caótica y de parches de la Federación Española, no sirve para conseguir la tan ansiada recompensa de jugar fase de ascenso, ya que esta temporada, para no tener que asumir errores pasados y no dar su brazo a torcer en lo que a lo surrealista de la posición excesivamente premiada del grupo canario, este año la fase de ascenso incomprensiblemente la jugarán siete equipos, habiendo amputado la figura correctora del sistema: el mejor segundo.

Era posible que esto sucediera y que los buenos resultados no sirvieran para nada, pero no por ello resulta menos doloroso. Mirar hacia los lados para ver cómo optarán a la máxima categoría del fútbol femenino español equipos de otros grupos que llegan con seis derrotas y cuatro empates es un trago muy difícil de digerir. Por todo ello, hay un grito unánime, pidiendo a los responsables de la competición que pongan un ápice de cordura, en algo que desde luego hoy por hoy no lo tiene.

La Primera división ha sufrido una gran transformación desde que ha sido reconvertida en Liga Iberdrola, pero ahora llega el momento de remangarse y dar coherencia a una categoría, la Segunda Femenina, que es un pozo negro, desde el que es casi misión imposible salir. Sobre todo si tienes la mala suerte de competir en un grupo tan difícil como el IV, el del Granada, o el I. Los responsables rojiblancos y del resto de equipos tienen una ardua batalla ante sí, para evitar que otra temporada más las cosas sigan igual.

La victoria era el único resultado que contemplaron las de Valverde, y pese a que las noticias que llegaban desde Sevilla eran las peores, no dejaron de pelear. Habría que esperar hasta el 75 para que Eloisa Ávila empujara un centro de Laura Pérez. A las granadinistas ahora sólo les queda el consuelo menor, de poder jugar la Copa de Andalucía, con rivales de Primera y Segunda.