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Granada CF
Guilherme Siqueira.
Guilherme Siqueira. / J. SIGNES

GRANADA CF

Exrojiblancos de pedigrí en Valencia

  • Su buena relación con pesos pesados del vestuario celeste, como Iago Aspas o Hugo Mallo, no le valieron esta vez para salir indemne del conflicto

La cuota de exrojiblancos en LaLiga aumentó este verano por los caprichos de la planificación del Granada actual, pero en el campeonato ya había unos cuantos jugadores ilustres con pasado en el club. Dos de ellos podrían estar el domingo en Los Cármenes y aunque ambos pertenecen a la camada de héroes del ascenso a Primera división, el poso que dejaron es bien diferente. En cualquier caso tienen pedigrí y una trayectoria considerable en la élite.

Fabián Orellana y Guilherme Siqueira pueden volver a la que fue su casa en las filas del equipo de Voro, quien con los dos últimos triunfos consecutivos ha alejado de la parte baja a su escuadra y al menos navega por la zona tranquila de la clasificación. En parte ha ayudado la labor del centrocampista chileno, que aterrizó en Mestalla durante el pasado mercado de invierno, el último día con la ventana abierta. Abandonó el Celta de Vigo, donde ha disfrutado de sus mejores años como futbolista, por un serio encontronazo con su entonces entrenador, Eduardo Berizzo, del que no transcendieron grandes detalles pero que el argentino consideró como «inaceptable». Su buena relación con pesos pesados del vestuario celeste, como Iago Aspas o Hugo Mallo, no le valieron esta vez para salir indemne del conflicto. Episodios que han marcado su carrera desde el principio. De ahí que acabara en Valencia, sin ni siquiera la llamada 'cláusula del miedo'. Esto le permitió enfrentarse a su exequipo este jueves, con una victoria por 3-2.

Orellana es uno de los grandes acicates de este Valencia. En poco tiempo, ha sintetizado allí lo que es como jugador. Un talento espectacular por su ritmo y capacidad de pase, pero con un cable pelado que a veces le hace cometer tonterías. Como 'che' le ocurrió en Mendizorroza, donde se autoexpulsó con una entrada fuera de lugar. Sin embargo, la diplomacia de Voro le ha metido en vereda y es protagonista de la creación de los valencianos, junto al canterano Carlos Soler.

Al apodado como el 'Poeta', no por la lírica de su juego sino por su parecido físico con un humorista de su país, no se le llegó a ver el potencial en Granada que explotó por Balaídos. Tuvo serias diferencias con Fabri en aquel curso del salto de categoría a Primera, que resultaron irreconciliables. Se fue cedido a Segunda, al Celta, donde se ganó un sitio en el corazón de sus seguidores. Logró subir también con ellos a final de curso, pero Quique Pina le quiso repescar para el Granada. Pasó seis meses en los que nunca se le vio del todo feliz, a pesar de los esfuerzos de Juan Antonio Anquela por integrarle. En enero de 2013, antes de que el jienense fuera sustituido por Lucas Alcaraz, fue traspasado al conjunto gallego, que abonó 1,2 millones de euros por el 60% de su pase. Su cláusula en realidad era de tres.

Aquella operación cerrada por Juan Carlos Cordero tiene una derivación actual. Y es que Orellana se encuentra en préstamo en el Valencia, que tiene una opción de compra obligatoria en junio por tres millones, por lo que el Granada se debería de llevar unos 1,2. La cuestión es que pertenecía a los vinculados al fondo de inversión que dominaba el antiguo propietario nazarí, Gino Pozzo, por lo que el beneficio siempre sería para el italiano.

Muy diferente a la de Orellana es la situación de Guilherme Siqueira, tanto en la consideración de la hinchada rojiblanca como en términos de vinculación. El hispanobrasileño es uno de los fichajes más queridos de los que se enrolaron en el proyecto en Segunda división. Un lateral izquierdo que tardó un poco en coger el hilo pero que luego se convirtió en el mejor en su puesto de aquella categoría, volviendo a destacar muchísimo ya en la 'división de oro', especialmente por dominar la suerte del lanzamiento de penalti, que le hizo ser el máximo goleador en aquella primera campaña en Primera.

Siqueira se marcharía al final del curso siguiente, tras un intenso culebrón que le pudo llevar a las filas del Real Madrid, truncado el mismo 31 de agosto de 2013. Esto propició una gestión relámpago para que se fuera cedido al Benfica. Disputó la Liga de Campeones, se consolidó ante la mirada de los ojeadores y recibió una oferta para irse al verano siguiente al Atlético de Madrid, que pagó al Granada diez millones.

Siqueira tuvo más nubes que claros a las órdenes de Simeone, que siempre le reclamó una intensidad defensiva que no es su mejor arma. Tras ir desapareciendo poco a poco de sus planes, se le abrió una puerta en el Valencia hace dos mercados de invierno. Acabó allí en préstamo por lo que quedaba de temporada y uno más, la actual.

Sin embargo, en Valencia tampoco ha alcanzado la continuidad. En parte por una lesión de tobillo que le ha dado muchísimo la lata y sobre todo por la ascendencia de Gayà, canterano 'che'. Aunque Siqueira encontró margen durante la efímera etapa de Cesare Prandelli al frente, cuando el equipo comenzó a actuar con tres centrales y carrileros, con Voro se ha anclado como suplente habitual, pero ha sido titular en los dos últimos compromisos, con sendas victorias ante el Deportivo de La Coruña y el Celta, por una lesión muscular de Gayà, que aún le mantendrá alejado de los terrenos de juego este domingo y la próxima jornada como poco. Siqueira estaría llamado a seguir con los demás en el césped, salvo que Voro medite darle minutos a otro chaval del filial como Lato.

Si actúan, el tratamiento de la grada será muy diferente. Es probable que se salude y aplauda a Siqueira, que ya fue ovacionado cuando fue sustituido en aquella jornada final en la que el Atlético no pasó del empate a cero en Los Cármenes, lo que sirvió para cerrar la salvación con Sandoval. Orellana será pitado pues nunca cuajó con el público, al que vaciló en aquella visita a finales de 2015, en la que marcó y ganó el Celta.

En otro orden de cosas, el encuentro del Valencia del jueves dejó importantes secuelas físicas para Enzo Pérez, Garay y Carlos Soler. Los dos argentinos, de hecho, no se entrenaron y se realizaron pruebas médicas. Soler no saltó al césped y hoy sabrá si estará en Granada.

Árbitro para el Celta

Por otra parte, el colegiado murciano Sánchez Martínez ha sido designado para dirigir el partido Granada-Celta, correspondiente a la jornada 32 de LaLiga Santander, que se disputará el domingo 16 de abril a las 20,45 horas. Será el segundo partido consecutivo que se dispute en Los Cármenes.