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Granada CF
Mehdi Carcela-González observa una situación del partido ante el Betis, en el que consiguió un gran gol.
Mehdi Carcela-González observa una situación del partido ante el Betis, en el que consiguió un gran gol. / ALFREDO AGUILAR

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Carcela tiene una lesión en el bíceps femoral derecho

  • Ha sido sometido a una primera exploración pero no será hasta la tarde, tras la resonancia magnética, cuando se diagnostique el alcance de la lesión que se ha producido con la selección de Marruecos

Mehdi Carcela sufre una lesión en el bíceps femoral de la pierna derecha, tras la primera exploración a la que ha sido sometido por el médico del Granada, Antonio Fernández, después de la llegada del jugador a la ciudad deportiva, procedente de la estancia con la selección marroquí. Queda por someterse a una resonancia magnética que aclare todo.

Carcela se lesionó en el partido disputado este martes con su combinado ante Túnez. Un encuentro amistoso para el que salió entre los titulares, pero que tuvo que abandonar en el minuto 26, por unas molestias. Como poco se convierte en duda para el partido del domingo ante el Barcelona, salvo que la exploración despeje dudas y lo deje todo en un susto. Algo que no parece muy probable.

Sus ausencias se asumen gravosas en los registros. Se ha perdido siete partidos esta temporada y en ese ciclo su equipo sólo ha amasado el saldo de tres empates. Las otras cuatro citas se cuentan por derrotas. Las estancias de Carcela con su selección han deparado agrias consecuencias. Del parón de octubre regresó con una gastroenteritis que le dejó inhábil para el primer partido de Lucas Alcaraz al frente de los rojiblancos en esta etapa, ante el Atlético de Madrid en el estadio Vicente Calderón. Pero sin duda cuando más le echó de menos la escuadra fue en enero, cuando se vio obligado a enrolarse en la Copa Africana de Naciones. La competición disputada en Gabón provocó que quedara excluido de cuatro jornadas: ante el Madrid en el Bernabéu (5-0), frente al Sporting (0-0, en el único punto de este periodo), en Cornellá con el Espanyol (3-1) y en el estadio de La Cerámica del Villarreal (2-0).

Fue uno de los fichajes más tardíos en incorporarse al club. Por ello, el belga-marroquí arrancó su campeonato en la jornada tres, de ahí que las tablas inaugurales del torneo, en tiempos de Paco Jémez, no tuvieran su rúbrica. Salió desde el banquillo ante el Eibar y ya fue titular la siguiente semana en el Benito Villamarín. Su estreno en el once inicial resultó llamativo. Anotó un gol y facilitó otro a Alberto Bueno, en el empate a dos ante los entonces dirigidos por Poyet. Se haría pronto indiscutible, partiendo desde la banda derecha, aunque ya evidenció un rasgo que ha marcado su trayectoria. Rendimientos aceptables o notables en casa, misteriosas desapariciones a domicilio.

A Alcaraz se lo tuvo que ganar, pues el preparador granadino se topó con un acto de indisciplina al poco de llegar y le separó de la convocatoria en el choque ante el Sporting de la primera vuelta, que se cerró con un 0-0. El conflicto entre ellos cauterizó y acabó convirtiéndose en un elemento de confianza. Ayudó su carácter afable y bromista.

A Carcela se le echó mucho de menos en la entidad durante el primer mes del año y prácticamente se convirtió en una más de las llegadas invernales. Ha sido protagonista en la senda exitosa en Los Cármenes, aunque le han flaqueado algo las fuerzas de forastero. Alcaraz le dejó en el banquillo para que descansara en la debacle de Eibar (4-0) pero el sacrificio le mereció la pena porque cuatro días después, ante el Betis, disfrutó de una noche pletórica del extremo, en el triunfo por 4-1.

Carcela suma cinco dianas. La última la fraguó en San Mamés, que valió momentáneamente para equilibrar un encuentro en el que el Granada cayó por 3-1. Sí estuvo en el éxito ante el Alavés y en el resbalón con el Leganés, visiblemente cansado, sustituido tras el descanso, con molestias.

En la disputa en Butarque vio la quinta amarilla, por lo que tampoco pudo actuar ante el Atlético de Madrid, en la derrota por 1-0 que dio por finiquitada la excelente racha como local. A la semana siguiente, el Granada acudió a El Molinón, en el que no pudo ser la bandera del ataque, sin la compañía de Adrián Ramos, un gran socio para la vanguardia. Ahora que parecía que volverían a formar la dupla ofensiva, ha ocurrido este percance cuyas consecuencias se sabrán a lo largo de la mañana. Ante una semana intensa, con tres encuentros debido a que hay jornada en medio, que Carcela pueda tener algo grave hace saltar las alarmas.