Ideal

Granada CF

Pereira enciende la llama de la esperanza

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/ FERMIN RODRÍGUEZ

  • Un golazo del centrocampista rojiblanco resulta suficiente para que el Granada supere a Las Palmas y se coloque a cinco puntos de la permanencia

Todavía respira. El Granada de Lucas Alcaraz se aferra a las matemáticas y ha logrado multiplicar sus posibilidades de salvación gracias a una trabajada victoria ante la UD Las Palmas, un rival que no fue fácil de doblegar pero que finalmente cayó derrotado en un partido muy serio de los granadinos, que se colocan a cinco puntos de la permanencia. La afición rojiblanca no falló y animó desde el principio hasta el final ayudando a su equipo a conseguir una victoria que le permite abandonar el último puesto y soñar con una remontada difícil pero no imposible.

La Unión Deportiva Las Palmas dominó el primer tiempo aunque el único gol que subió al marcador lo anotó el Granada. Salió muy ordenado el equipo rojiblanco y muy batallador, con ganas de agradar y de sumar tres puntos importantísimos. La presión en campo contrario surtió efecto y al conjunto canario le costó salir con el balón jugado desde su propia área, aunque en los últimos instantes dominó con claridad.

Sin embargo, antes de que eso ocurriese Andreas Pereira había logrado el 1-0 con un impresionante zapatazo desde fuera del área que entró por la escuadra de la meta de Javi Varas. Carcela había robado la bola en las cercanías del área canaria y asistió a su compañero para que éste controlara con calidad y definiese de manera inmejorable con su pierna derecha (m.18). El equipo de Quique Setién no tardó en responder y tan solo dos minutos después una entrada por banda derecha acabó con un centro al área granadinista que Bigas cabeceó ligeramente desviado.

El conjunto canario demostró tener calidad en todas sus líneas pero anduvo escaso de puntería. Boateng mandó fuera un disparo de chilena, Mauricio Lemos ejecutó un buen lanzamiento de falta que se marchó ligeramente desviado y Viera puso a prueba los reflejos de Ochoa con otro disparo de falta desde la frontal del área que el guardameta mexicano desvió a córner como pudo.

El descanso le vino fenomenal a un Granada que regresó al terreno de juego con las pilas cargadas tras varios minutos de angustia. Adrián Ramos pudo encarrilar el choque en una jugada en la que no anduvo acertado a la hora de finalizar (m.48) y Aly Mallé también rozó el 2-0 inmediatamente después con un tiro de rosca que no encontró portería por escasos centímetros. El equipo de Alcaraz sintió esa seguridad que tantas veces le ha faltado a lo largo de la temporada y, con un buen trabajo defensivo, salió a la contra con peligro generando inquietud en la zaga contraria. Un buen ejemplo tuvo lugar en el ecuador del segundo tiempo: Jesé falló el 1-1 a portería vacía y Ochoa, que prácticamente se encontró con el balón, inició una salida a la contra que terminó siendo magníficamente conducida por Adrián Ramos, que terminó disparando demasiado escorado como para sorprender a Javi Varas.

El empuje de los hombres de Quique Setién y la importancia de los puntos en juego acabaron conduciendo al Granada a defender el resultado en su propia área. La frescura de Héctor y Boga aportó oxigeno a ratos pero los rojiblancos debieron sufrir mucho y Ochoa tuvo que redoblar esfuerzos para impedir dos tantos en sendos lanzamientos de Jesé y de Boateng, éste último con el tiempo ya cumplido. Finalmente, el trabajo colectivo dio sus frutos y los jugadores rojiblancos celebraron con su afición una victoria que sabe a gloria. La segunda de la temporada, la primera de una segunda vuelta que deberá ser apoteósica para lograr el ansiado objetivo de la salvación.