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Granada CF

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/ EFE

  • El Granada cae ante el Villarreal en un nuevo partido en el que no logra mantener su puerta a cero y en el que crea muy poco peligro ante la meta de Asenjo

El Granada no levanta cabeza y fue nuevamente derrotado por un Villarreal superior y bastante más acertado ante la meta rival ya que el conjunto de Lucas Alcaraz sumó jugadas de ataque pero tan solo creó una ocasión de gol en los noventa minutos de juego.

El duelo comenzó con un Villarreal muy dominador que se hizo con el control del esférico y disfrutó de las mejores ocasiones durante la primera parte. Sansone estuvo muy activo en el primer tramo del partido y marcó un gol que le fue anulado, estuvo a punto de abrir la lata con un disparo que abortó Foulquier en el último suspiro y nuevamente rozó el éxito en un lanzamiento de falta desde la frontal del área que se estrelló en el larguero.

Las salidas del Granada eran rápidos contragolpes que la defensa del submarino amarillo frenó con éxito. Aly Mallé volvió a ser el atacante más peligroso del equipo rojiblanco, siendo objeto de falta por la defensa amarilla en más de una ocasión. Adrián Ramos y Ponce estuvieron más apagados en un once en el que el canterano Martin Hongla completó un buen trabajo en el día de su debut en la medular.

El Granada fue equilibrando el choque y anulando el centro del campo del Villarreal hasta que una jugada a balón parado a tres minutos del descanso encendió todas las alarmas en el equipo de Lucas Alcaraz. En el balón colgado al área el objetivo de la zaga granadinista era ‘tirar el fuera de juego’ pero Ingason no cumplió con su labor y posibilitó que Álvaro recibiese solo en el área y pusiera un centro para que Bruno Soriano, junto al área pequeña, marcara a placer el uno a cero para su equipo. El tanto fue un jarro de agua fría para los granadinos, que pudieron encajar el segundo gol en contra en la siguiente acción de peligro local, en la que Sansone –quizá el mejor jugador del Villarreal- remató cruzado y obligó a Ochoa a salvar a su equipo con una magnifica estirada.

Ochoa volvió a salvar el 2-0 en el primer minuto de la reanudación al rechazar con los pies un buen disparo de Soriano desde el interior del área. El conjunto granadino intentó aprovechar la velocidad de sus hombres de banda para generar peligro pero la defensa amarilla continuó vigilando muy de cerca a Aly Mallé y los peligrosos centros al área de Dimitri Foulquier no encontraron rematador. El partido entró en una fase de poco juego y pocas ocasiones hasta que Samu Castillejo se inventó una genialidad por banda derecha pero no se entendió con Sansone a la hora de finalizar la jugada. El balón acabó en el saque de esquina y en ese córner Álvaro remató en dos ocasiones. La primera iba desviada pero Sansone apareció oportunamente para tocar el esférico y el defensor amarillo, desde el suelo, remató a portería con Ochoa ya batido (2-0).

El Granada quedó hundido y con muy poco margen de maniobra. No había creado oportunidades claras en 72 minutos y debía de marcar dos goles en poco más de un cuarto de hora. Kravets pudo recortar distancias en la que fue la ocasión rojiblanca más clara del partido pero su disparo desde una esquina del área se marchó fuera tras tocar en el poste. En el tiempo de descuento un maravilloso pase interior de Trigueros a Arián acabó con una vaselina de éste que también se estrelló en el larguero. Finalmente, el Villarreal marcó más goles y envió más balones a la madera que un Granada que fue competitivo a ratos pero que no estuvo nada acertado a la hora de definir ante la meta rival y acaba la primera jornada de la segunda vuelta en la última posición de la tabla.