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Granada CF
Henrique, sonriente.
Henrique, sonriente. / G. MOLERO

GRANADA CF

La difícil labor para encontrar un 'hombre-gol' en invierno

  • La mayoría de los delanteros que el Granada incorporó en enero ofrecieron un pobre rendimiento

En cualquier categoría firmar un 'nueve' que asegure goles es complicado. Y más con la temporada ya comenzada. Los clubes con mayor poderío económico pueden hacer un esfuerzo para contratar en el mercado de invierno pero los modestos, como es el caso del Granada en el marco de la Primera División española, arriesgan cuando necesitan un hombre-gol, y el hecho de firmar a un delantero en el ecuador de la temporada no siempre es sinónimo de éxito.

De hecho, en el Granada lo habitual en las últimas campañas es que no funcionen los atacantes que se incorporan al equipo rojiblanco durante el siempre complejo mercado invernal. Ninguno de ellos ha marcado una cantidad de goles aceptable y casi todos abandonaron la disciplina rojiblanca pocos meses después.

El brasileño Henrique Almeida llegó cedido al conjunto nazarí el último día del mercado de invierno de la temporada 2011/12, la del retorno a Primera, y sus números en el que fue su estreno en Europa no pudieron ser más desalentadores. El punta sudamericano tomó parte en seis partidos de liga de aquel Granada de Abel Resino, que solo lo utilizó una vez como titular. Fue en un encuentro ante el Sevilla de la jornada 30 de aquel curso que el equipo nazarí perdió por cero a tres. En total, Henrique no marcó ningún gol y acabó el curso siendo el tercer delantero del equipo por detrás de Ighalo y Geijo.

Sin continuidad

En el campeonato 2012/13 el club dirigido por Gino Pozzo y Quique Pina cambió por completo su planteamiento y, ante los problemas que atravesaba el equipo, firmó en invierno a un delantero con una dilatada experiencia en la máxima categoría. El malagueño Carlos Aranda había vestido la camiseta de ocho equipos en Primera división pero la del Granada fue la novena y última. Jugó 17 partidos correspondientes a la segunda vuelta de aquella liga -nueve de ellos como titular- aunque su aportación goleadora fue escasa: solo anotó un tanto. La temporada siguiente acabaría marchándose a Las Palmas, en Segunda.

Durante la 13/14 el Granada no contrató ningún atacante en invierno pero en la 14/15 sí que tuvo que volver a arriesgar en este aspecto ante las pobres cifras ofensivas del equipo de Joaquín Caparrós.

Llegó otro delantero experimentado: Adrián Colunga. Su incorporación no fue nada sencilla, acabó llegando como cedido por el Brighton, pero a pesar de que en su presentación aseguró estar «fenomenal de forma», en el equipo rojiblanco sí que tuvo molestias físicas que lo obligaron a perderse varios partidos del curso.

Sandoval no contó con él en los duelos en los que el equipo se jugó la permanencia en Primera y finalmente sus números acabaron siendo bastante catastróficos: cero goles en cuatro partidos jugados.

El último en unirse a esta lista de delanteros que no han triunfado en el Granada ha sido David Barral. El gaditano llegó en el pasado mercado de invierno procedente del Al-Dhafra de los Emiratos Árabes Unidos. Su rol siempre fue el de revulsivo en segundas partes y su contribución al objetivo de la permanencia no fue mucho más allá de provocar un importante penalti durante el Granada-Sporting de la vigesimoséptima jornada. Jugó un total de 14 partidos, no marcó ningún gol pero continuó en la plantilla rojiblanca de cara a la presente temporada. Su poco acierto de cara a meta y su incidente con Cuenca han acabado por conducirlo al ostracismo.