ideal.es
Domingo, 5 febrero 2012
sol
Hoy-6 / 2||Mañana-5 / 7|
más información sobre el tiempo

Canal Rojiblanco

Actualidad
GRANADA CF 0 - VALLADOLID 1
Un gran Jacobo y el árbitro frustran la reacción del Granada
6 de septiembre de 2010
" target="_blank">En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
RAFAEL LAMELAS rlamelas@ideal.es.-

La ternura primeriza que acompaña al Granada en su arranque en Segunda va a quedar pronto aplacada a fuerza de berrinches. Esta categoría le empieza a enseñar su crudeza, donde no se perdona una y menos al inmaduro. Un único error atrás costó un gol. Un árbitro desenfocado durante el partido frustró cualquier reacción, en jugadas decisivas y en el baremo de las acciones. El flamante colista de la categoría no da crédito a su castigada situación visto su fútbol. Es obvio que arranca destemplado y que esto le ha costado tantos en estas dos jornadas inaugurales, pero cuando se enchufa su juego es entusiasta y ofensivo. Pero no bastó. Delante había una joya de portero y un tipo con silbato desafinado, que le escamoteó un claro penalti en las postrimerías. Tal vez el empate que habría hecho justicia a los méritos contraídos.

Fabri anonadó a todos con la salida del once titular de Orellana, pues el chileno fue un arma letal ante el Albacete, y retrocedió al sistema 4-1-4-1 de Sevilla, con importancia capital en la creación para Óscar Pérez y Abel Gómez. Carlos Calvo, aún bajo de forma, cualificado pero irregular, partía en teoría de la zona derecha, pero pronto permutó su plaza con Benítez. Al mallorquín le sentó fatal jugar a pie cambiado y fue sustituido en el descanso. Ambos hicieron más la guerra por su cuenta, aunque Calvo se entonó en el arrebato de la segunda parte, con el resultado clamando remontada.

Atrás trabajaban con coordinación Mainz y Lucena. El granadino rescata los símbolos que hacen grande este deporte. Un tipo que regresó a su club en Tercera y que lo ve ahora, desde el mismo césped, en Segunda, resolviendo con eficacia el trabajo. La defensa sólo cedió una vez a los arreones del Valladolid, pero la oportunidad fue decisiva. Calle consiguió progresar en ataque sin ceder al fuera de juego y dejó atrás a Lucena en su carrera. Se inyectó en el área, disparó cruzado y derrotó a Roberto.

La herida sentó como una irritación a los rojiblancos, que comenzaron a abandonar esa postura taciturna que les condiciona los inicios. Instantes después del 0-1, nació la primera gran ocasión local. Calvo hizo la diagonal desde la izquierda y se apoyó en Óscar Pérez. El ovetense, cuando parecía que iba a armar un tiro lejano, se sacó de la chistera un pase combado hasta el corazón del área, donde pilló despistado a Geijo. Intentó acomodarse el tiro y perdió un tiempo precioso para disparar. La defensa le salió al frente y sólo pudo retrasar el esférico para Abel, cuyo tiro flojo volvieron a sacarlo los zagueros, auténticas garantías, junto a Jacobo, de la fortaleza pucelana.

Benítez se despidió del partido con un lanzamiento de falta que sacó con las yemas Jacobo, pero el encuentro pedía una remodelación de piezas y un comportamiento menos individualista en vanguardia. Fabri extrajo a Orellana y al reciente fichaje Mikel Rico. El gallego pasó al 4-2-3-1, con Rico y Óscar Pérez en la zona central, mientras que Orellana enfilaba por la zurda.

La flamante contratación deslumbró en sus primeros contactos por su omnipresencia y fino toque. Se le ve un futbolista con una tremenda capacidad aeróbica, no exenta de calidad. Con él en la cancha el Granada recuperó la posesión y sus credenciales creativas. Pero Fabri seguía con sus rectificaciones hasta encontrar un modelo más parecido al de la Copa ante el Albacete. Colocó en la derecha a Collantes y devolvió a Calvo a la mediapunta, donde se aplica más sintiéndose a su aire. Así empezó a desbaratar la organización vallisoletana, sorprendida por el ritmo incesante de los hábiles rojiblancos.

Orellana, que es menudo pero sagaz en el área, consiguió cabecear un centro de Nyom que adivinó Jacobo con notable intuición. El acoso local era tal que el Valladolid encontraba en las faltas el único recurso para frenar al contrario. El lateral zurdo Guilherme se buscó la segunda amarilla y el tablero quedó más claro para que el Granada soñara con la remontada, con 25 minutos aún por delante.

El Valladolid retiró un punta y recuperó los cuatro cuerpos en retaguardia, mientras que su técnico fue dando tregua a los centrocampistas amonestados para seguir friccionando el fútbol enemigo. Cuando más accesible parecían los pucelanos, más incómodo se volvió el partido, inmensos Arzo y Marc Valiente como escuderos del gran Jacobo. Orellana y Geijo se quedaban a palmos de rematar los múltiples centros rojiblancos, muchos imprecisos. Abel recogía algún rechace que disparaba siempre alto.

El protagonismo arbitral se había concretado en un aparente doble rasero a la hora de cobrar faltas, pero empezó a subrayarse en dos acciones punibles en el área. Una fue tras un chut de Collantes, que le dio de rebote a Peña en el brazo, cuya voluntariedad fue inexistente a criterio del colegiado. La otra no admite debate y clama por su nitidez, sólo confusa para Ontanaya López. Geijo profundizó hasta el cuadrilátero con muchas opciones de lanzar a gol pero Barragán le derribó con su brazo derecho. El del silbato se desentendió.

Irritación

La irritada confusión tras el penalti birlado sacó de sus casillas a un Granada que se condujo hacia la precipitación. Lucena se aparcó como delantero centro y Calvo se mostró egoísta cuando el juego pedía algo de pausa y criterio.

El capricho del calendario ha provocado que los rojiblancos se midan a los dos gallos de la Segunda, Betis y Valladolid, saliendo escaldado y colista pero con menos repulsión a su imagen de lo esperado. Reparada la flojera defensiva, Fabri tendrá que erradicar las carajas iniciales y elegir bien entre sus aguijones. Hay tipos que piden paso y jugadores que no pueden estar sentados salvo agotamiento máximo. Lo de los árbitros es otro cantar.

ALINEACIÓN:

Granada CF: Roberto; Nyom, Mainz, Lucena, Siqueira; Bergantiños (Rico, m. 46), Óscar Pérez (Collantes, m. 55), Abel Gómez, Benítez (Orellana, m. 46), Carlos Calvo; y Geijo.

Valladolid: Jacobo; Barragán, César Arzo, Marc Valiente, Guilherme; Álvaro Rubio (Rueda, m. 76), Jorge Alonso (Baraja, m. 46), Nauzet Alemán, Sisi; Calle (Peña, m. 67) y Javi Guerra.

Gol: 0-1, m. 23: Calle.

Árbitro: Ontanaya López. Expulsó a Guilherme por doble amarilla (m. 64) y con roja directa a Fabri (m. 89). Amarillas a Mainz, Carlos Calvo, Siqueira, Abel Gómez; Valiente, Arzo, Jorge Alonso y Álvaro Rubio

Estadio: Nuevo Los Cármenes. 15.000 espectadores.

TAGS RELACIONADOS
" target="_blank">En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios

PROXIMOS PARTIDOS

Liga: lunes 6 febrero
Granada C.F - Málaga | 21:00 horas | (C+ Liga - GolT - C+ Liga HD)
Liga: domingo 12 febrero
Villarreal - Granada C.F | 19:45 horas | (C+ Liga 2 - PPV)
MULTIMEDIA
ENCUESTA

¿Acierta el Granada CF con la destitución de Fabri?

VOTAR
Canal Granada CF _Ideal