Granada CF

Una noche negra para Menosse

Ike Uche presiona a Hernán Menosse. /LOF
Ike Uche presiona a Hernán Menosse. / LOF

El uruguayo, titular en todos los partidos, se ha mostrado como un defensa expeditivo pero lento, lo que ha pagado ante delanteros ágiles

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

De la revolución de fichajes del Granada este verano, con casi una veintena de aterrizajes, uno de los más exóticos fue el de Hernán Menosse, un defensa uruguayo al que se le había perdido la pista hacía tiempo, tras un par de campañas en el Recreativo de Huelva, en Segunda división, donde le conoció precisamente José Luis Oltra. La contratación, pues, llevaba el aval del entrenador, que pidió que lo repescaran del Once Caldas colombiano, tras estar cedido en el Rosario argentino. Hasta el equipo pagó un pequeño traspaso para desbloquear su llegada, que se descontó de la comisión de la operación del futbolista y su agencia.

El entrenador valenciano lo convirtió en un indiscutible desde el principio. Es expeditivo y bravo en el quite, de ahí su agresivo apodo del 'talibán', acuñado en Sudamérica. Resulta muy fuerte, es indudable, pero a la vez algo rígido. Lento y sin demasiada cintura. Sufre a campo abierto, sobre todo ante delanteros ágiles. Uche, cuatro años mayor que él, le hizo papilla en el Nou Stadi. Parecía la encarnación de Ronaldo Nazario.

Menosse encadenó desgaste respecto al partido ante el Lugo. Sin frescura en las piernas, se le apreciaron más las costuras. De por sí es un jugador bajo cuestión de la grada, que aprecia su implicación pero que detecta sus carencias. Al lado de un zaguero dominante, ha pasado algo más desapercibido. En los dos primeros encuentros del campeonato, junto a Germán Sánchez, y en los cuatro últimos, al lado del recuperado Saunier, también ha tenido fases ondulantes, aunque sin tantos bajos como cuando hizo pareja con Charlie Dean, un protector menos agresivo y sin tanto liderazgo como los anteriores, junto al que no mezcló nada bien en aquella secuencia de empates seguidos amargada con la derrota en el José Zorrilla.

Que la dirección deportiva también se percató de que tenía un problema en la retaguardia tras la lesión de Germán se evidenció con el fichaje exprés de Chico Flores en la semana posterior al triunfo con el Córdoba. En aquella cita había reaparecido a Saunier, mejorando la parte trasera, pero las gestiones ya estaban encauzadas con el gaditano, en previsión de que el blindaje siguiera dañado. De momento, Flores no ha debutado aunque parece a punto. Su entrada en la convocatoria de este último encuentro podía dar la impresión de que se estrenaría de inicio o recibiría minutos en la segunda mitad. La circunstancia de necesitar remontar impidió el chequeo seguramente.

Tras nueve partidos como titular, es posible que el sábado llegue el descanso para Menosse, si bien habrá que ver cómo se encuentra Saunier, propenso a lesiones musculares y que lleva 180 minutos desde el pasado domingo. Sería, en el caso hipotético inicial, la primera salida de la alineación en Liga para el charrúa. Si es por mera 'rotación' o por un toque del preparador, se verificará mejor en la posterior jornada, ya en Soria, cuando se apaguen los ecos de esta semana intensa que se culmina mañana con el Oviedo.

Un proyecto serio y con aspiraciones de ascenso en la 'división de plata' necesita encajar pocos tantos. En un campeonato de tanto juego discontinuo, quien mantiene la firmeza está acaparando méritos básicos para convertir en oro sus oportunidades. Pero sólo dos puertas a cero contemplan a los nazaríes. En la primera jornada, ante el Albacete, y frente al Lugo el pasado domingo. Algunos de los accidentes tuvieron a Menosse como testigo directo. Pasó con el Barça B, cuando se precipitó en el paso adelante para la presión y los culés lanzaron un pase largo hacia el juvenil Abel Ruiz, que no estaba en fuera de juego. El uruguayo no pudo cazarle en su persecución desde el mediocampo. En un partido controlado con un 2-1 en casa, se pasó a un empate que, a la postre, ya no se alteró.

Otras pifias

En Tenerife, el primer despropósito fue accidental, en un tropezón en una falta botada por el rival entre él y Charlie Dean, que toleró que Longo se quedara luego solo en el área pequeña. La fuga siguiente sí tuvo a Menosse en el ojo del huracán, pues no contuvo bien al propio italiano, de espaldas en el círculo central, a la espera del contragolpe de sus aliados. Se pudo girar tras el forcejeo y dar un pase a Malbasic al costado para el 2-1, amortiguado en las postrimerías con otras tablas finales, tras el autogol de Jorge Sáenz.

El jaleo vino en Valladolid, con los pucelanos destrozando a una defensa mal posicionada y errática en las marcas, sobre todo en la primera parte. Jaime Mata se hinchó y tanto Menosse como Charlie Dean quedaron bajo cuestión. Este último fue el sacrificado en la siguiente cita para que Saunier revitalizara el asunto y bajo su sombra se cobijó el uruguayo hasta antes de ayer, si bien ya habían tenido problemas en Alcorcón, ante un contrario que abogó por el estilo directo, como el Nástic, en los primeros compases.

Uche pareció a unas marchas de más y tampoco Víctor Díaz ayudó a Menosse en uno de los lances críticos. Ahora Oltra tendrá que decidir si prescinde de uno de sus fieles. Si le da un breve reposo o si es mejor otra apuesta. Puede dudar pero no le tiembla el pulso para tomar ciertas posturas razonables. Incluso con aquellos que vinieron bajo su abrigo expreso. De hecho, en algunos encuentros anteriores, a la hora de reaccionar no le importó retirar al propio charrúa con sustituciones más ofensivas. En manos de su valedor queda lo que pase ahora.

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