Granada CF

«Ningún jugador se ha atrevido a tener ascendencia sobre los demás»

Portugal trabaja la táctica sobre su pizarra en uno de los despachos de la ciudad deportiva del Granada/Alfredo Aguilar
Portugal trabaja la táctica sobre su pizarra en uno de los despachos de la ciudad deportiva del Granada / Alfredo Aguilar
Miguel Ángel Portugal, entrenador del Granada

El burgalés cree que ha faltado liderazgo en el vestuario como consecuencia de la confección de una plantilla desde cero

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGranada

Es tan apasionado del fútbol que, por ejemplo, le gusta llegar con tiempo al campo el día de partido y cuenta los metros que hay desde el área hasta el córner para calcular el ancho del terreno de juego. Miguel Ángel Portugal (Quintanilla de las Viñas, Burgos, 1955) no ha podido reconducir al Granada por falta de tiempo, por eso le gustaría volver a intentarlo. Por ahora se centra en acabar con dignidad.

Dijo antes del partido ante el Sporting que su aspiración era llegar al último partido con opciones y no pudo ser.

–No ha podido ser, y eso que si se hubiera cumplido lo que nosotros queríamos, que era ganar, hubiésemos tenido más que alguna oportunidad de conseguir el objetivo. No fue porque no lo luchamos, fue un partido que mejor hemos desarrollado desde que llegué, con un poco más de fútbol que los partidos anteriores, más compactos, con más carácter, con más personalidad. Pero el segundo gol del Sporting nos maniató un poco. A pesar de que seguimos insistiendo ya no tuvimos la claridad que estábamos teniendo cuando conseguimos el empate.

Con el empate parecía que los jugadores recobraban cierta esperanza...

–Sí, sí. Tal y como estábamos jugando tras el descanso pensábamos que éramos capaces de dar la vuelta al marcador. Al equipo se le veía con ese carácter que yo a veces he echado en falta en los primeros partidos. Me gustó el equipo, lo vi más seguro con todas las cosas que hacía. Pero el 2-1 fue una losa muy fuerte. Ya teníamos que empatar y luego ganar y, aunque lo intentamos, se hizo muy cuesta arriba.

¿El hecho precisamente de no saberse reponer a los golpes ha sido una de las claves del bajón del equipo?

–Creo que sí. Sin embargo, en Gijón recibimos el 1-0 en una jugada desafortunada para nosotros y, aun así, el equipo se respuso y consiguió el empate. Lo hizo sabiendo lo que hacía con balón y teniendo llegadas buenas hasta que llegó el empate. Incluso después se vio un Granada con entidad, así lo veía desde el banquillo. Con posibilidades de sacar la victoria. Luego se nos hizo muy complicado.

«A Cristiano hay que entenderlo como es»

Portugal ha vivido muchos años de su vida profesional en el Real Madrid, primero como jugador y luego como entrenador de cantera y directivo. No le sorprendieron las palabras de Ronaldo tras la final de Champions porque «a Cristiano hay que entenderlo como es, si no vas a estar siempre cabreado con sus declaraciones. Muchas veces se dicen muchas cosas de las que el jugador luego está arrepentido». Cree que «el presidente sabe muy bien cómo manejar esas situaciones y a Cristiano». A su juicio, «el mini cabreo que quizá se cogió fue porque no fue su final». Portugal recuerda que «en el Castilla tuve algún jugador que se me echaba a llorar cuando su equipo había ganado por no jugar bien. Es amor propio». Ahora bien, «esas declaraciones después de un fantástico triunfo parecen un poco a destiempo».

Ya con varias semanas de trabajo a cargo del equipo, ¿ha podido hacer un análisis más argumentado de las razones de este retroceso en el rendimiento?

–Fue perdiendo convencimiento y seguridad en sí mismo. Era uno de los asuntos que cuando conocía mejor a la plantilla tenía pendiente. Imprimirles ese carácter, esa seguridad y ese convencimiento que me hubiera gustado imprimirles antes. Contra el Sporting sí que lo dejamos ver algo. Sin embargo, frente al Almería, que lo necesitábamos a partir del gol lo perdimos. Contra el Rayo era mi primer partido pero en el primer tiempo sí que tuvimos cierto equilibrio. Ante el Almería, que era imperiosamente necesario ganar, el primer gol fue una losa. Si hubiésemos tenido el convencimiento de ganar que tuvimos contra el Sporting hubiéramos remontado. Ha sido un poco el devenir del Granada desde que yo estoy. Siendo buenos jugadores, les faltaba ese convencimiento.

¿Le frustra no haber tenido más tiempo para cambiar la dinámica?

–No me gusta decir esas cosas. Vine cuando vine, convencido de que teníamos opciones de meternos en el 'play off'. Me siento desilusionado por la afición, porque no hayamos sido capaces de lograr reengancharnos. Y sobre todo del día del Almería. Sentí un poco de decepción interna de no ser capaz de haber imprimido ese carácter y ese convencimiento al equipo para superar el mal trago del gol al filo del descanso.

Extraña que una plantilla con gente experimentada, que ha jugado al más alto nivel, sufra este declive tan radical.

–Es algo raro porque todos sus buenos futbolistas y muchos han jugado en Primera división en buenos equipos. También es verdad que es un equipo totalmente nuevo. El año anterior el Granada tuvo una temporada muy convulsa, con muchos cambios, muchos jugadores de fuera... este año tuvo que conformar un equipo totalmente nuevo y quizá le ha faltado ese poso que todos los equipos necesitan. Seis o siete jugadores en plantilla que repitieran para darle ese carácter. Con todos nuevos, ninguno se ha atrevido a tener ascendencia sobre los demás. A imponer su criterio, su carácter. Se respetan tanto que ninguno se ha atrevido a tirar del carro. Suele pasar en los equipos nuevos. Posiblemente el próximo año, en el que repetirán varios, tendrán más poso, seguridad.

¿También pudo pesar el tener que asumir como una obligación el ascenso?

–Poco a poco puede ser que le haya ido pesando porque a veces las exigencias acaban volviéndose en tu contra. Si te fijas en la plantilla, evidentemente es uno de los equipos que va a contar para estar arriba, pero no es el único. La Segunda está poblada de equipos muy buenos. En cada ciudad es la misma exigencia. Pero tras un año convulso como el anterior, a muchos equipos les pasa factura. El Córdoba hace unos años le pasó igual y estuvo a punto de bajar a Segunda B. Al Rayo le ocurrió la temporada pasada. También el hecho de tener esa exigencia le ha hecho no irse directamente hacia abajo (a la división de bronce).

¿Duele ver el campo medio vacío y la afición mostrando su tremendo enfado?

–Tienen su derecho. Si me pongo en el lugar del público, siento lo que ellos sienten. No ha sido una campaña para tirar cohetes, ni mucho menos, y se sienten decepcionados. Es lógico que la vuelta a la tortilla la tengan que dar los jugadores con su rendimiento. Cuando hicimos alguna jugada interesante el público estuvo con nosotros.

Queda una última jornada en Los Cármenes. ¿Hay cierto recelo a que se convierta en una fiesta cadista?

–Esto tiene que ser un partido de fútbol normal donde todo profesional tiene que salir a ganar. Seguro que viene mucha gente de Cádiz, pero creo que nuestro público sabrá responder. Es un partido bonito, un derbi andaluz entre dos equipos importantes. Uno se juega conseguir sus objetivos y el otro ganar porque es la profesión de sus jugadores y por orgullo. En Gijón dimos muestras de lo que podemos hacer y me gustaría corroborarlo contra el Cádiz.

El morbo de quién forma parte del Cádiz le da una connotación distinta...

–Yo también jugué en el Cádiz, pero nos tenemos abstraer de todo. A nosotros solo nos vale ganar el partido para ofrecérselo a la afición y acabar de la manera más digna posible.

Ya ha dicho públicamente que le gustaría seguir la temporada próxima. ¿Por dónde le gustaría encaminar el proyecto?

–Es para hablarlo con tranquilidad. Me encuentro muy bien en una ciudad bonita, en una ciudad deportiva de élite para acoger toda una metodología de trabajo. Conozco mucho mejor la plantilla que cuando vine a pesar de que han pasado solo cuatro semanas.

¿Alguien se ha dirigido a usted?

–Por ahora no. Teníamos cosas habladas en caso de que consiguiéramos el objetivo (renovación por un año), nada más. Tenemos que acabar bien.

¿Por dónde le gustaría encaminar su futuro?

–Me gustaría quedarme en España un poco más. Llevo cuatro o cinco años fuera.

¿A quién ve fuerte de cara al 'play off' de ascenso?

–Se suele pensar que el que acaba tercero tiene ventaja y, sin embargo, suele ocurrir que el que se mete el último es el que acaba ascendiendo. El Sporting tiene buen equipo, el Zaragoza ha hecho una gran segunda vuelta y se encuentra fuerte. El Valladolid, el Cádiz, es un conjunto compacto... pero quizá me decantaría por que el Zaragoza puede llegar en las mejores condiciones.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos