El corazón del Granada

Los que se montan en la nave cuando suele abandonarse

Integrantes de la peña Reconquista Nazarí, posando en la Puerta de la Afición./
Integrantes de la peña Reconquista Nazarí, posando en la Puerta de la Afición.

La peña granadinista Reconquista Nazarí surge en un momento donde el abonado de pega suele desaparecer. La mala campaña del club y el posterior descenso les animó a dar el callo en Segunda. Ya casi son una cincuentena

GABRIEL S. CARACUEL

El Granada guarda a día de hoy un patrimonio humano monumental que es herencia directa de la gesta del ascenso en Elche. La conmoción e ilusión de una ciudad entera por tener a un club de fútbol en Primera división condicionó a que la multitud no sólo se abonase para seguir la estela de la plantilla, sino que se conformasen núcleos granadinistas que perduran en su mayoría actualmente. ¿Pero un descenso puede asimismo levantar el ánimo para encauzar exacta determinación? La respuesta no sólo es afirmativa, sino que incluso la nominación de la peña que protagoniza estas líneas refleja en cierto modo su motivo de creación, fundada hace escasos meses y en mitad de una de las campañas más grises de la historia rojiblanca.

La peña Reconquista Nazarí refleja esa voluntad de sacar pecho ante las circunstancias desdichadas. Cuando el Granada daba sus últimos coletazos en la cúspide de la élite, un grupo de personas afines al sentimiento horizontal -pero desconocidas entre ellas- ya dialogaban a través de las redes sociales acerca de la realidad del club mediante un grupo de Facebook. Uno de esos componentes, José Antonio, decidió proponer la idea de formar una peña. Hoy rozan la cincuentena: «Cuando nos vimos por primera vez ya fue para firmar los estatutos. Hay empresarios, guardias civiles, médicos, etc. Somos una peña muy familiar», señala José. Él se enganchó en Segunda A, y desde entonces ha ocupado un asiento en la grada. Ahora comanda una agrupación con gente de Mallorca, Almería o Barcelona, entre otros destinos.

Ante la pregunta obligada de por qué han conformado una agrupación justo en los momentos más aciagos, José lo tiene claro y habla en nombre de todos los integrantes: «El que lleva en el corazón al Granada le da igual que esté de capa caída o en divisiones inferiores». El concepto es ese, levantar el ánimo de la entidad y de la grada, personificando la idea de que en los descensos no sólo se baja gente de la nave, sino que hay otros valientes que están dispuestos a conducirla por muy serpenteante que sea el camino hacia el retorno.

Como proyecto en mente a corto plazo es hacer la típica puesta en largo, para oficializar la peña e invitando a personalidades del club. Es un paso más para conocer la idiosincrasia del organismo, del que esperan que suba a Primera este año. Catalogan la campaña pasada como «un paso para atrás», pues ven lógico que el horror expuesto jornada tras jornada culminase con el peor de los desenlaces. Mientras tanto, esperan seguir creciendo y apoyar al equipo independientemente de si sube o no este año.

El nombre de la peña es inamovible en el caso de que se amarre la élite de nuevo. Será un distintivo que recordará el motivo de su existencia, lo que dará prestigio a la causa. José Antonio reconoce que como mucho, y durante la campaña en la que hipotéticamente se consiga el ascenso, las bufandas de la agrupación rezarán un 'ya estamos aquí' en vez del 'volveremos' que tanto se predica ahora. Que comience la reconquista.

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