Granada CF

Metódico, trabajador y muy amigo de mantener su puerta a cero

Metódico, trabajador y muy amigo de mantener su puerta a cero

Tres periodistas que han seguido de cerca la carrera de Diego Martínez coinciden en destacar ciertas características en el nuevo entrenador del Granada

Antonio Navarro
ANTONIO NAVARROGRANADA

Con ilusión y con hambre de construir un equipo competitivo. Así dijo sentirse Diego Martínez el día de su puesta de largo como entrenador del Granada. El joven técnico, de 37 años, tendrá la oportunidad de demostrar su valía en el equipo más representativo de la provincia que lo vio crecer como entrenador, aquella en la que disfrutó como aficionado de los ascensos conseguidos ante el Guadalajara, el Alcorcón o el Elche.

Varios periodistas han seguido su trayectoria con el paso de los años. Ellos ayudan a conocer qué cabe esperar del Diego Martínez entrenador, más allá de los tres pilares (humildad, ilusión y competitividad) con los que él mismo anunció que quería edificar su proyecto.

Motril CF

Tras pasar por el Arenas de Armilla, Martínez dio el salto a un clásico del fútbol provincial como el Motril CF y allí José Antonio Salvador, colaborador de este diario, destaca que «llegó mediada la temporada 2007/08 y luego continuó otra más. En aquellos años los equipos eran mucho más ordenados defensivamente y a él no le gustaba que le metieran goles». Como entrenador «era muy metódico» y en su Motril «premiaba el orden defensivo y aprovechar bien los goles marcados». Salvador apunta que en la localidad costera dejó «una buena huella» aunque no pudo lograr el ascenso a la Segunda División B porque en su segunda y última campaña, pese a quedar tercero en la competición liguera, un equipo alicantino –La Nucía– se cruzó en su camino y lo dejó sin premio en la promoción de ascenso a la categoría de bronce. Pesó demasiado el resultado de la ida (derrota por 3-1), que el Motril no pudo remontar en el estadio Escribano Castilla (1-1).

Del banquillo blanquiazul el ahora técnico del Granada pasó a formar parte de la estructura del Sevilla FC, un club al que llegó de la mano de su agente, Juan Maraver, con el beneplácito del hoy director deportivo de la Roma, Ramón Rodríguez 'Monchi'. Allí consiguió los éxitos que hasta la fecha más brillan en su currículo: hizo campeón al equipo juvenil de División de Honor, ganó una Europa League como ayudante de Unai Emery y ascendió con el filial sevillista de Segunda B a Segunda, categoría en la que lo mantuvo sin demasiados agobios durante el curso 2016/17.

Sevilla Atlético

El periodista Carlos Vizcaíno, del diario Estadio Deportivo, lo define como un técnico «afable» con la prensa, «metódico» en su manera de trabajar y confirma lo que es fácil de sospechar: que en Sevilla «hay muy buen concepto de él». Vizcaíno considera que en sus años como técnico sevillista demostró «buena vista, que es un entrenador moderno y un analista», al estar muy pendiente de todos los matices que rodean a un encuentro. Curiosamente, en una entrevista le preguntó sobre su fútbol defensivo, aunque Diego Martínez no coincidió con él en que en sus planteamientos sea más importante el trabajo en la retaguardia.

No obstante, si tiene que definir su manera de entrenar Vizcaíno resalta que el estratega construye equipos «sólidos, con mucho ritmo», que es «muy trabajador» y que «no se encasilla en un solo sistema de juego porque aquí en el Sevilla juvenil utilizaba un dibujo y luego en el Sevilla Atlético y en el Osasuna lo he visto usando diferentes sistemas». De los jugadores que tuvo a su cargo en el filial hispalense destaca que «quizá el que más creció fue Borja Lasso, aunque a Bernardo lo fichó y le aportó al equipo mucha inteligencia defensiva y veteranía. A Ivi (hoy delantero del Levante) también le sacó mucho partido».

Osasuna

Quizá el club en el que le fueron peor las cosas fue el último al que entrenó: Osasuna. Diego Martínez llegó el pasado verano a un equipo recién descendido que, al igual que el Granada, estaba 'obligado' por su propia afición a pelear por estar nuevamente con los mejores, algo que no consiguió, pues acabó la temporada en el octavo lugar de la tabla.

El periodista Fernando Ciordia, del Diario de Navarra, destaca que su principal virtud como técnico rojillo fue que «diseñó un bloque sólido, compacto y que al final era muy defensivo. Como la temporada anterior Osasuna había encajado demasiados goles en contra (94) creo que eso lo tenía como premisa principal: construir un bloque y que los demás equipos no le hicieran daño atrás». Ahora bien, la otra cara de la moneda fue el rendimiento ofensivo del equipo pamplonica, peor de lo esperado. «Él entendía que dejar la portería a cero era la primera piedra para conseguir la victoria y eso hacía que el equipo ofensivamente no se soltara, por lo que su defecto es ese: que a la afición no le ha sabido transmitir alegría con su juego. A nivel ofensivo a Osasuna le faltó bastante alegría y bastante creatividad, de ahí un poco la decepción que se llevó la gente».

En un equipo en el que el propio Martínez admite que «ha crecido mucho como entrenador» el técnico dejó su huella positiva en materia defensiva, ya que el Osasuna fuera de casa «fue de los equipos menos goleados de Europa». No pudo recurrir demasiado al filial porque el segundo equipo «terminó descendiendo a Tercera» y la plantilla diseñada era «para intentar ascender a Primera», pero futbolistas como el defensa Unai García o el mediocentro Lucas Torró «crecieron mucho con él en el banquillo y el segundo no sería de extrañar que jugara pronto en Primera división».

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