EL CORAZÓN DEL GRANADA

El oso de Madrid que cambió el madroño por el escudo nazarí

La Peña del Granada en Madrid, con la presencia de Gerardo Morales y Diego Mainz. / R.I.

La Peña del Granada CF en Madrid comenzó a gestarse en el estadio del Valladolid, cuando el equipo se jugaba la permanencia a una carta. Los aficionados allí presentes decidieron organizarse para ver los partidos juntos

GABRIEL S. CARACUEL

La historia de una amistad unida por el fútbol puede aflorar en momentos dónde la agonía supera al sentimiento irracional hacia tu escudo. Valladolid fue el escenario, concretamente cuando el Granada de Lucas Alcaraz (en su anterior etapa) se jugaba la salvación a una carta. Un grupo de aficionados residentes en Madrid que presenciaba el enfrentamiento en las gradas del José Zorrilla se percató de una curiosa circunstancia: varios de los presentes residían en la capital, pero acudían al partido de forma autónoma. La salvación in extremis propició un clima apetecible que derivó en la decisión de organizarse entre ellos, para que el resto de encuentros no fuesen por casualidad. La sintonía se hizo real y bajo un apelativo: Peña del Granada CF en Madrid.

La previsión inicial de alcanzar 30 afiliados resultó ser un planteamiento modesto, pues ya en su primera campaña, la 14/15, reclutaron 60 gargantas, justo el doble. El año pasado fueron 80, y esta temporada van por el mismo camino para afrontar la 'corazonada' en Segunda. Confían además en que nadie se bajará del barco a raíz del descenso: «somos una peña de personas, no de resultados. Valoramos el ambiente, la amistad y los buenos ratos sobre todo lo demás», comenta Jaime Esteban, presidente de la agrupación.

Año de Fundación
2014.
Nº de peñistas
80.
Lugar de la sede
Sin sede oficial.
Presidente
Jaime Esteban Tortosa.
Ubicación en el campo
No residen en Granada.

Incluso son una fábrica de sentimiento nazarí puro; como el caso de un peñista madrileño, con ascendencia paterna de Guadix pero criado plenamente en la capital. Siempre le inculcaron los valores del club de su tierra y los predica con pureza: «sus amigos, también de Madrid, se vieron arrastrados por el buen ambiente y han acabado dentro de la peña», narra ilusionado.

Los partidos que se disputan en casa no se viven, lógicamente, bajo el ímpetu y ambiente de Los Cármenes. La fórmula empleada para solventar esto ha sido convertir una sala de reuniones que se ubica en la oficina de un peñista en su auténtico fortín; ahí siguen paso a paso a la plantilla de igual forma que lo harían en el graderío del recinto zaidinero, pese a las complicaciones de reunir a todos los peñistas: «juntarse 20 personas a la hora del partido es toda una gesta. De lo que se trata es que seamos un número amplio, para que cuando uno no pueda venir, venga otro», comenta Jaime.

Aludiendo a los desplazamientos, la situación geográfica de Madrid permite que todos los destinos estén a medio camino. Han ido a Bilbao, Valencia o Valladolid, junto a todos los enfrentamientos en la capital: Rayo, Madrid, Getafe, Leganés, etc.

También poseen su particular concesión de premios. Otorgan una figura en resina del emblema madrileño bajo la alternativa rojiblanca: el oso se encarama al escudo del Granada CF, y no a un madroño. Los primeros galardonados fueron Javier Rufete y Javier Jiménez, exjefe de prensa el primero y exvicepresidente el segundo. Pero ya no es época de celebraciones. La peña define la campaña pasada como la 'Crónica de una muerta anunciada': «es lo que pasa cuando se acaba con la columna vertebral y con los jugadores más implicados sobre el campo. Se ha echado de menos la autoridad». Desde la distancia seguirán animando, aseguran, aunque con miedo de que el oso acabe por abatir al escudo.

Fotos

Vídeos