La resaca

La losa de dieciséis goles encajados a balón parado

Joselu se echa las manos a la cabeza./BALDOMERO
Joselu se echa las manos a la cabeza. / BALDOMERO

El Granada encalla en los mismos errores defensivos de toda la temporada, acusados sobre todo en las acciones de estrategia del contrario, como en Lorca

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

1. El Granada sigue atrapado en un terrible bucle temporal del que es incapaz de huir cuando se aleja de Los Cármenes. Deambula sobre sus torpes huellas e incurre en pifias recurrentes, ya manidas. La esperanza de ruptura tras la victoria en Córdoba quedó en una mera raya en el agua. La vida sigue igual.

2. El balance como forastero es desolador, con sólo 14 puntos de 51 posibles. El equipo se desangra fuera de casa y acusa muchísimo algunos despistes fatales a balón parado. En total, incluyendo un penalti en contra, ha encajado dieciséis dianas por acciones de estrategia del rival en toda la temporada.

3. A estos fallos de concentración se une el haber encajado tantos en las últimas cinco salidas bien a las puertas del descanso o a poco del final del encuentro. A menudo, por desatenciones individuales flagrantes que dejan retratados a algunos de los infractores. Lo de Lorca fue un paso más hacia el patetismo, con dos saques de esquina en los que el conjunto pudo hacer mucho más, en especial en el que supuso la puntilla.

4. El principal reproche que se le hacía a José Luis Oltra estaba en el rendimiento a domicilio y, en segundo término, en las dificultades para evitar situaciones de pizarra de los contrarios. Así le llegó el palo en Lugo, que comprometió la visita del Nástic, en la que los rojiblancos fallaron una posibilidad franca, con el penalti que Machís estrelló en el poste. A su vez, el primer gol del Oviedo en el Tartiere nació de la continuación de un saque de esquina, en la que Chico Flores comprometió a Varas y este se inmoló mientras trataba de evitar la salida por el fondo, dejando el balón a merced del rival para marcar, justo antes del entreacto.

Otro ejemplo, repetido en sus cinco salidas más recientes, está en los tantos recibidos en los últimos minutos del primer o segundo tiempo

5. En su declaración de intenciones, Morilla hizo un análisis acertado de la debilidad nazarí. Había que mejorar en la parcela trasera y tenían que llegar los resultados como visitante para seguir aspirando al ascenso directo. Aunque su puerta se quedó inmaculada en su debut ante el Numancia, en Lorca la preocupación se disparó, en un muestrario de fragilidades impropio de un aspirante a subir ante un conjunto con el sello de envío a Segunda B.

6. Los berrinches a causa del esférico detenido salpican toda la campaña. Se inició con una pena máxima del Zaragoza. Siguieron en Tenerife con una falta al área que acabó culminando Longo. Con un penalti convertido por Curro y un córner materializado por San Emeterio se impuso el Sevilla Atlético en Los Cármenes.

7. El Rayo aprovechó indirectamente otro bote desde la esquina para que Dorado, incorporado, acabara anotando ante Rui Silva aquel día. El Almería llegó a poner un 2-2 merced a un libre indirecto de Alcaraz y un remate de Morcillo tras un envío lateral. En Cádiz fue Kecojevik el que acabó cabeceando. En Albacete, Aridane.

8. La rutina prosiguió ante el Zaragoza, con Grippo de rematador; ante el Barça, en el segundo del 3-0 final, con Miranda finiquitando en el rechazo de un córner; y con el Tenerife en el tramo final, con Villar rubricando en el minuto 84. El lapso de paz se acabó en Lugo, rebrotó en Oviedo y masacró en Lorca.

De los positivos, tres fueron de penalti y otros tres, córners en propia puerta del rival

9. Doce muescas favorables establece el Granada bajo esta suerte, tres de ellas con penaltis (Joselu ante el Barça B y el Sporting; Machís frente al Lorca, ambos en la primera vuelta). Erraron dos: Ramos ante el Córdoba y Machís frente al Nástic. El resto de balones parados viene de una falta directa de Pedro ante el Zaragoza; un cabeceo de Saunier (Alcorcón); una falta lateral concretadas por Machís (Lorca); un córner conectado por Joselu (Sevilla Atlético); una falta indirecta que sacó Kunde, peinó Puertas y cerró Pedro (Almería); un tiro libre de Álex Martínez (Albacete); y tres córners en propia puerta de Aitor Sanz (Tenerife), Christian (Oviedo) y Álex Pérez (Sporting).

10. A los datos más corrosivos se unen los que ejemplifican cierta falta de tensión en minutos cruciales, al final de las partes. Ocurrió en el Miniestadi, recibiendo el 3-0 en el minuto 88. Pasó en Córdoba (m. 44) aunque luego el Granada remontara. Se acusó en Lugo, con la falta absurda que hizo Hjulsager y que luego peinó Pita, ya en periodo de prolongación. En Oviedo fue como en El Arcángel, mientras que en Artés Carrasco pasó en el 43 y el 84. Morilla tiene mucha faena por delante. No es sencillo escapar de esta losa. Le toca tomar algunas medidas severas.

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