GRANADA CF

El lento ritmo de aclimatación de Matthieu Saunier

Una vez aceptada su posición en el equipo, el francés debe recuperar el terreno perdido en la pretemporada antes de empezar a jugar

CAMILO ÁLVAREZGRANADA

Muchos culebrones se han vivido este verano en el seno del Granada. Algunos, como el de Adrián Ramos, han acaparado muchas miradas y otros han pasado ciertamente más desapercibidos pese a que han sido casos complejos. En este último grupo se incluye el de Matthieu Saunier, un futbolista con mucho nivel al que le persigue la irregularidad por culpa de su físico. El francés, pese a no jugar en exceso el pasado curso (16 partidos), fue el mejor defensa del Granada, algo no excesivamente difícil teniendo en cuenta el nivel general. Su representante le estuvo buscando destino hasta el último día del mercado estival pero no le encontró un acomodo del gusto del futbolista.

Aceptó entonces seguir en Segunda. No era un drama para él. El problema es que ese compás de espera ha jugado en contra de su preparación de pretemporada. Más centrado en desojar la margarita, le ha faltado mayor intensidad para ultimar su puesta a punto. Oltra habló con el futbolista una vez aclarada su situación para transmitirle que se trata de un jugador más, con las mismas posibilidades de jugar que el resto.

Con un grupo de futbolistas más conjuntados, al francés le va a costar entrar en la dinámica de competición. Para colmo, de nuevo unos problemas físicos le apartaron de tener minutos en la Copa. Era la intención del entrenador valenciano ofrecerle la titularidad frente al Zaragoza. El sábado de la semana anterior se ausentó del entrenamiento por culpa de una gastroenteritis. El domingo descansó el equipo y el lunes, lejos de mejorar, mantuvo esas molestias, que le llevaron a acudir al hospital para hacerse pruebas que descartaran un problema más grave. Sólo entrenó el martes en la previa del encuentro, muy poco espacio para que Oltra decidiera incluirlo siquiera en la convocatoria.

Ahora empieza de cero pero con el hándicap del calendario. El Granada viajó la pasada semana a Tenerife y el próximo sábado lo hará a Valladolid, dos plazas complicadas para probaturas. Tendrá que esperar a un encuentro menos exigente o convencer a su entrenador en las sesiones diarias de que está en perfectas condiciones para rendir al máximo. Pese a los errores que se han producido en defensa, Oltra no está descontento con el rendimiento de Menosse y Charlie Dean.

Saunier debe estar acostumbrado a remar contra las dificultades. El curso pasado también le costó empezar a tener minutos. A Paco Jémez no llegó a convencerlo. Tanto es así que se llegó a pensar que protagonizaría un caso similar al de Musavu-King en 2015, aquel central gabonés que no llegó a entrar en una convocatoria antes de dejar el Granada. Saunier no tuvo su oportunidad hasta la jornada 10 -ya con Alcaraz-. Desde entonces se convirtió en indiscutible hasta que empezó su nefasta serie de lesiones musculares. Su propensión a ellas y el miedo a recaer le hacen estar en el dique seco demasiado tiempo a lo largo de la temporada.

Trabajo extra

En el entrenamiento de ayer Saunier formó parte de un grupo de futbolistas con trabajo extra después de la sesión grupal. Junto a Hongla, Kunde, Manaj y Licá -todos ellos en el punto de mira por muy distintos motivos- estuvieron haciendo carrera en intervalos. Una puesta a punto en toda regla de los futbolistas que han llegado a última hora (Licá y Manaj) o que no han aclarado su futuro hasta el final del mercado (Hongla y Saunier), a los que se ha sumado Kunde como parte de su formación personal.

El entrenamiento, más allá de este detalle, tuvo poca historia. Los titulares completaron la parte física antes de marcharse al vestuario mientras que los suplentes y no convocados en Tenerife trabajaron las llegadas a portería. Viendo la sesión parece que puntería no le falta a la plantilla, aunque luego en los partidos cuesta demasiado generar ocasiones. El Granada descansará hoy y volverá al trabajo este miércoles.

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