Granada CF

Joselu, de titular estable a suplente habitual

Joselu, de titular estable a suplente habitual
A. A.GUILAR

Seco durante lo que se lleva de 2018, su aparente falta de compatibilidad con Adrián Ramos impide que participe más

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

El ímpetu de Joselu provoca que se gane el cariño de los aficionados del equipo en el que juega. Se percibe en Los Cármenes y se observó en Lugo, donde fue pichichi el año pasado. Ovación al esfuerzo y la garra. Sus armas para paliar alguna carencia que él trata de compensar con ese trabajo infatigable y, por supuesto, con goles, hasta hace poco seguía siendo el máximo realizador de los rojiblancos, con nueve. Pero su mecha se ha mojado en 2018.

Con menos participación –sólo tres titularidades– y superado como mejor artillero por Machís –que ya lleva once–, Joselu ha pasado de indiscutible a suplente habitual. Influye la emergencia de Adrián Ramos, que con ritmo está alcanzando el nivel que se esperaba de él. La falta de compatibilidad con el colombiano, pese al afán de José Luis Oltra para que se junten en muchos encuentros, le está quitando protagonismo desde que arrancó este año.

La última muesca del delantero onubense data del 20 de diciembre ante el Sporting (1-0). La consiguió de penalti, en una infracción a Espinosa. Quebró así una racha de tres citas previas sin anotar, aunque lo que no esperaba es que pasaría nueve jornadas sin ver puerta, de momento, o que empezaría a sentarse más en el banquillo. Aún fue titular en Cádiz, (derrota por 1-0) pero ya quedó de suplente en Albacete, donde Oltra sorprendió con Rey Manaj de inicio. Como primer recurso de ataque se decantó por Ramos. Joselu disputó 27 minutos.

A partir de entonces el colombiano se aposentó en vanguardia. Joselu encadenó apariciones esporádicas: tres minutos con el Zaragoza (victoria por 2-1), 29 ante el Barça B (derrota por 3-0) y cuatro minutos ante el Tenerife (triunfo por 2-1). Peña vio la expulsión ese día y le permitió volver a la formación junto a Ramos. Aunque no mezclaron bien, ganaron ante el Tenerife (1-0, gol de Machís) y repitieron en Córdoba, manteniendo sentado a Peña (1-2). El peruano se convirtió en revulsivo aquel día y relegó de nuevo a Joselu, que sólo sumó cinco minutos ante el Alcorcón y diez en Lugo. Intentó reivindicarse pero las cosas no le salieron, en el 4-4-2 al lado de Ramos. Parece que ambos cazan mejor solos y el cafetero anda con confianza. Joselu aguarda su turno para mostrar que puede ser fiel a su cita con la meta.

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