Granada CF

El Granada hospeda a su 'hermano' chino

La plantilla y el cuerpo técnico del Chongqing Dangdai Lifan posan al final del entrenamiento de ayer para IDEAL en la ciudad deportiva del Granada. / ALFREDO AGUILAR

El Chongqing del presidente John Jiang vuelve a pasar parte de su pretemporada invernal en la ciudad | Su entrenador es el exseleccionador luso Paulo Bento y todos han quedado maravillados de las instalaciones del club, al que vieron el viernes

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGranada

A Marrakech o Friburgo, urbes hermanadas ya con Granada, habría que añadir a Chongqing, una metrópoli china a la que el parentesco le viene a raíz del fútbol. Entre sus equipos representativos coincide el dueño, que es a la vez el presidente. El mandatario John Jiang ha promovido, por segundo año consecutivo, una estancia del club de su país en la ciudad de la Alhambra para abordar la primera parte de su pretemporada, debido a que su campeonato no arranca hasta el 3 de marzo. Durante esta última semana, a veces en un campo paralelo a los propios rojiblancos y otras por tarde, los pupilos del portugués Paulo Bento, el que fuera seleccionador luso, se han ejercitado a conciencia para los desafíos de esta campaña, mientras lanzan mensajes de ánimo para su allegado nazarí, al que vieron en acción el pasado viernes, ante el Zaragoza. Le dieron suerte.

Las instrucciones en distintos idiomas hacia los 29 futbolistas en plantilla se cruzan sin freno sobre el césped, en un aparente guirigay babélico. Los cinco ayudantes de Bento, más otros tres nativos, ordenan desde distintas zonas, con los traductores a su lado como sombras. Unas veces transmiten en su portugués propio y otras, en inglés. Los intérpretes tratan de comunicar cada mensaje en la lengua oriental con precisión, rapidez y la misma vehemencia con la que los emiten los auxiliares. Aunque parezca complicado, las indicaciones se comprenden, reina un ambiente sano y hasta se percibe ya una complicidad entre el cuerpo técnico y los futbolistas, aunque el espacio para el asueto y las bromas se ciña al final de la sesión. La presencia de brasileños, como el flamante fichajes Fernandinho, llegado del Gremio, favorecen una mezcla de culturas que aparentemente funciona.

«China se está convirtiendo en un buen lugar para competir y estamos recalando muchos brasileños», apunta el extremo, que a sus 32 años enfoca con humildad el último tramo de su carrera. «Lo que quiero es ayudar, no me marco cifras de goles», objeta. Junto a los demás pudo asistir al Granada-Zaragoza, elogiando la capacidad de remontar de los de Oltra. «Me gustó. Se repuso al primer gol, consiguió empatar y luego remontó con la presión de estar ante la afición y tener que vencer en casa. Es obvio que necesita mejorar cosas, como cualquiera, pero lo veo bien», al tiempo que piropeó a Adrián Ramos, pues «fue el que más me llamó la atención, es muy peligroso».

«Tienen una buena relación con el balón pero falta organización», analiza su técnico

Qing Wu, el capitán de la escuadra, es uno de los que repite respecto a la visita año pasado. «Nos alegramos por la victoria del Granada. El partido nos sirvió para aprender, es una referencia», aporta. Al centrocampista le encanta el lugar en el que han trabajado. «Las instalaciones son magníficas. Mejores que las que tenemos en China. Nos hemos adaptado mejor que la otra vez», resalta. Un chef del Chongqing llegó unos días antes que ellos para trasladar cómo se preparan algunos de los platos que ellos consumen en el hotel en el que han pernoctado, aunque con el paso de los días ya han comido un menú convencional, dentro de la variedades que suelen consumir los futbolistas.

Para Paulo Bento, que ha dirigido a equipos de prestigio como el Sporting de Portugal o el Olympiakos, no es la primera experiencia fuera de Europa, pues también comandó al Cruzeiro, pero esta es sin duda la aventura más rupturista de su carrera. «Los chinos tienen ganas de progresar y que se valore más su fútbol, de ahí a que capten a técnicos con una reputación», observa.

Bento lleva apenas unas semanas en el cargo pero ya ha tenido tiempo de percibir que «es distinta la manera de entender este deporte, de jugarlo, de prepararlo, la propia organización. La comunicación con los propios jugadores también influye». El Chongqing quedó en mitad de la clasificación en el último curso y Bento aspira a tener «una Liga tranquila, que nos permita continuar en Primera. A la vez, intentar que mejore la gente más joven, junto a los que tienen más conocimiento. Hay que intentar conseguir resultados pero al mismo tiempo dejar un legado para el club, una idea, para que en un futuro pueda seguir progresando -destaca-. Es algo que nos tenemos que marcar los entrenadores, mi reto».

Poco tiempo han tenido para el disfrute. Esta vez no se ha celebrado una cena con la plantilla y el cuerpo técnico del Granada, como pasó en la otra ocasión, restringiéndose todo a actos más privados.

Amistoso con el filial

Tras diez días en España, el Chongqing abandonará su estancia el sábado. Hoy disputaban su último amistoso, a mediodía ante el filial rojiblanco a puerta cerrada, en la propia ciudad deportiva, en el que han perdido por 1-0. La concentración la han completado con otra cita ante el Marbella, de Segunda B, en tierras malagueñas (2-3 para los chinos) y ante los franceses del Lausanne (1-1), en el que ahora milita Enzo, hijo de Zinedine Zidane. A continuación seguirán afinándose en Dubái, donde acometerán otros tres compromisos.

A Bento le gustaría visitar Granada con detenimiento, «no hemos podido disfrutarla», y muestra su agradecimiento a los empleados rojiblancos. Ayer, además, mantuvo una cordial charla con José Luis Oltra en la que intercambiaron impresiones. Sobre su plantel, está convencido de que cuenta con valores que podrían llegar a Europa: «Creo que la parte técnica es buena, tienen buena relación con el balón. Hay que mejorar en la parte de entendimiento del juego, la organización colectiva en ataque y defensa».

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