El corazón del Granada CF

La gente de Dúrcal no sólo canta rancheras

Los integrante de la peña de Dúrcal 'Fuera de juego', en la cena de fin de temporada.
Los integrante de la peña de Dúrcal 'Fuera de juego', en la cena de fin de temporada.

La peña durcaleña 'Fuera de Juego' espera impaciente la vuelta de la competición, este año en Segunda, y con el asunto pendiente de la reubicación de sus localidades en el estadio

GABRIEL S. CARACUEL

Rocío Dúrcal, en una de sus rancheras más afamadas -Amor Eterno-, conjuga su funesta existencia vital con la impotencia de anhelar a un ser querido que ya ha entregado el ropón. Bien podría ser la letra una declaración de intenciones y conmiseración de la peña granadinista Fuera de Juego del municipio homónimo hacia el sentimiento rojiblanco horizontal, hoy entre algodones tras el varapalo del descenso. Pero, a diferencia de la Española más Mexicana, los ojos de los peñistas no lloran en silencio, aunque sí se nota en sus rostros el sufrir del adiós.

Parafraseo aparte, no son tiempos cómodos para el granadinismo; aunque Gabriel Montoro, presidente de este círculo durcalense, comente que a final de esta temporada organizaron una comilona para «'celebrar' el descenso». Qué menos que sacar partido de la camaradería, aunque el escudo que defienden tenga el contorno ligeramente diluido por las circunstancias.

Año de Fundación
2014.
Nº de peñistas
73.
Lugar de la sede
Dúrcal.
Presidente
Gabriel Montoro Liranzo.
Ubicación en el campo
Fondo norte alto impar.

Además, guardan otro motivo para 'estar pensando siempre en el ayer': son la única peña afectada por los cambios de asientos que se producirán en el Nuevo Los Cármenes tras la eliminación de las esquinas y la reubicación de la afición visitante. Llevan varios años intentando que todos los peñistas estén en el mismo núcleo del Fondo norte, por lo que ahora están inmersos en negociaciones con el club: «les pedimos que tengan consideración con nuestra situación».

Por lo demás, saben apreciar el gusto de las victorias y el espanto de la decepción: «qué mayor anécdota que ir con ilusión de ganar al Real Madrid en el Bernabéu y que te caiga un 9-1 en contra. En el minuto veinticinco íbamos empatados a cero y pensábamos que se podía hacer algo. Pero te pintan la cara de esa manera y te quedas desencajado». Y es que en el apartado de salidas ha sido más de una ocasión la que se han quedado 'offside', como aquella dolorosa derrota en Almería en 2014, donde el cuadro granadino ofreció una imagen apática y sucumbió tres a cero, pero bajo el recital de atajadas que brindaron ambos cancerberos, Esteban por parte de los indálicos y el heleno Karnezis como nazarí.

Son ya varias temporadas las que han acompañado al equipo fuera de los dominios rojiblancos, incluso antes de constituirse como peña oficial: «llevamos cinco años viajando a Málaga. También hemos ido a Madrid o Sevilla, e incluso algún componente visitó San Sebastián o Valencia». Como siempre, el valor del sacrificio va más allá del fútbol y los colores de sus zamarras: «al final, todo esto se hace por estar con la familia y amigos».

Desde que se organizaron como asociación oficial percibieron que el órgano que gestiona la mayoría de las peñas del Granada era el G19, gracias al cual comentan que sienten cercanía con el club, les oyen más que a las peñas individuales, y además valoran la línea de acción que se promulga: condenar enérgicamente la violencia, ya que de lo que se trata es de arropar al equipo independientemente de su rendimiento sobre el tapete. Mientras la espera estival aminora el luto, desde Dúrcal ya se atavían para cantar rancheras, boleros y lo que haga falta desde su Amor Eterno hacia estos colores.

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