Cómo funcionar sin la ayuda al descenso

Si los rojiblancos no suben a Primera tendrán que enfrentarse a una realidad en la que ya no dispondrán del dinero que LaLiga da a los que bajan. Aun así, el equipo puede asumir gran parte de sus cargas

Cómo funcionar sin la ayuda al descenso
Ramón L. Pérez
Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

Si el Granada sube a Primera división, supondrá una tremenda alegría en la ciudad y su afán estará en montar el mejor equipo posible para pelear por la salvación. Pero si se queda en Segunda, el asunto cambia y empeora bastante en lo económico. Para empezar ya no disfrutaría de la ayuda al descenso recibida esta campaña, cifra no hecha pública pero que algunas estimaciones colocan en torno a los 12 millones de euros. Es probable que se resientan también los ingresos televisivos. De los cerca de 10 millones actuales bajaría a la horquilla entre 7 y 8. Otro factor a tener en cuenta (taquillas, abonados y patrocinios) dependerá de la masa social y de la pericia en el ámbito comercial de los trabajadores del club.

La última vía de entrada estaría en la parte extraordinaria, en los traspasos, pero no se atisban grandes ventas potenciales. Apenas Peña, al que el club quiere mantener, más los cedidos Rubén Pérez, Krhin y quizás Carcela tienen mercado posible. En el caso del astigitano, a repartir con el Atlético. El esloveno, apenas 400.000. Con el belga-marroquí costaría amortizar los 2,5 millones pagados por el 75% de sus derechos, precisamente al club, el Standard de Lieja, en el que ahora está en préstamo.

'Grosso modo', los ingresos se caen a la mitad. Si el techo salarial se elevaba a 17,869 millones esta temporada, el de la que viene se desplomará en proporción, aunque ahí está el ejemplo del Rayo, al que le ha bajado sólo 5 con respecto a la anterior ( de 13,3 a 8,295). Tal vez el Granada sea capaz de maniobrar para atemperar una hipotética caída, en caso de que no logre la reacción en la actualidad. Siempre quedaría por debajo del Málaga, Las Palmas y Deportivo, aunque es factible que fuera el cuarto en discordia.

En la dirección se hace cuentas y se asume que pueden soportar la remesa de futbolistas que continuaría ligada al club. Son catorce y caben porque muchos de ellos dejarán de percibir cantidades importantes este curso en caso de no meterse en la fase de ascenso y quedarse en LaLiga 1|2|3. La mayoría parte de un sueldo fijo más incentivos. Si estos últimos no se cobran, supondría una mala noticia pero una liberación para las arcas de cara a la siguiente campaña.

Como ha pasado en otros equipos que se estancaron, seguramente el Granada ofrecería facilidades para dar algunas cartas de libertad sin coste en la negociación si algún jugador que no cuente accede. En principio la responsabilidad recaería en Manolo Salvador, aunque hay que ver cómo acaba la actual película. Tras estar en Argentina viendo fútbol, en principio cuenta con la confianza de la cúpula pese a lo accidentado que está resultando el ejercicio. Si sale en caso de no ascender, está por ver, al igual que el futuro de su 'jefe', Antonio Cordón, el gran deseado por el Sevilla para confeccionar su próxima plantilla.

El nuevo mensaje

En el fondo, esto no es más que una gran conjetura, porque aunque parezca complicadísimo, en el Granada todavía sueñan con ahorrarse este supuesto y pensar en grande, en escalar hasta la élite. El mensaje de Miguel Ángel Portugal ha calado bien. Traslada tranquilidad, dominio de la situación y un diagnóstico certero. A este equipo no le hace falta una revolución, está todo probado. Es necesario sacar la mejor versión de futbolistas que están por debajo de su nivel y conseguir que el grupo tenga el carácter del que ha carecido en muchas ocasiones. El lunes empieza el reto para todos. Si sale bien, ahorrará estas especulaciones.

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