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Francisco: «El Lugo sabe mi situación, que es para mí lo importante»

Francisco: «El Lugo sabe mi situación, que es para mí lo importante»

El técnico que ha tocado el Granada utiliza un tono de despedida ante los medios gallegos e insiste en que será «profesional en los dos partidos que quedan»

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

Los días de Francisco Rodríguez como entrenador del Lugo parecen contados y el Granada aparece como un imán en el horizonte que le atrae sobremanera. El técnico almeriense se sometió ayer a las preguntas de los periodistas gallegos en la previa del partido que enfrentará mañana a su equipo ante el Rayo Vallecano. Aunque divagó y trato de esquivar las cuestiones, hubo varios detalles que alertaron del tono de despedida de su comparecencia. Comentó que su intención es «terminar la temporada bien en los dos partidos que nos quedan. A partir de ahí tendremos que hablar de cara al futuro», para exteriorizar a continuación que «el club sabe mi situación, sabe lo que yo pienso, que es para mí lo importante. A partir de ahí voy a intentar ser muy profesional en los partidos que quedan y terminan muy bien en la competición».

Todos los presentes pensaron lo mismo, aunque está por ver cómo se resolverá su situación. Francisco tiene un año más de contrato y ha de desvincularse de la entidad de alguna manera. Tendrá que ver si con la carta de libertad o negociando una rescisión.

Lo que sí separó es que su marcha esté relacionada con la posible del director deportivo del Lugo, Víctor Moreno, que ha sonado para reforzar la secretaría técnica del Alavés. «No, para nada. Tanto el presidente, como Víctor (Moreno) y yo hemos ido de la mano en todo lo que se ha hecho en este club. Hay una estructura bastante fuerte, dentro del equipo y la ciudad deportiva, en las oficinas. Estoy muy agradecido a Tino (Saqués, el presidente) y Víctor. La decisión personal de cada uno no la conozco. Sé la mía para el futuro y el club la sabe también. Todos queremos terminar bien. Terminar como empezamos, siendo profesionales y trabajando codo con codo», abundó.

Su deseo es que estas especulaciones no enturbien el ambiente y que su conjunto siga compitiendo en esta recta final del campeonato. «Estamos en unas fechas de bailes de entrenadores y de jugadores que van a ser constantes porque hay muchos equipos que están buscando. Lógicamente mi intención es terminar la temporada bien en los dos partidos que nos quedan. A partir de ahí tendremos que hablar de cara al futuro. Ahora mismo sólo me preocupa el partido de Vallecas. Tenemos que centrarnos en lo que hay. Todo el mundo nos mira con lupa porque nosotros no tenemos nada que hacer, el rival (el Rayo) se juega muchísimo esta semana y la que viene. Para mí no sería profesional pensar en otras cosas», mantuvo.

En el pesar de su discurso estuvo el hecho de que los gallegos se desprendieran de algunos activos importantes en el mercado de invierno, como Ignasi Miquel, Polaco, Campabadal o Sergio Díaz, y que los refuerzos de enero no hayan ofrecido el nivel esperado, como Chuli o Jaime Romero. Se mostró algo «decepcionado» con no optar al final a la fase de ascenso, pues en la primera vuelta prácticamente había estado siempre entre los seis mejores. Al menos ha llegado a este tramo sin problemas para la salvación.

La posibilidad de aterrizar en el Granada sería para él como un regreso a casa. Su pareja, que es periodista, se quedó en Almería, por lo que podría retomar su vida familiar y tener cerca a sus amistades más cercanas. Sería un gran reto para él tras aquella experiencia en el equipo de su ciudad en Primera división.

Un jugador de su vestuario, que prefiere omitir su identidad, habla maravillas de él: «es un entrenador que trabaja muy bien y que implica a todo el vestuario», detalla, siendo un futbolista que no ha jugado muchos minutos.

Francisco no es el único preparador con el que representantes de la empresa que gestiona el Granada, el grupo Hope, se habrían reunido. Para David Belenguer y Antonio Cordón es importante trasladar las pautas del proyecto que están armando a los posibles candidatos, que tiene uno de sus focos principales en el club rojiblanco. Entender cuál es la filosofía a inculcar para trabajar de manera ordenada y con rendimiento para olvidar el fracaso deportivo de esta campaña, que entronca con el anterior, aunque al frente estuvieran otras personas.

Una de las disyuntivas a resolver en caso de que Francisco sea el elegido es establecer quiénes formarán el cuerpo técnico. En el Granada hay una idea de mantener a parte de las personas que ahora mismo asisten a Miguel Ángel Portugal, tal y como ocurría con Pedro Morilla. Uno de ellos es David Tenorio, quien se ha destapado con un gran protagonismo en las sesiones de entrenamiento desde que pasó al primer equipo tras la destitución de Oltra. Francisco, sin embargo, llevó hasta Lugo a tres ayudantes directos: su mano derecha, Jaime Ramos; su preparador físico, Sergio Pardo; y un asistente, José Ortega, quienes ya le ayudaron en su etapa almeriense.

Mel, compuesto y sin 'novia'

El que sí quedó fuera de la carrera para incorporarse al Granada fue Pepe Mel, más por la pasividad mostrada tanto por Belenguer como por Cordón que por desinterés del madrileño. El caso es que se puede ver compuesto y sin 'novia', pues el otro club con el cual había negociado, la UD Las Palmas, se ha decidido finalmente por el sevillano Manolo Jiménez para suceder a Paco Jémez.

Jiménez se ha ido del AEK de Atenas y reconoció al diario La Provincia su incorporación al banquillo canario. Es el primero de los tres equipos descendidos en decantarse por un estratega. El Málaga sigue porfiando por Muñiz y el Dépor se mantiene con más cautela.

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