Granada CF

El Extremadura hinca la rodilla

Caio Emerson golpea el balón de cabeza en el partido contra el Extremadura. /PEPE VILLOSLADA / GCF
Caio Emerson golpea el balón de cabeza en el partido contra el Extremadura. / PEPE VILLOSLADA / GCF

El Granada B da la sorpresa al superar a uno de los grandes favoritos al ascenso | El conjunto rojiblanco consigue dejar su meta a cero ante un rival que demuestra su poderío en la primera mitad y se desinfla en la segunda

Antonio Navarro
ANTONIO NAVARROGRANADA

Que los partidos de fútbol duran noventa minutos muchas veces parece un tópico demasiado exprimido por los entrenadores, pero el Granada B demostró ayer en la Ciudad Deportiva que a veces para ganar solo hay que encontrar el momento de herir a tu adversario, aunque durante gran parte del encuentro hayas tenido que nadar a contracorriente. Es lo que debieron de pensar los futbolistas rojiblancos durante el descanso de un partido con dos partes bien diferenciadas: la primera tuvo mayor control azulgrana y cuatro ocasiones de gol claras para el conjunto de Rafael Martín Vázquez; en la segunda el equipo que impuso su ley fue el granadino y al final, con un penalti en el último suspiro, los tres puntos se quedaron en suelo andaluz.

El preparador rojiblanco, Pedro Morilla, había sorprendido al inicio del encuentro otorgándole la titularidad a Caio Emerson, jugador del que se esperan grandes cosas en el futuro pero que hasta ahora solo había contado con minutos residuales debido a que ha estado obligado a perderse toda la primera vuelta por problemas burocráticos. El atacante brasileño solo tardó dos minutos en crear la primera ocasión del partido. Entró bien por banda izquierda y se aprovechó de una indecisión en la zaga visitante para armar un disparo cruzado con mucha intención que el meta visitante Manu García desvió con una buena estirada. En los minutos posteriores Caio demostró que aún tiene mucho que progresar en tareas defensivas, por lo que darle tiempo y mimos para que se adapte al fútbol español parece ser una medida acertada.

El Extremadura no se dejó intimidar por el susto inicial y tan solo dos minutos más tarde Willy enchufó un remate al primer toque tras un buen centro al área desde la banda izquierda, que Aarón detuvo de manera milagrosa. Era la primera lección de la 'master class' que el guardameta valenciano impartió sobre el césped de la Ciudad Deportiva. Y es que sin sus paradas sería imposible entender el resultado final debido a que el Extremadura demostró que cuenta con artillería pesada para ser un claro aspirante al ascenso, pero la actuación del arquero del Granada B privó a los azulgranas de tener una plácida mañana.

Seguridad de Aarón

Los más de quinientos aficionados que se congregaron en la Ciudad Deportiva no salieron defraudados de un duelo en el que el Extremadura supo someter a su rival durante la primera parte, pero en el que la actuación de Aarón mantuvo vivo al filial hasta que llegó el descanso y cambiaron las tornas. El portero rojiblanco voló hasta la escuadra para sacar un balón que Kike quería colocar allí con un disparo cruzado desde la frontal del área (m.26).

Más tarde volvió a impedir que Willy se reencontrase con el gol al desbaratar una ocasión en la que el delantero azulgrana lo había hecho todo bien: había recibido un balón de espaldas en el área, lo había controlado, se había girado ante la presión de un rival y lo había colocado al palo opuesto del portero, pletórico ante cualquier acercamiento enemigo.

En los últimos minutos del primer acto también malogró un lanzamiento de falta de Kike que se había envenenado tras botar a escasos metros de la portería granadina, obligándole a sacar a relucir sus reflejos para cambiar el destino del balón, que acabó marchándose ligeramente alto después de que Nico se hiciese con el rechace de esa acción. En la segunda mitad el asedio azulgrana cesó en gran medida por el excelente trabajo defensivo del filial. Los laterales rojiblancos lograron frenar los ataques rivales y Andrés García se multiplicó en el centro del campo. Pablo González y Caio disfrutaron de ocasiones que no supieron concretar y el Extremadura terminó pidiendo la hora con uno menos tras la expulsión de Gio. Cuando el cero a cero parecía inamovible, Pablo González intentó infiltrarse en el área rival entre dos defensores y fue derribado por ellos, decretando el árbitro un discutido penalti. José González lo lanzó a la perfección y marcó un tanto que vale tres puntos que saben a gloria.

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