GRANADA CF

La espina clavada de Carlos Ruiz

Carlos Ruiz pelea por un balón en un partido anterior del Tenerife.
Carlos Ruiz pelea por un balón en un partido anterior del Tenerife. / AVELINO LÓPEZ

El central bastetano se vio forzado a salir por la puerta de atrás en 2009 y ahora triunfa en Tenerife, donde es líder como central

Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELAS

El Granada llegó al verano de 2009 con muchas dificultades y su continuidad de nuevo en entredicho. Salvó la categoría en el grupo IV de Segunda división B pese a las dificultades de pago a sus futbolistas, bajo una junta gestora de circunstancias que lideraba Ignacio Cuerva tras cerrarse la etapa de Paco Sanz como presidente. La situación económica desesperada se frenó con la llegada de Gino Pozzo y Quique Pina. La historia posterior ya la conocen pero antes de comenzar ese ciclo glorioso de los dos ascensos y los seis cursos en Primera, la mayoría de jugadores que allí quedaban se tuvieron que marchar por la puerta de atrás, perdonando encima mucho dinero. Sobrevivieron dos granadinos con Pina -Javi García y Manolo Lucena- pero no así un bastetano que llegó a la entidad bajo el auspicio de Óscar Cano, teniéndose que buscar la vida como pudo desde entonces. No le ha ido mal. Este domingo, será rival. Carlos Ruiz, de 34 años, es allí un líder, transformado en un central de jerarquía.

«Estoy contento de cómo me ha ido todo desde que salí de Granada. Llevo cinco años en Tenerife y disfrutando del fútbol», apunta en conversación con IDEAL. «La salida de Granada la recuerdo con bastante pena. Fue un momento duro, con muchos meses sin cobrar. Jugadores que teníamos contrato renunciamos prácticamente a todo para que pudiera entrar gente nueva y recibir alguna compensación por lo debido. Nos rescindieron a casi todos y tuve que salir», rememora. «Me puse triste porque consideraba que tenía cabida en ese proyecto, pero los nuevos no lo creyeron así», agrega.

Dejó la casa rojiblanca para irse al Melilla, siendo contrincante en aquella temporada que acaba con los nazaríes como campeones de grupo. También disputó fase de ascenso pero se malogró su salto. De ahí, tras una segunda campaña, se fue a la Ponferradina, donde sí alcanzó el objetivo de llegar a la 'división de plata'. «A la larga la trayectoria ha sido buena, he sido muy afortunado, pero me queda esa espinita de no haberlo podido demostrar en mi casa», asume.

«Va a ser especial, aunque sobre todo lo será en Los Cármenes, con esa afición que sólo he visto por TV»

Paradoja del destino, el Granada se interesó por sus servicios hace escasos meses. Tony Adams apuntó su nombre en la lista de futuribles en parte por su nivel y también por su condición de granadino. Era un jugador que agrada también al director deportivo, Manolo Salvador, pero se topó con que acababa de renovar su contrato con los chicharreros en el mes de febrero. Él trata de 'desviar el balón'. «Siempre he tenido contacto con la gente del entorno del Granada desde que me fui, aunque no en esos términos. Tuve la suerte de ampliar mi contrato pronto en Tenerife y estoy a gusto. Me siento valorado tanto por el club como por la afición. No pensé en volver, la verdad», afronta.

Polivalente

Cuando vistió la camiseta de rayas horizontales, Carlos Ruiz actuaba como mediocentro defensivo, aunque Óscar Cano le empezó a emplear de lateral en su segundo año, interrumpido por su destitución. Braojos volvió a emplear al bastetano en el flanco defensivo, tanto en la derecha como en la izquierda. Sin embargo, de un tiempo a esta parte se ha reconvertido a central. «Tanto en Melilla como en Ponferrada seguía de pivote, pero en la fase de ascenso el entrenador Claudio Barragán consideró que podía aportar más como central y ahí me quedé, también en Segunda división. Así me he hecho hueco en el fútbol profesional. Es una posición en la que me encuentro cómodo y en la que ha ido creciendo», explica.

Fijo en los esquemas de José Luis Martí, Ruiz ya visualiza lo que le espera mañana en el estadio Heliodoro Rodríguez López. «Va a ser especial, aunque creo que sobre todo lo será más cuando vaya a Los Cármenes. Podrán ir amigos y familiares. Volver a un estadio así, a esa afición que todos estos años he podido ver por televisión y no he disfrutado en directo, será más emotivo. Enfrentarme al equipo de mi tierra es bonito. Tengo ganas de ver a Manolo Lucena -hoy delegado del club- o José Alfonso Morcillo -uno de los preparadores físicos- si es que viene», espera.

«Me puse triste porque pensaba que tenía cabida, pero estoy contento por cómo ha ido mi carrera»

Morcillo, como él, llegó al Granada de la mano de un entrenador que ahora es director deportivo y que también está en LaLiga 1|2|3. Óscar Cano es el 'arquitecto' de la Cultural Leonesa, conjunto recién ascendido a la categoría que lleva tres triunfos seguidos, contando el campeonato regular y la Copa del Rey. El del Parque Nueva Granada tenía a Ruiz como su ojito derecho, por los valores deportivos que representa. «Lo pude ver en Vallecas este pasado miércoles, porque me quedé sin convocar y él estaba en el palco. Es bonito medirme en adelante a un equipo que él ha configurado, que ha metido en Segunda. Me alegro por su éxito», regala.

Carlos Ruiz tuvo cierta alternancia la temporada pasada con Germán Sánchez, el ahora granadinista que está en el 'dique seco'. «Es magnífico. Era un tío muy querido pero sé que él quería estar cerca de su familia. También pensó que en el Granada podía crecer más», desvela.

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