Granada CF

«Espero no colgar los guantes antes de conseguir un ascenso a Primera»

Varas, tras terminar el entrenamiento en la ciudad deportiva./PEPE VILLOSLADA / GCF
Varas, tras terminar el entrenamiento en la ciudad deportiva. / PEPE VILLOSLADA / GCF

Javi Varas, portero del Granada | El meta sevillano asegura que se han «superado» sus expectativas personales puestas en el proyecto a pesar de las dudas

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGranada

Cuando un equipo desciende de la manera que lo hizo el Granada produce rechazo. Máxime si los futbolistas a los que se tienta vienen de Primera división. Javi Varas (Sevilla, 1982) reconoce que cuando Manolo Salvador le llamó tuvo ciertas dudas, pero los pasos dados por el club para transformarse le convencieron y ahora se siente plenamente integrado y feliz.

-¿Cómo llegan al partido ante el Reus?

-Muy motivados, con ganas de conseguir otra victoria fuera. En casa estamos siendo bastante regulares pero fuera, aunque estamos puntuando, no hemos conseguido muchas victorias. Es necesario sumar de tres en tres a domicilio también. El subidón del otro día ante el Almería nos ha venido bien. La semana de trabajo está siendo muy buena. Somos conscientes de que quedan dos partidos antes del parón navideño que son muy importantes para mantenernos en la parte alta.

-El partido ante el Almería fue el fiel ejemplo de lo que significa esta categoría.

-El 2-0 es el resultado más engañoso, porque con un gol el equipo contrario se viene arriba, tú repliegas un poco inconscientemente, ellos aprietan y en una jugada a balón parado nos empatan. Sin embargo, en un minuto logramos el tercero. Esta es la categoría, pequeños detalles marcan diferencias. El otro día estuvimos cerca de pegarnos un buen susto y esperemos que sirva de lección para que no vuelva a ocurrir.

-Hacía un par de temporadas que no jugaba en Segunda pero no ha cambiado mucho la forma de exigir de la categoría.

-No tengo mucha experiencia en Segunda, tan solo la temporada en el Valladolid y otra con el Sevilla Atlético, pero en ambas etapas era parecido: diez equipos que quieren ascender. Este año hay muchos históricos con años de experiencia en Primera. Se señala siempre como favoritos a los que vienen del descenso pero no es así, es solo porque cuentan con algo más de presupuesto gracias a la compensación económica. Es una categoría muy igualada, bastante más que la Primera división. Se puede dar cualquier resultado en cualquier campo. En casa expones mucho más y fuera sueles jugar al contragolpe. Mucho respeto, curas de humildad constantes. El día que no estás bien te pinta la cara cualquiera. Debemos ser más humildes que cualquier equipo de la categoría.

-¿El hecho de hablar continuamente de ascenso es contraproducente?

-Cuando a todos nos llama el Granada para ofrecernos el proyecto sabemos a lo que venimos. El objetivo es ascender y lo decimos públicamente. Ahora bien, no podemos trabajar cada semana hablando constantemente de ello. Estamos en diciembre, queda un mundo. No creo que haya exceso de presión. El futbolista que quiera estar en Primera división la tiene que asumir. Sabemos lo que mueve al club, que la gente está ilusionada... En la Segunda división se habla del potencial del Granada, te lo dicen compañeros que tenemos en varios clubes, pero mal hacemos si atendemos a esos comentarios. Tanto azúcar te debilita, como se suele decir. En el vestuario estamos bastante aislados de ese favoritismo del que se habla.

-Lo que será una satisfacción es ver que Los Cármenes vuelve a presentar un gran ambiente cada fin de semana de partido.

-No soy la persona autorizada para hablar de lo que pasó el año pasado pero la gente del club me cuenta cómo estuvo funcionando esto. De hecho, cuando recibo la primera llamada de Manolo (Salvador, director deportivo) le traslado que me preocupa que se pueda deteriorar mi imagen. Me dijo que a él le había pasado lo mismo pero insistió en que el proyecto iba a cambiar totalmente. Iba a ser importante en el vestuario para hacer grupo, además de aportar futbolísticamente, lo principal. A raíz de ahí se formó un buen grupo y la gente ha captado eso. Ve que el equipo se entrega, pongo la mano por todos mis compañeros de que dan el cien por cien. En los momentos malos la afición ha apretado porque sabe que hay que pasarlos. Por lo que percibo en la calle, tanto los aficionados como la prensa son bastante comprensivos. Esa unión es muy importante. Los normal el otro día con el 2-2 es que se hubiera quedado el estadio vacío y la gente tuvo la misma fe que nosotros. Por lo que me han dicho eso hacía tiempo que no se vivía en Los Cármenes. Es una afición madura.

-Sin despreciar al Reus, ¿miran de reojo los partidos ante Sporting y Cádiz?

-No. Ni aun ganando los tres partidos creo que daríamos un puñetazo encima de la mesa. Pensar en el Reus y después en el siguiente. Suena a tópico pero es la realidad porque si no se te van los puntos. Quedan tres partidos para acabar la primera vuelta y el objetivo es seguir conviviendo en la parte alta y pegar un esprint final.

-El objetivo era estar entre los seis primeros cuando acabara el año y por ahora se está cumpliendo.

-Aunque no me gusta hacer valoraciones, lo cierto es que por ahora está siendo una temporada positiva en todos los aspectos. En puntuación estamos en la media de la categoría en esas posiciones. Ahora tenemos que terminar bien el año para en las vacaciones coger fuerzas para lo que nos espera.

-¿Está respondiendo la temporada a las expectativas personales creadas?

-No solo las cumple, sino que las ha superado. He pasado un episodio personal malo y el trato a mi familia por parte del club, si tuviera que ponerle nota, supera el diez. En cuanto a organización, personal humano, en pocos clubes, casi ninguno, me he encontrado tan a gusto como estoy en el Granada. A nivel deportivo, también. Para mí lo más importante es vivir el día a día con ganas de trabajar y tener un entorno tranquilo, como ocurre aquí.

-Usted sabe lo que es trabajar a la sombra de un portero titular. ¿Cómo se vive eso y cómo está viendo a Rui Silva en ese papel?

-Rui es una persona muy introvertida y fuera del campo hablamos poco, pero en los entrenamientos sí. Entiendo su situación porque la he vivido. Él trabaja bien, con ganas de mejorar, de aprender. Yo también estoy aprendiendo de él porque los jóvenes tienen una mayor formación. Cuando yo empecé no había entrenador de porteros, así que técnicamente y tácticamente nos pueden ayudar. Cuando eres joven esta situación la sueles llevar mejor. Dentro de lo que esté en mi mano, quiero ayudarlo. Sé que hizo un buen partido en Vallecas y por eso le felicité. Esto da la vuelta mañana y tienes que estar preparado.

-A lo largo de su carrera ha tenido que pelear mucho, primero por lograr un hueco en el primer equipo del Sevilla y luego salir para triunfar fuera de su casa.

-Lo más duro es cuando te tienes que ir de tu casa. Mi primera salida fue al Celta, con mi hijo pequeño, y nos costó. Nos fuimos allí llorando y nos marchamos también llorando. En el Sevilla he jugado en todas las competiciones, he ganado títulos. Lo más bonito es defender al equipo que quieres desde pequeño, pero eso requiere mucha responsabilidad. Eres futbolista las 24 horas. No desconectas porque te vas a casa y tus amigos son de ese equipo, vas al bar a desayunar y conoces gente. Cuando salí me liberé y disfruté mucho más del fútbol. Hubiera estado toda mi vida en el Sevilla pero salir de allí me ha enriquecido mucho.

-La cantera del Sevilla es una fábrica de talento.

-Quizá en cuanto a porteros no se había dado tanto. Yo no tuve entrenador de porteros hasta que llegué al primer equipo. Primero fue Monchi, después llego yo al primer equipo y hora están Sergio (Rico) y David (Soria). En cuanto a jugadores sí es un espectáculo, los que llegan y los que se quedan por el camino. Se trabaja muy bien, le dan mucha importancia y ha sacado al club de más de un apuro.

-Usted ya ha vivido un ascenso con el Sevilla Atlético, ¿cómo fue?

-Siempre le digo a los chavales que la etapa del filial es la más bonita, pero no la disfrutas porque solo piensas en llegar al primer equipo. En mi época era un grupo de amigos, donde no mirabas el dinero. Cuando llegas al primer equipo es muy distinto, ya hay egos. Aquel fue un ascenso atípico. Cuando lo consigues no estás pensando en jugar en Segunda, sino en llegar al primer equipo. No lo terminas de disfrutar como me gustaría disfrutarlo aquí.

-Lograr un ascenso en Granada sería muy distinto.

-Quiero vivirla. He ganado una Copa del Rey y una Europa League pero eso no te cambia la vida a nivel de club, aunque sea lo máximo a lo que aspira un futbolista. A nivel de empleados, de la ciudad, los sueldos, no solo los nuestros sino de gente que ha perdido su puesto. Espero no colgar los guantes antes de conseguir algo así. Me encantaría.

-¿Ha pensado ya lo que va a hacer cuando se retire?

-No. Ni pienso cuándo va a ser, si con 40 años o la temporada que viene me canso y lo dejo. Tengo claro que no voy a ser entrenador, no es algo que me atraiga. De porteros a lo mejor sí. Durante este tiempo he intentado estructurar mi vida para poder vivir bien, no he cometido ninguna locura. Mi familia me ha orientado bien.

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