La resaca

Rey del empate, esclavo de remontadas

Rey del empate, esclavo de remontadas

El Granada se ha convertido en un equipo eficiente sin mucha posesión pero vulnerable con ventaja en el marcador

 Rafael Lamelas
RAFAEL LAMELASGRANADA

1. Hay aspectos positivos definidos en este Granada y ciertos asuntos por resolver. Es un equipo eficiente que con muy pocas llegadas y sin jerarquizar el balón, produce goles, con una generación espléndida a partir del balón parado. A cambio, le cuesta crear peligro claro cuando le ceden el gobierno, como le pasó ante el Albacete en la jornada inaugural -a la desesperada- y como sucedió en Tenerife, pese a quedar con ventaja en el primer tiempo y en superioridad numérica a casi media hora del final.

2. Toleró ciertos contragolpes, al principio mansos, y no concretó sus apariciones en campo ajeno. A los nazaríes les empataron provisionalmente de la única manera que se medio ocultaba la desigualdad, en una falta al área, tras un desafortunado tropezón de los marcadores. El sistema nervioso rojiblanco es aún tan débil que aunque aumentó su margen de llegadas después, todas fueron atropelladas. Se desequilibró tanto la escuadra que admitió la intentona que tradujo Malbasic. La suerte salvó en el cabeceo de Sáenz.

3. Hay un dato inquietante en su evidente vulnerabilidad. Con el Zaragoza se adelantó también y acabó firmando las tablas. Ante el Barça B se puso arriba en dos ocasiones, ambas neutralizadas. Lo mismo pasó en Tenerife, con la gravedad de que fue remontado hasta el 2-1, que no se fijó en el marcador por el segundo tanto en propia puerta de los canarios.

4. Echó de menos el Granada a Ángel Montoro, preservado para que no recayera de su lesión muscular, y sobre todo añora a Germán Sánchez, el pulso de su defensa, aquel capaz no sólo de proteger la retaguardia sino de hacer mejor a su compañero de zaga. Desde que se fracturó el pie, Menosse está desbocado. Charlie Dean puede ser un acompañante ocasional pero no se visualiza igual como cacique.

5. Tiene Oltra sobre la mesa la duda de que el Granada siga siendo toro o intente ser torero, que diría Menotti. Abundar en la versión práctica, siempre y cuando rebaje ciertas concesiones, o ampliar el horizonte con futbolistas que le den poso en la medular. El estreno de Sergio Peña también le faculta para explorar otras vías complementarias.

6. Peña, en un rato, evidenció la necesidad de que esta escuadra cuente con alguien que establezca un hilo conductor entre el centro y el ataque. La pidió entre líneas, hizo buenos los desmarques de Machís, demandó protagonismo, si bien con la salvaguarda de tener dos acompañantes más rígidos, como Baena y Alberto Martín, y el hecho indudable de que el Tenerife no presionaba ya tanto al estar con diez.

7. La 'aristocracia' de Joselu y Ramos fuerza a Oltra a insistir con esta delantera hasta que se conjugue bien. Hasta cierto punto, es lógico. A cambio, se genera un erial a sus espaldas, alejados esta vez los pivotes del riesgo pues son más fajadores que otra cosa. El vacío tampoco lo soportan bien los bandas. Pedro sí se asocia algo mejor, aunque sea prudente en las filtraciones por dentro, pero Machís es más solista. Un extremo nato de pocos intercambios aunque de profundidad. Algo que en Tenerife hizo más que bien.

8. Puede que con Montoro aparezca el temple si todo se engrana mejor. Tal vez se necesite a Peña, aunque no sólo como enganche, sino también como alternativa imaginativa en la sala de máquinas. De hecho, bien podría haber cubierto el rol del valenciano en lugar de Alberto Martín, más similar a Baena. Dentro de su juventud, reconoció en sala mixta que su posición real siempre ha sido la de mediocentro organizador, no la mediapunta, a la que se adapta por sus condiciones. Trabajando con él para que sea intenso en el robo y no pierda con facilidad la posición, tal vez pueda incrustarse entre los pivotes.

9. Cada entrenador viene con sus particulares instrucciones de desmontaje, que permiten conocerle paso a paso. Una cosa es los que dicen de él o lo que cuenta de sí mismo y otra lo que verdaderamente esconde su propuesta. El manual siempre incluye letra pequeña, garabateada con el paso del tiempo, no incluida en la garantía. Sus secretos. Del Oltra que subió en Tenerife queda un recuerdo bonito en su currículo, ampliado en La Coruña con otro impulso a la cúspide, y unos cuantos años posteriores de aventuras no siempre fructuosas en Segunda división, intentando devolver a la azotea a equipos con pasado en la élite, algunos recién descendidos, como el Mallorca o el Córdoba. Todo esto marca.

10. Oltra se anticipa a cosas que otros no porque las ha vivido, gozado o sufrido. Por eso tiene fe en la evolución de este Granada. Su misión se desplaza ahora a Pucela, allí donde el Granada obtuvo su penúltima salvación. El día que se culminó el descenso del Valladolid. Tal vez allí quieran cierta 'vendetta'. Tocará que rescate la misma eficiencia y que oculte la vulnerabilidad. Ya sea sin balón o con este en los pies.

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