GRANADA CF | LOS HÉROES DEL ASCENSO

Fueron élite pero no en Granada

Muriel, en su etapa como jugador del Granada./G. MOLERO
Muriel, en su etapa como jugador del Granada. / G. MOLERO

Luisfer Muriel ha hecho carrera en la Serie A italiana entre Lecce, Udinese y Sampdoria y aspira en la actualidad a firmar por un grande. Álex Bergantiños logró volver al equipo de su vida, el Deportivo de la Coruña, para ser el primer obrero tras no contar para Fabri

José Ignacio Cejudo
JOSÉ IGNACIO CEJUDO

Hubo dos futbolistas en el Granada que logró el ascenso a Primera que nunca se sintieron partícipes pese a demostrar luego su talento. Luisfer Muriel y Álex Bergantiños pasaron con más pena que gloria por Los Cármenes al no haberse ganado la confianza del técnico Fabri González. Pudo ser por mil razones pero no por capacidad: ambos han terminado teniendo continuidad al máximo nivel. El coruñés en el Deportivo, el equipo que siempre amó. El colombiano, recorriendo Italia con los escudos del Lecce, el Udinese y la Sampdoria. El punta prepara ahora un gran salto.

Llegaron al club con realidades muy distintas. Bergantiños lo hacía tras jugar en Primera con el Xerez y haber descendido. Seguía sin oportunidades en Riazor y el Granada emergió como una oportunidad de continuidad, con un rol importante. Muriel, a diferencia, aterrizó todavía como un niño con sus 19 años, recién comprado por Udinese tras deslumbrar con el Deportivo Cali apenas unos meses antes.

El español impuso su oficio desde el principio y pareció casar con su paisano Fabri. Su experiencia se hacía necesaria en una plantilla que mantenía parte del bloque ascensor. El jovencísimo delantero colombiano llegaba por su parte como un elemento extraño en un continente por descubrir pero con un talento extraordinario, fuera de duda.

El centrocampista comenzó siendo titular pero cayó en el ostracismo, engullido por otros como Mikel Rico o Abel Gómez. Muriel amenazó desde sus primeras apariciones con ser un elemento incontrolable dentro y fuera de la cancha: en el partido de Copa del Rey ante el Betis en Los Cármenes, se atrevió con un lanzamiento a lo panenka tan suave que cerca estuvo Goitia de detenerlo. Un niño divertido.

Bergantiños salió en el mercado de invierno hacia el Nástic de Tarragona, donde sí fue importante culminando con su primer gol como profesional una permanencia en Segunda épica por improbable. No pudo celebrar lo mismo el Deportivo en Primera, algo que le abrió las puertas y hasta el día de hoy. Muriel, que encontró en Fabián Orellana a su mejor amigo en el vestuario, no supo aliar como el chileno la indisciplina y el protagonismo en el equipo y apenas sumó siete partidos con una titularidad. No se marchó en el mercado de invierno pero sí en abril, bajo el pretexto de mejorar en Udine su forma física, algo que le ha seguido costando.

Bergantiños suma ya seis temporadas en el Deportivo. Es su capitán con dos ascensos, un descenso y tres permanencias consecutivas, las últimas. Con 32 años y contrato debe decidir entre salir o seguir con menos minutos.

El verano de Muriel

Luisfer Muriel apunta a ser el futbolista que más lejos llegue de aquella plantilla. Al volver a Italia fue cedido al Lecce con un gran rendimiento que no impidió el descenso y en su primera campaña en Udinese firmó once goles. Luego se cebaron con él distintas lesiones que agravaron su discontinuidad en los partidos y acabó fuera del Mundial de Brasil, una inmensa decepción. En el mercado de invierno del curso siguiente salió a la Sampdoria por 10 millones.

No se encontró hasta la llegada de Marco Giampaolo. Este curso ha sido un diablo goleador y asistente. Está cerca del Sevilla.

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