Granada CF

«La economía no lo es todo, la familia está por delante»

Chico Flores se ha convertido en el gigante de la defensa de Oltra casi desde que llegó. /Ramón L. Pérez
Chico Flores se ha convertido en el gigante de la defensa de Oltra casi desde que llegó. / Ramón L. Pérez

Chico Flores, defensa del Granada, admite que no pensaba jugar en Segunda tan pronto pero las circunstancias le llevaron al Granada y ahora vive «feliz»

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGRANADA

Si le dicen que en el Granada juega José Manuel Flores Moreno quizá nadie sepa quién es. Si responde al apodo de 'Chico' Flores (Cádiz, 1987) todos le ponen cara. Sorprendió su fichaje con la temporada empezada. El Granada estuvo rápido para contratar a un central con experiencia y mucho nivel para la categoría. Su hijo de pocos meses tiene la culpa de que se hiciera rojiblanco. La tierra tira. Pero no esconde que mantiene esa ambición por alcanzar la élite. Mejor con el Granada, dice. Se define como un tipo «optimista» que sabido superar una «infancia complicada» en la gaditana Barriada de La Paz y que y ha «luchado mucho hasta el día hoy» para labrarse una carrera profesional.

-¿Cómo se fraguó su fichaje por el Granada?

-Me sorprendió un poco. Mis últimas tres temporadas las pasé en Catar, terminaba contrato y aunque querían que siguiese iba a ser papá y quería volver a España. Llevaba muchísimos años en el extranjero. Tuve ofertas de Primera pero no me llegaron a llenar por diferentes situaciones. Esperé hasta el final del mercado y es normal que cada equipo fuese ocupando las fichas. Los presidentes no dieron su brazo a torcer por las condiciones que querían darme, yo tampoco. Sinceramente, con la trayectoria que había tenido, no quería bajar a jugar en Segunda todavía. Llevo muchos años fuera pero todavía soy joven, acabo de cumplir 30 años, el físico me acompaña, ojalá me pueda retirar con cuarentaitantos. Pero al final me decidí a jugar en Segunda.

-¿Por qué aceptó la oferta del Granada?

-Había muchos equipos de la categoría interesados en contratarme pero el que más me llenó fue el proyecto del Granada. Acababa de bajar de Primera, tenían las ideas muy claras y no me lo pensé porque, además, no quería quedarme hasta diciembre sin jugar. Desde que he llegado estoy muy contento con la acogida de los compañeros, del cuerpo técnico, con la prensa, la afición...

«Melero y el Cucho están muy bien y eso para mí o para el que juegue tiene que ser muy motivador»

-¿Cuáles eran esos requisitos para aceptar una de las ofertas que tuvo de Primera?

-Uno de los más importantes es que, como iba a ser padre, quería quedarme en Andalucía, pero las opciones eran en el norte. Llevo muchos años fuera y me hacía ilusión que naciera aquí y estuviera cerca de su familia. Mi mujer es de Almería y yo soy de Cádiz. Era de las cosas más importantes. También es cierto que venía con una ficha muy alta de Catar, que arrastraba de la Premier y de Italia. Entendía que lo que me ofrecían no podía pelear con salarios anteriores y tampoco se adecuaban a mi trayectoria.

-¿El Granada sí se acercaba a sus pretensiones económicas?

-Había equipos de Primera, en lo económico, que apostaban más fuerte que el Granada, como es normal, pero en su momento no las acepté y los clubes apostaron por jugadores más jóvenes con salarios más bajos que a la larga los pueden vender. El mundo del fútbol es un negocio y algunos prefieren pagar menos para intentar venderlos luego, pero crear equipos sólo con jugadores jóvenes es peligroso, a pesar e que muchos tienen talento de sobra. Hay que tener gente también con experiencia, curtida. Al final decidí bajar a Segunda y el Granada, aunque no llegaba a lo que me ofrecían en Primera, ha hecho un esfuerzo muy grande para que juegue aquí. Esa una ciudad que me gusta bastante, a mitad de camino entre Cádiz y Almería. Si la cosa sale bien y ascendemos me gustaría seguir aquí.

-¿Firmar por una sola temporada fue cosa suya o del club?

-De mutuo acuerdo. Como llevo mucho tiempo en el extranjero y estuve en Catar la gente pensaba que tenía más años, pero acabo de cumplir 30 y me veo joven, siempre me ha acompañado el físico, me gustaría retirarme con los máximos años posibles. Ellos querían ver mi nivel al volver a España y yo conocer el proyecto desde dentro. Estoy muy contento con todo. La ciudad deportiva es de Primera, la afición me ha acogido con mucho cariño y estoy muy contento de haber venido. Espero que al final de temporada todo el mundo esté contento conmigo.

«Si por lo que fuese este año no se consigue el ascenso, tampoco debe ser dramático»

-Si el Granada no asciende, ¿se plantearía seguir aquí?

-Estoy contento e ilusionado con todo lo que veo. Si me lo proponen y el proyecto sigue igual de ambicioso, sí. Si no ascendemos no se tiene que alarmar nadie. Como es normal, cualquier profesional aspira a lo máximo y a mí me gustaría volver a Primera división y ojalá fuese con el Granada. Pero la economía o la fama no lo es todo. La familia está por delante y yo aquí soy feliz. Si no subimos y el Granada sigue con las mismas ganas sí me plantearía seguir aquí, si ellos están contentos conmigo, claro.

-Tras un periodo de adaptación, entró en el equipo de golpe y de ahí ya nadie lo mueve...

-No hice la pretemporada con el equipo. Desde junio he tenido que entrenar por mi cuenta. Contraté un preparador físico y un 'fisio' pero no es lo mismo que estar en un vestuario. Me acogieron bastante bien todos desde el principio y eso es de agradecer. Yo intento entrenar y jugar lo mejor posible para cuando el míster me requiera.

-¿Cómo se está sintiendo como pareja de centrales junto a Saunier?

-Ahora estamos jugando Matthieu y yo pero hay prácticamente seis centrales contando a Hongla y todos tienen un gran nivel. Pueden jugar en cualquier momento. He venido para aportar tanto dentro del campo como fuera. Dar el 200% cuando juegue y animar desde fuera cuando no me toque.

-El Granada lleva tres jornadas sin ganar, ¿debe preocupar?

-Comprendo que la afición, hablo muchas veces como aficionado y no como futbolista, puede pensar que hemos hecho lo más complicado: ganar a equipos como el Oviedo, el Lugo o el Numancia en Soria, empatar en un campo difícil como El Sadar, y después estas dos últimas semanas perder con el Sevilla Atlético, que no había ganado un partido, o empatar en León. La Segunda es muy complicada, cualquier equipo te puede ganar tanto en casa como fuera. Esto no es como Primera, que sabes que vas al Camp Nou o al Bernabéu y, aunque hagas un partido perfecto, es muy complicado sacar hasta un punto. Esta jornada, sin ir más lejos, el Osasuna ha perdido en casa con el Alcorcón, el Numancia con el Nástic, el Sporting 0-3 con el Cádiz... Es cierto que no nos esperábamos el resultado ante el Sevilla Atlético y ante la Cultural intentamos hacer todo lo posible para ganar pero es un equipo que juega muy bien al fútbol.

-Paciencia entonces

-Esto es pasajero. Tenemos muy buen equipo, uno de los mejores de la categoría. Se lo digo a mis compañeros, tenemos que confiar en nosotros mismos. Y tanto la prensa como la afición deben confiar porque todos a una lograremos el objetivo. Que no nos desesperemos cuando tengamos resultados negativos. Hay muchos obstáculos y debemos ser fuertes para superarlos. Ojalá a partir del domingo entremos de nuevo en esa dinámica positiva que habíamos conseguido.

«Si no subimos y el Granada sigue con las mismas ganas sí me plantearía seguir aquí»

-El domingo visita Los Cármenes el líder y además con una de las delanteras más en forma de la categoría. ¿Le motiva especialmente?

-Claro que sí. Los retos más complicados son los que más ambición generan. He tenido la suerte de jugar en tres grandes campeonatos como Italia, Inglaterra y España, y en todos ellos me he enfrentado a jugadores importantes como Messi, Ronaldo, Cristiano, Ronaldinho, Eto'o, Kun Agüero o Luis Suárez. Cada partido era un reto. Siempre trato de conseguir que el delantero tenga las menos ocasiones posibles. El Huesca está en una dinámica muy buena. Tanto Melero como el Cucho están muy bien, metiendo muchos goles, creando ocasiones, y eso para mí o para el que juegue tiene que ser muy motivador.

-¿Qué se necesita para mantener el liderato?

-Creo que es un problema pensar que hay que estar siempre primero o segundo. Un equipo recién descendido tiene el objetivo de volver a Primera división, pero cuando tienen esas ansias el club o la afición porque no se consigue todo es un desastre, es un problema. Hay clubes que han bajado y directamente se han marchado a Segunda B. Si por lo que fuese este año no se consigue el ascenso, tampoco debe ser dramático. Todos lo queremos, y más después de un año complicado como el anterior, pero hay que tener tranquilidad para hacer las cosas bien. Nos encontraremos piedras en el camino, pero ahí está la personalidad del equipo para saber reponerse. Lo de ser líder es circunstancial porque en Segunda pierdes dos partidos y caes ocho o nueve posiciones y ganas otros dos y vuelves arriba. Eso sí, hay que ser realistas y no dejarnos puntos que luego vamos a echar en falta.

Carrera en el extranjero

-Ha pasado por el Calcio, la Premier y Catar. ¿Qué le ha aportado a su carrera esta experiencia internacional?

-Debuté con el Cádiz muy pronto en Segunda división. Me fui muy joven de mi casa rumbo a Barcelona, y eso es complicado siendo prácticamente un niño. Pero en todos los sitios que he estado me han hecho madurar como persona y como futbolista. La Liga española cuenta con jugadores más técnicos, mucha posesión de balón, bien trabaja tácticamente. En Italia es un fútbol más lento, muy físico y donde se hace mucho hincapié en el aspecto defensivo. Inglaterra me gustaba mucho porque los campos estaban perfectos. Un estilo muy físico y veloz. Catar fue una experiencia diferente. Me fui con mucho respeto y cierto miedo por la diferencia cultural tan grande. Me ha servido para mucho, he vivido muy bien y me he llevado cosas muy positivas.

-¿Qué objetivo se marca ahora a nivel personal?

-Hay uno que ya veo imposible que en su día pudo ser, y es jugar en la Selección. Tengo esa espinita. Soy muy crítico conmigo pero creo que hice años muy buenos en el Mallorca y en el Swansea. No digo ir a una competición importante, pero en algún partido amistoso o entrar en alguna preselección... He sido internacional en categorías inferiores, no tengo nada que recriminarle a mi carrera, y ahora, para lo que me queda de carrera, me centro en el presente y espero y deseo ascender con el Granada y jugar en Primera con él muchos años. Y conseguir cosas que nunca se habían conseguido.

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