Segunda B

Duro varapalo para un Granada B que se queda sin premio en el último minuto

Despeje de la defensa rojiblancas ante el acoso murciano, a la izquierda, mientras Juancho se escapa con el balón de la marca de un rival. /Alfredo Aguilar
Despeje de la defensa rojiblancas ante el acoso murciano, a la izquierda, mientras Juancho se escapa con el balón de la marca de un rival. / Alfredo Aguilar

El filial rojiblanco pierde en la prolongación un partido que buscó ganar en todo momento a pesar de las adversidades

Antonio Navarro
ANTONIO NAVARROGRANADA

Tendrá que aprender a vivir la plantilla del Granada B con situaciones como éstas. Recibir un palo como el que el filial rojiblanco se llevó en la tarde de ayer ante el Real Murcia duele, pero también curte. En un equipo repleto de jugadores jóvenes, y muchos de ellos con proyección, este tipo de 'desastres' hay que aprender a sobrellevarlos porque lo cierto es que el Granada B no fue inferior a su rival, pero un fatídico gol en el minuto 94 de una tarde de perros dejó sin premio a un equipo que ahora está a cuatro puntos de la promoción de ascenso, pero que demostró maneras sobre el verde de la Ciudad Deportiva. La climatología amenazaba en las horas previas al choque con convertirse en la protagonista del duelo y la lluvia no faltó a su cita para que el partido, de vital importancia para ambos conjuntos, tuviese tintes aún más épicos. Esta circunstancia favoreció a los murcianos por dos motivos: la afición granadina se lo pensó dos veces antes de plantarse en la Ciudad Deportiva y luchar contra los elementos, lo que llevó al cuadro pimentonero a sentirse como en casa, puesto que alrededor de 400 aficionados procedentes de la capital del Segura se habían echado a la carretera para arropar a su equipo y su presencia en las gradas se hizo notar . Tampoco le ayudó al filial que la lluvia no diera tregua, dificultando que los rojiblancos pudieran mover el esférico con facilidad ante un rival más conservador, más pendiente de la pizarra y de contener al rival que de desplegar un juego tan vistoso como el que, por ejemplo, desarrolló el Extremadura en su reciente visita.

Charcos

Los granadinos intentaron llevar la batuta del encuentro durante el primer tiempo, pero estando el campo tan rápido y encharcado era muy complicado crear juego y ocasiones, por lo que la anarquía de algunos jugadores era un factor importante para desequilibrar la contienda. Una peligrosa internada de Pablo González finalizada con un centro que no encontró rematador (m.10) y un disparo cruzado de Juancho que se marchó desviado (m.12) fueron las acciones de mayor peligro en un primer acto en el que hubo pocas noticias del Murcia.

Sin embargo, un golazo de Mateos en el 53 al ejecutar de manera magistral una falta escorada a la derecha de la meta de Aarón puso por delante al conjunto pimentonero (0-1). El Granada B apretó de lo lindo y Juancho estableció el empate al aprovechar una mala entrega a Molo para robarle el cuero, plantarse solo ante el portero y cruzar el balón a la perfección. Quiso remontar el Granada B pero la defensa murciana rindió a buen nivel y el empate parecía inamovible.

Apenas hubo ocasiones claras hasta que en el añadido una chilena de Pedro fue salvada 'in extremis' por Aarón y remachada por Molo, héroe de su equipo.

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