Granada CF

Doce kilómetros acabaron por saturar los gemelos de Puertas

Puertas, en el suelo tras fallar una ocasión ante el Numancia/RamónL. Pérez
Puertas, en el suelo tras fallar una ocasión ante el Numancia / RamónL. Pérez

El futbolista almeriense terminó acalambrado después de su tremendo esfuerzo tras recorrer una distancia por encima de la media habitual

Camilo Álvarez
CAMILO ÁLVAREZGranada

Hace tan solo unos años la forma de medir la distancia que recorrían los futbolistas en cada partido, además de otras muchas estadísticas, era a través de 16 cámaras instaladas en las zonas altas de los estadios. La UEFA fue la primera en contratar los servicios de una empresa que se dedicaba a controlar los movimientos de cada futbolista para analizar los datos. Ahora los clubes cuentan con tecnología mucho más accesible y precisa a través de los GPS que los futbolistas llevan colocados durante los partidos. Estos aparatos miden todas las variantes para que luego los preparadores físicos y los entrenadores de los equipos estudien cada caso para poner un plan de trabajo.

Gracias a estos aparatos se pudo saber que el futbolistas que más corrió en el partido ante el Numancia fue Antonio Puertas. El futbolista almeriense acabó con problemas físicos. Miró al banquillo y les hizo saber que no podía más, pero ya se habían agotado todos los cambios. Le tocó aguantar hasta el final. Prueba de su sufrimiento fue que en una de las últimas acciones del partido se llevó la pelota a la esquina para dejar que el reloj corriera y cuando el balón se marchó fuera se tiró al suelo acalambrado. Con el resultado a favor y poco margen para el rival era lógico intentar que no se jugara mucho más, pero en su caso no estaba fingiendo. «En la jugada del gol, cuando controlo y le doy el pase a Javi, se me sube el gemelo y ya después pues me tengo que tirar al suelo porque me siento listo», reconoció tras el partido.

Puertas terminó el encuentro con 12 kilómetros en sus piernas, una cifra muy alta en un partido de este deporte. Habitualmente, en el fútbol de hoy en día, un jugador recorre entre 8 y 12 kilómetros de distancia, dependiendo de su posición en el campo y su cometido. Pocos llegan a ese tope. Suelen ser futbolistas que juegan en el centro del campo, pues tienen mucho más espacio que abarcar y, como en el caso del futbolista rojiblanco, además de ocupar una zona central se dejan caer a las bandas, acumulando metros en sus piernas.

Jugó de mediapunta pero con los cambios terminó por actuar en la banda izquierda, ya con poco aliento. El suficiente para servir el balón que Espinosa tradujo en el gol de la victoria frente al Numancia. Durante todo el encuentro tuvo una gran movilidad. Quería la pelota. Agradar. Consciente de que era una nueva reválida, puso intensidad en sus acciones, aunque a veces se dejó llevar por cierta ansiedad.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos